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4.22.2013

PANTALLA TOTAL


Por Jean Baudrillard







Video, pantalla Interactiva, multimedia, Internet, realidad virtual: la Interactividad nos amenaza por todos lados. Lo que estaba separado se ha confundido en todas partes, y en todas partes se ha abolido la distancia: entre los sexos, entre los Polos Opuestos, entre el Escenario y la Sala, entre los Protagonistas y la Acción, entre el Sujeto y el Objeto, entre Lo Real y su Doble. Y esta confusión de los términos, esta colisión de los Polos hacen que en ningún sitio exista ya un juicio de valor posible: ni en Arte, ni en la Moral, ni en Política. 

Mediante la abolición de la distancia, del pathos de la distancia, todo se vuelve indeterminable. Incluso en el ámbito físico: la excesiva proximidad del Receptor y de la Fuente de Emisión crea un Efecto Larsen que interfiere en las Ondas. 

La excesiva proximidad del Acontecimiento y de su difusión en Tiempo Real crea una indeterminabilidad, una virtualidad del Acontecimiento que le quita su dimensión histórica y lo sustrae a la Memoria. Que las Tecnologías de Lo Virtual produzcan lo indeterminable, o que sea nuestro Universo indeterminable el que suscita a su vez esas Tecnologías, incluso esto es indeterminable.

Y todo esto se consolida dondequiera que opere esta promiscuidad, esta colisión de los Polos.


Incluso en el reality show, donde se asiste, en la emisión en directo, en el acting televisivo inmediato, a la confusión de la existencia y de su doble. Ya no hay separación, ni vacío, ni ausencia: uno entra en la pantalla, en la Imagen Virtual sin obstáculo. Uno entra en su propia vida como en una Pantalla. Uno enfila su propia vida como una combinación digital.

A diferencia de la Fotografía, del Cine y de la Pintura, donde hay un Escenario y una Mirada, tanto la Imagen Video como la pantalla del Ordenador inducen una especie de inmersión, de relación umbilical, de interacción "táctil", como decía ya Marshall McLuhan de la Televisión. 


Inmersión celular, corpuscular: uno penetra en la sustancia fluida de la Imagen para modificarla eventualmente, del mismo modo que la Ciencia se infiltra en el Genoma, en el Código Genético, para transformar desde ahí al Cuerpo mismo. Uno se mueve como quiere y hace lo que quiere con la Imagen Interactiva, pero la inmersión es el precio de esta disponibilidad infinita, de esta Combinatoria Abierta. 

Lo mismo ocurre con el Texto, con cualquier Texto "Virtual". Aquello se trabaja como una Imagen de Síntesis, lo que no tiene ya nada que ver con la Trascendencia de la Mirada o de la Escritura. Ahora bien, es en la separación estricta del Texto y de la Pantalla, del Texto y de la Imagen, donde la Escritura es una Actividad de pleno derecho, nunca una interacción.

Del mismo modo, sólo en la separación estricta del Escenario y de la Sala el Espectador es un Actor de pleno derecho. Pero resulta que todo concurre hoy en día a la abolición de esta fractura: la inmersión del Espectador se vuelve algo fácil, interactivo. ¿Apogeo o fin del Espectador? Cuando todos se vuelven Actores ya no hay Acción ni Escenario. Fin de la Ilusión Estética.


Las Máquinas sólo producen Máquinas. Eso es cada vez más cierto a medida que se van perfeccionando las Tecnologías Virtuales. A cierto Nivel de Maquinización, de inmersión en la Maquinaria Virtual, deja de haber distinción Hombre/Máquina: la Máquina está en los dos lados del interfaz. 


Quizá ya sólo seamos su propio Espacio, el Hombre convertido en la Realidad Virtual de la Máquina, su Operador en Espejo. Eso guarda relación con la esencia misma de la Pantalla. No existe un Más Allá de la Pantalla como existe un Más Allá del Espejo. Las Dimensiones del Tiempo mismo se confunden allí en el Tiempo Real. 

Y como la característica de cualquier superficie virtual es, ante todo, estar allí Vacía y, por tanto, poder ser Llenada por lo que sea, de nosotros depende entrar en Tiempo Real, en Interactividad con el Vacío.

Paralelamente, todo lo que es producido por el medium de la Máquina es una Máquina. Los Textos, Imágenes, Películas, Discursos y Programas surgidos del Ordenador son Productos Maquínicos y tienen esas características: artificiaImente expandidos, potenciados por la Máquina, las Películas desbordantes de Efectos Especiales, los Textos que se hacen largos, repletos de redundancias debidas a la maligna voluntad de la Máquina de funcionar a cualquier precio (es su pasión) y a la fascinación del Operador por esta posibilidad limitada de funcionamiento. 


De ahí el carácter pesado, en las Películas, de toda esa violencia y esa sexualidad pornografiada, que sólo son Efectos Especiales de violencia y de sexo, ni siquiera fantasmados por seres humanos, pura violencia maquínica que ya no nos afecta. De ahí todos esos Textos que parecen obra de Agentes Virtuales "inteligentes", cuyo único gesto es el de la Programación, mientras que el resto se desarrolla según criterios automáticos. 

Nada que ver, por cierto, con la Escritura Automática, que jugaba al choque frontal mágico de las Palabras y los Conceptos, mientras que aquí se trata sólo del automatismo de la Programación, de la declinación automática de todas las posibilidades. Por delante el design maquínico del cuerpo, del Texto, de la Imagen. 

Eso se llama la Cibernética: dar Ordenes a la Imagen, al Texto, al Cuerpo, desde el interior en cierto modo, desde la Matriz, jugando con el Código o las Modalidades Genéticas. 

Es, además, este Fantasma de performance ideal del Texto o de la Imagen ‑esta posibilidad de corregir sin fin‑ lo que provoca en el "creador" ese vértigo de Interactividad con su propio Objeto, a la vez cae el vértigo ansioso de no haber ido hasta los Límites Tecnológicos de sus Posibilidades. De hecho, es la Máquina -Virtual- la que nos habla, es ella la que nos piensa.

Pero ¿Existe realmente la posibilidad de Descubrir Algo en el Ciberespacio? Internet no hace más que simular un Espacio Mental Libre, un Espacio de Libertad y Descubrimiento. De hecho, solo ofrece un Espacio desmultiplicado, aunque convencional, donde el Operador interactúa con Elementos conocidos, Sitios establecidos, Códigos instituidos. 


Más Allá de esos parámetros de investigación no existe nada. Cualquier Pregunta es asignada a una Respuesta anticipada. Uno es el interrogador automático al mismo tiempo que el contestador automático de la Máquina. 

A la vez Codificador y Descodificador, de hecho nuestro propio Terminal, nuestro propio Corresponsal. Es eso el extasis de la Comunicación. Ya no hay otro enfrente, ni tampoco destino final. El Sistema gira así sin fin y sin finalidad. 

Y su única posibilidad es la de una reproducción y de una involución al Infinito. De ahí el confortable vértigo de esa Interacción electrónica e informática, similar al de una droga. Uno puede pasarse toda la vida en ella, sin discontinuidad. La droga misma no es más que el ejemplo perfecto de una interactividad enloquecida en un circuito cerrado.

Para domesticarnos se nos dice: el Ordenador no es sino una máquina de escribir, sólo que más práctica y compleja. Lo cual es falso. La máquina de escribir es un objeto perfectamente exterior. La página flota al aire libre y yo también. Tengo una relación física con la Escritura. 
Toco con los ojos la página en blanco o la página escrita, cosa que no puedo hacer con la Pantalla. El Ordenador es, en cambio, una verdadera prótesis. 

Yo mantengo con él una relación no sólo Interactiva, sino también Táctil e Intersensorial. Yo mismo me convierto en un Ectoplasma de la Pantalla. De ahí provienen, sin duda, de esa incubación de la Imagen Virtual y del Cerebro, las insuficiencias que afectan a los Ordenadores y que son como los lapsus de nuestro propio Cuerpo.

En cambio, el hecho de que la Identidad sea la de la Red y nunca la de los Individuos, el hecho de que la prioridad se dé a la Red más que a los Protagonistas de la Red, conlleva la posibilidad de disimularse en Ella, de desaparecer en el Espacio impalpable de Lo Virtual y no estar ya localizable en ningún lugar, ni siquiera para Uno Mismo, lo cual resuelve todos los problemas de identidad, sin contar los problemas de alteridad. 


Así, la atracción de todas estas Máquinas Virtuales se debe sin duda menos a la sed de Información y de Conocimiento, e incluso a la de Contacto, que al deseo de desaparecer y a la posibilidad de disolverse en una operabilidad fantasmal. Forma planeante que hace las veces de felicidad, de una evidencia de felicidad por el hecho mismo de que ya no tiene razón de ser.

La Virtualidad sólo se aproxima a la felicidad porque retira subrepticiamente cualquier referencia a las Cosas. Nos da todo, pero de manera sutil nos escamotea al mismo tiempo Todo. El sujeto se realiza en ella perfectamente, pero cuando el sujeto está perfectamente realizado, se convierte de forma automática en Objeto y cunde el pánico.





Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Pachakamakin

4.09.2013

MAGIA Y ARTE: ¿PARA QUE ES EL ARTE?

Por Maryela Bianchi






LA CREACION DEL ARTISTA

¿Con qué es posible recorrer cada tramo de Camino y Avanzar hacia el siguiente? Con qué es posible fortalecerse, encontrar respuestas donde la mayoría no haya ni la pregunta, y continuar avanzando?.

La Respuesta es con Arte.

Existe desde siempre: Antigua y Actual, Constante; siempre, mientras haya hombre, Habrá Arte. La más vieja y bella de las Artes es la de Magia. Y aunque se haya intentado dividir “Las Artes de la Magia”, en su esencia- y aunque muchos no se den por enterados- siguen funcionando juntas: para hacer Magia necesitamos Arte, y mediante Arte Sabemos las Leyes de la Magia, y del Universo.

El punto en el que el Artista y Mago se encuentran Es en la Propia Creación. En la Creación del Artista.

Sólo tenemos que recordarnos Para Qué es el Arte, y qué estamos haciendo, cuando hacemos Arte.

Encontremos qué se Dice es el Arte desde Su Etimología y Qué función tuvo en sus tiempo más primigenios, para encontrar entonces Cuál es esa función que desde siempre tiene el Arte.



UN POCO DE HISTORIA ES UN POCO DE ADIVINACION

La palabra Arte proviene de un antiguo vocablo pre- helénico: artao, Que significa “aquello que debe ser juntado, unido” o “algo que une”.

Entonces podemos Apostar que el Arte es un Puente, tiene una Función Pontífice. Que Une e Integra… o también separa, como lo hace todo Puente. Qué con Qué une? Qué de Qué separa?

Arnold Hauser, historiador del Arte de origen húngaro en su Libro Historia Social de la Literatura y el Arte, cuando nos habla del Arte del paleolítico subraya y resalta el Puente entre Arte y Magia:

“Todos los indicios aluden a que este arte- arte paleolítico de cazadores- servía de medio a una técnica Mágica, tenía una función por entero pragmática, dirigida totalmente a lograr inmediatos objetivos”.
La relación entre Arte y Magia era cotidiana.
“Las representaciones plásticas eran una parte del aparejo técnico de esa Magia, eran la trampa en la que el animal tenía que caer, o mejor, era la trampa con el animal capturado ya, pues la pintura era al mismo tiempo la representación y la cosa representada, era el deseo y la satisfacción del deseo a la vez”
“El pintor y cazador del paleolítico pensaba que con la pintura poseía ya la cosa misma, pensaba que con el retrato del objeto había adquirido poder sobre el objeto. Creía que el animal al que convocaba en sus pinturas, y cazaba en sus pinturas, en la realidad sufría esa misma muerte.”
La representación pictórica no era en su pensamiento otra cosa que la anticipación del efecto deseado en la “realidad”; el acontecimiento real tenía que devenir inevitablemente de la mágica simulación. Y mejor todavía: el suceso que esperaban ya estaba contenido en ella, sólo que “separado” de la realidad sólo por el concepto “irreal” del tiempo y el espacio.

Cuando el artista del paleolítico pintaba un animal sobre una roca, pintaba un animal verdadero y lo que hacía suceder con ese animal, sucedía de verdad.

Es consecuencia de la función Mágica del Arte que el pintor lograse en sus representaciones el naturalismo, el detalle, la exactitud, la fidelidad al modelo, porque no se lo estaba imitando, señalando, se los estaba sustituyendo, ocupando el lugar del modelo.

Sentiría una satisfacción estética en su labor, aunque considerase la labor estética como un medio para un fin práctico.

No se reduce a fines estéticos su Producción. Hay varias pruebas que muestran que estos Magos Artistas encontraban el efecto Mágico, más que el estético: figuras humanas disfrazadas de animales, mascaras de animales, animales atravesados por lanzas y flechas. La gran cantidad de estas representaciones fueron halladas en cavernas de difícil acceso, escondidas en rincones inaccesibles y muy oscuros. Eso y La superposición de imágenes en un mismo espacio – aún cuando contaban con mucho lugar donde realizar las representaciones- dicen que esas imágenes no tenían fin decorativo, ornamental, o necesidades de comunicación, expresión puramente estéticas, de contemplación. Sino una Función Mágica, y Práctica.

El mundo de la “ficción” de la pintura, la esfera del arte, era para el Artista Mago Pintor algo no diferente, ni separado de la “realidad”. No enfrentaba una con otra, sino que una era la continuación directa e inmediata de la otra.

Reconocemos en Eso la génesis de artao: Arte es lo que une, el pegamento entre el mundo simbólico de sus pensamientos, intenciones, imaginario y real. Y aquello que debe ser Unido: lo que se pone en el mundo de la imagen, desde la intención de lo qué se quiere alcanzar ahí, se plasma en lo real, en la realidad.



HOY

Ese mismo Puente es usado para Separar.

La idea de que la esfera del Arte es la continuación directa de la realidad ordinaria y a la inversa también cuenta- que la realidad es la continuación de la esfera del Arte- no desaparece completamente, aunque sí se lo ha pretendido cuando aparece el predominio de la intención artística como opuesta al mundo de la realidad. Desde allí se rompe la noción de la continuidad de los dos terrenos, y de la causación entre el pensamiento, la plasmación en las imágenes y la resultante de eso en la realidad.

Desde entonces, la separación se eterniza en las universidades y sistemas de educación, donde aprendemos la técnica de repetir lo que vemos afuera, en la realidad, vaciando esa representación del sentido propio. A lo que Creamos se le pone una nota según hayamos copiado mejor o peor el modelo, se está aprobado o no, y es posible reprobemos si la imagen que plasmamos no coincide con la realidad; nos enseñan que en todo caso la respuesta es borrar y corregir.

Es un Discurso que nos dice que lo que está afuera es lo que ordena y dirige el universo interior de cada quien, y que hay que adaptarse a eso, a la realidad. Que plasmar “la realidad como es”, es todo un logro.

Se perdió la perspectiva de que es exactamente al revés: Que eso que surge desde el interior es lo que necesariamente hay que escuchar porque dirige la realidad. Porque eso está ahí desde lo interior creando realidad, diciéndonos lo que hace falta sea atendido, curado, o Amplificado.

La misma Historia nos lo muestra: Todo cambio y variación en la estética de las Artes, devino de un cambio interior y anterior de Discurso. No por adaptación a los movimientos de la realidad, sino por una necesidad de cambio de posición respecto a esa realidad.

Gracias a ver esa historia, Adivinamos que hoy sigue siendo así.

La Diferencia que hace el Gran Artista, Maestro o Mago es que no permite que el afuera- la realidad- le varíe su Creación, que la realidad le diga qué creer, qué es la realidad.

No se ajustaban a su tiempo, y a la realidad, aquellos que hoy son y siguen siendo referentes atemporales en el Arte, aquellos que fueron pioneros aún cuando su mismo tiempo no quería que lo fueran e intentaban por todas las vías callar sus creaciones.

Podemos preguntárselo a Van Gogh, a Seraphine, a Dalí, si mientras Creaban Sus Obras, intentaban responder a la realidad circundante o sólo respondían a su movilización interior, sus angustias, sus necesidades y Deseos. Hay que preguntar al entorno donde vivían si los consideraban genios del arte, o sólo excéntricos, locos, o incomprendidos por atender y respetar ese Universo Interior.

La función del Arte entonces y ahora está enteramente al servicio de la Vida, de lo Particular, de los Deseos y Necesidades de cada uno. Es Para descubrir y develar lo que nos detiene y lo que nos moviliza. Para Reconocer lo que llevamos dentro y que crea realidad y Encontrarnos Sujetos a que siempre estamos Creando y Decidimos Qué Crear.

La manifestación artística son las hojas visibles de un árbol que creció y crece y del cual sus raíces están profundamente enraizadas.

Toda obra de arte destinada a aliviar el peso que gravita sobre el corazón del artista, comparte con el Arte Mágico del paleolítico la tendencia a operar de manera Oculta. El artista del paleolítico estaba interesado únicamente en la Eficacia de la Magia. Su Vida dependía de la Eficacia de Su Magia.

Entonces, es posible Decir que lo que plasmamos en una obra de arte, es lo que plasmamos en la realidad cotidiana. Y toda necesidad que tengamos en la Realidad cotidiana es posible darle combate y trascenderla desde la Función Mágica Transformado y Alquímica del Arte.

También que toda creación hay que recibirla con el respeto, y valor que merece.

Hoy se dió por tierra que el Arte es Para Sanar, Para Reconocernos, Para Liberarnos y Para –lo más importante- Crear Realidad. El Arte es un Lugar desde el Cual es posible Crear La Realidad Propia.



Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Moebius



11.18.2012

REFLEXIONES SOBRE EL 8N

Por Juan José Oppizzi
Sus Artículos en ADN CreadoreS




Deliberadamente repito esa nomenclatura, 8N, con que se ha popularizado la manifestación opositora al gobierno de Cristina Fernández del 8 de Noviembre de 2012, aunque lo primero que salta a los ojos es la idéntica modalidad de sintaxis adoptada para nombrar a aquel 11S, el día en que sucedió el controvertido caos de las torres gemelas y del Pentágono, llamado por el gobierno de Estados Unidos “atentado”. Este 8N fue, obviamente, sin sangre (o, al menos, con pocas gotas, vertidas por las caras de algunos periodistas agredidos), pero en esencia tan sospechoso como aquel conjunto yanqui de hechos. 

No voy a molestarme en analizar otro aspecto de la multitudinaria marcha: su organización a cargo de la empresa multimedios Clarín, con la ayuda de sectores de la derecha, como Francisco De Narváez, Mauricio Macri, el neonazi Alejandro Biondini y el ex mandamás de la SIDE de Menem, Juan Bautista Yofre. Sí podría comenzar señalando un hecho inédito en la historia argentina: que una manifestación opositora a un gobierno haya contado con el micrófono del canal estatal abierto a sus declaraciones. Eso ocurrió, y quienes quisieron pudieron arrimarse a decir lo que pensaban con absoluta libertad. La periodista Cynthia García, de la Televisión Pública, haciendo gala del ejercicio pleno de lo que es el verdadero periodismo, entabló un diálogo con la gente que golpeaba cacerolas, que gritaba consignas y que exhibía carteles. La diversidad de estos dos últimos instrumentos de expresión (las consignas y los carteles) hablaba de una mixtura no muy clara de propósitos o, más bien, de una falta de unidad argumental quizá estimulada por los armadores del acto. 

Esa variedad sirvió para que los medios regenteados por Clarín pudieran seleccionar lo que mejor les convino a la hora de hacer un balance ideal. Alguien que sólo hubiera visto la parte de los testimonios recortados por los voceros del poderoso multimedio, podría convencerse de que el conjunto de ciudadanos que anduvieron por la Plaza de la República, en Buenos Aires, coreaba los mejores, más prudentes, más lógicos y más constructivos lemas del orbe. Sin embargo, el panorama completo resultó bastante poco amable; no menos de seis periodistas de diferentes canales, publicaciones y agencias informativas (incluido uno del propio Clarín) fueron insultados, golpeados y perseguidos. Muchas consignas chillaban agravios, imágenes homicidas y alusiones macabras para con varios integrantes del gobierno, en especial la Presidenta Cristina Fernández. Y lo que más me llamó la atención fue el contenido de los diálogos con Cynthia García de numerosos asistentes a la manifestación; ella preguntaba y repreguntaba para buscar los fundamentos de cada concepto vertido a micrófono libre. 

En incontables oportunidades quedó al descubierto la falta de razones valederas, de información elemental, y la sobra de odio. Los argumentos predominantes eran la imposibilidad de comprar dólares y una feroz condena a la Asignación Universal por Hijo; todo eso en el marco de una supuesta asfixia dictatorial, en la que la ausencia de libertad era coreada por la mayoría. El interesantísimo trabajo de Cynthia García fue volviéndosele cada vez más difícil; en cámaras era ostensible cómo se la insultaba, se la manoseaba, se hacía ruido y se gritaba a fin de perturbar el libre desarrollo del diálogo que ella tenía con los asistentes a quienes se les ponía micrófono. Al final, la situación de patoterismo fue insostenible y la periodista buscó refugio en el móvil de la emisora, en donde continuó siendo hostilizada. Fue insólito que al día siguiente Beatriz Sarlo (¿Qué le pasa a esa mujer?) dijera que la labor de García había sido como la de una maestra tomando examen. De eso se trataba, precisamente: del libre examen de una situación. Si los asistentes a una marcha en contra de un gobierno no saben cuáles son los fundamentos de su protesta, si, cuando se les repregunta, no tienen argumentos para apoyar su posición, entonces debemos pensar –como piensan muchos, yo incluido– que gran parte de los que fueron a la Plaza de la República –y a cientos de otros lugares del país– se limitaron a gritar el libreto machacado en los últimos años por los medios del grupo Clarín. Abona esta tesis un amplio material documental, que muestra claramente cómo las consignas enunciadas a diario por la televisión propiedad del señor Magneto afloraron de manera casi textual en las bocas que protestaban. 

No quiero pasar por alto la validez de muchísimas otras voces en la marcha del 8N, reclamantes por la inseguridad, por la inflación y por diversos problemas que son reales y que generan una motivación innegable. Lo que lamento es que las buenas intenciones de estos ciudadanos sean empañadas por las especulaciones de sectores ajenos a esa finalidad, y que no haya una línea divisoria que los separe, un repudio que aísle la petición garantizada por las normas constitucionales de las arteras maniobras conspirativas. 


Otro aspecto a señalar es la ausencia pública de las entidades organizadoras del acto. Eso respondió, obviamente, al propósito de mostrar el hecho como una cosa apolítica. En las redes sociales abundaba el misterio, la recomendación de “transmitir con copia oculta”, la supuesta existencia de una “autoconvocatoria” (aunque dos meses antes los “autoconvocados” revelaran “profundos debates”, sin decir en qué círculo íntimo, para elegir el lugar central de la marcha). Pero el anonimato es de doble filo: su impunidad cobarde no contribuye a su propio fin; al no poder concretarse en un factor a la luz del día, no puede afirmarse como alternativa real para la sociedad, por más que se junten miles o millones de personas en todas las plazas de la Argentina. 


Y ése es el aspecto más peligroso que tuvo el movimiento del 8N: su marginalidad conceptual. “Que se vayan todos”, “que renuncie el gobierno”, “no la queremos (a Cristina Fernández)”, son generalidades que no tienen perspectiva ni coherencia, al menos dentro de lo que fija la Constitución Nacional sobre las herramientas populares. Únicamente fuera de ese marco, en el ámbito de la simplificación, en el delirio fascista de una minoría resentida por el paso de la historia, encuentran espacio los gritos de los energúmenos que se hicieron eco de aquella barbaridad emitida por el hijo de Jorge Porcel y levantada por Cecilia Pando: “no fueron treinta mil; faltaron treinta mil”. 

Esas atrocidades verbales (reflejo de las atrocidades morales de sus autores y propaladores) invalidan las acusaciones contra Cristina Fernández de “soberbia”, “autoritaria” o “ajena a la realidad”. ¿Hablan de dictadura K los personeros de una derecha que fue brazo ejecutor o, cuanto menos apoyo, del último régimen militar? ¿Qué destino les hubiese aguardado a manifestantes contra Videla, Viola, Galtieri o Bignone, en el mismo tono de los del 8N? ¿Cuánto hubieran durado en el aire transmisiones en directo de esas hipotéticas (e imposibles) marchas? ¿No fue “autoritario” un Martínez de Hoz al implementar un plan económico basado en el aplastamiento de la libertad y de los derechos constitucionales? ¿No fue “soberbio” un Cavallo (ídolo de los sacerdotes del mercado) cuando estatizó (nos transfirió a todos los ciudadanos) la deuda externa de un grupo de timberos económicos? ¿No fue “ajeno a la realidad” un Galtieri cuando contaba el cuento de la victoria en una derrota de Malvinas que estaba cantada antes de empezar la guerra? Muchos de los que en el 8N humearon de furia ¿Qué hacían cuando el país humeaba de matanzas y de bancarrota?



Diagramación & Diseño: Pachakamakin

8.03.2012

LA PINTURA MAGICA DE LOS ABORIGENES AUSTRALIANOS

Por Karel Kupka [*]







El Arte ha estado siempre presente en la vida de los aborígenes australianos, los cuales, además de los objetos sacros de los ritos ancestrales, pintan, graban o esculpen sus armas, sus herramientas y los utensilios de uso cotidiano. 

Las rocas, las chozas de cortezas y hasta la misma tierra están a menudo decoradas con pinturas. A veces, graban relieves en los árboles y trazan líneas ornamentales en la arena. 

Los majestuosos y escultóricos postes mortuorios y los recipientes en que se conservan los huesos de los difuntos llevan también ricas pinturas, al igual que, en ocasiones, los cráneos de aquellos. 


Muchas de esas actividades artísticas rituales han sobrevivido hasta nuestros días en su pureza tradicional, aunque sean ahora menos corrientes y a pesar de que la civilización moderna abre nuevas perspectivas a las jóvenes generaciones de aborígenes.

Sus Artes Plásticas presentan una gran unidad de concepción, pero sus formas varían de una región a otra. Es posible que las condiciones naturales hayan fomentado una cierta forma de arte en Australia, como ha ocurrido en los demás continentes. 


Exactamente igual que en Europa la región de Mediterráneo, y en el continente americano su parte central, en Australia su cálido septentrión, con su viva luz reflejada por el mar -luz que acerca el horizonte y decanta los colores- incita a la pintura. 

El sur australiano, a menudo brumoso, gris y frío, se presta más al dibujo. La pintura en corteza es la más característica de las diferentes formas de arte practicadas por los aborígenes, y la que posee hoy mayor vitalidad. 

Como su nombre indica, es una pintura ejecutada sobre trozos de corteza de una variedad de eucalipto, que es el árbol más difundido en Australia. 

El Eucalipto proporciona una materia fácil de encontrar, manejable y cómoda. El árbol tiene que estar sano y ser recto y su corteza no tener grietas. Se corta un trozo con un machete. Una vez desbastada y limpiada, se calienta esa plancha sobre el fuego, curvándola con la rodilla o con el pie hasta que queda bien plana. 

Luego, se la coloca debajo de un montón de piedras o de arena, para que no se doble. Al cabo de unos días, está ya lo bastante seca como para poder pintarla. La primera capa protectora suele aplicarse en la parte interna, que es más lisa. Se la embadurna con una sustancia pegajosa, que procede del tallo de una orquídea silvestre.  



Foto 1: Los artistas aborígenes de la región de Milingimbi (costa norte de la Tierra de Arnhem) son los creadores de una verdadera "literatura pintada". Gracias a ella representan en cortezas de Eucalipto los complejos mitos en que se expresa la vida interior de su pueblo, ese otro universo al que llaman "el Tiempo de los Sueños". Los signos figurativos que emplean son tanto más adecuados cuanto que esos artistas no los organizan de acuerdo con un orden previamente establecido sino que los componen libremente en el cuadro. La corteza pintada (arriba) es obra del artista Djulwarak y data de 1963. Representa el mito de las hermanas Wavilak que relata y explica cómo se pobló Australia. En la parte inferior, al centro, se ve una charca junto a la cual crece un Eucalipto. La sangre perdida por una de las hermanas despierta a la serpiente sagrada Yurlunggur que sale de la charca (a la derecha). Cuando sale por segunda vez, se enrosca en torno a las dos hermanas y a sus hijos para tragarlos (al centro). Abajo, en el extremo derecho, reaparecen las dos hermanas. Las demás figuras de esta pintura son otros tantos signos que permiten "leer" la historia y recordarla.



La corteza se pinta de amarillo, rojo y castaño (ocres naturales), blanco (caolín o yeso) y negro (principalmente carboncillo machacado). Los aborígenes protegen celosamente los sitios que les proporcionan buenos colores: esos ocres naturales, que dan los mejores tintes, sirven de moneda para los intercambios.

Los pinceles, que manejan con una habilidad extraordinaria, son ramitas de madera masticadas en una de sus puntas, o cañas que llevan adheridos pelos, hilos vegetales, fragmentos de pluma, o bien hojas sabiamente recortadas. 

Salvo en la primera capa, sólo suelen mezclar los colores con agua, por lo que la pintura es muy frágil. Pero no hay que olvidar que, para los aborígenes, lo que cuenta es el hecho de pintar, el acto mismo de la creación. 

Desde que los coleccionistas andan tras sus obras, propenden a preocuparse más de su conservación, empleando fijadores modernos. Pero, debido a esa fragilidad, es absurdo aplicar el criterio de la antigüedad a este arte. 

El único criterio decisivo es el de su valor artístico. En los museos no hay muchas pinturas en corteza que tengan más de cincuenta años.

Foto 2: Busto de un niño (1933). Paul Klee
Foto 3: Dos espíritus (región de Geimbo, corteza encontrada en 1914)

Sin embargo, esta pintura posee una larga tradición. Los métodos científicos modernos han demostrado que los vestigios de la pintura rupestre y los petroglifos dispersos por toda Australia tienen varios miles de años. 

Ahora bien, una gran parte de la pintura en corteza reproduce los temas mismos de la pintura rupestre y, en todo caso, emplea una técnica idéntica, lo cual permite suponer que sus orígenes son remotos.

Pese a la influencia moderna, la temática de la pintura en corteza sigue siendo fiel a la tradición.

Foto 4: Cuatro Mimis (Isla de Croker, 1963), Namatbara
Foto 5: Personajes (1929), Picasso.

La pintura aborigen es, en primer término, simbolista. Depura y simplifica sus figuraciones, inventa signos abreviados crea una ornamentación casi abstracta para expresar sus ideas en forma lapidaria.

Esta forma de Arte se practica de modo constante en la Tierra de Arnhem y sus cercanías, en el interior del Territorio del Norte Australiano. Por comodidad, se podría dividir la pintura en corteza, según sus características, en tres categorías principales.

1) La pintura del oeste de la Tierra Arnhem, de su margen meridional y Groote Eylandt es figurativa pero muy subjetiva: es como un eco directo de las sensaciones íntimas del pintor. 

Aunque reproduce de un modo inteligible las formas naturales, preferentemente animales o humanas, no es una pintura realista, al menos en el sentido habitual de esta palabra. Para el artista, realidad vista no es tan importante como realidad conocida o sentida. 

El expresa la realidad como la conoce, la imagina o la desea, y no como la ve, destacando los detalles que le ayudan a traducir su concepción y omitiendo deliberadamente los que no le interesan. 

Cubista avant la lettre, recompone su tema al agrupar elementos tomados de diversos sitios, sin preocuparse por la posibilidad de que no sean percibidos simultáneamente desde su punto de vista.

Foto 6: Batalla entre mimis (Isla de Croker, 1963), Irvala.
Foto 7: Aguafuerte (1966), Wifredo Lam.


La prueba más convincente de su subjetivismo es su costumbre de representar la estructura y los órganos internos, normalmente invisibles. Esta especie de pintura anatómica ha adquirido una cierta fama bajo el nombre de "pintura con rayos X". 

Si tenemos presente que el artista pinta así sobre todo a los animales que constituyen su manjar preferido, podremos comprender mejor su razonamiento. A esos animales no los ve solamente con los ojos sino también con el estómago. 

El hecho de que no insista en esas características cuando pinta animales totémicos que le interesan por razones totalmente distintas parece justificar esta afirmación. Al no sentirse atraído por su carne, insiste en su aspecto exterior como lo hace al tratarse de formas humanas, readaptándolo según su propia concepción. Completa su paleta recurriendo a trazos, líneas y puntos.

Los personajes representan sobre todo "espíritus" de una familia particularmente numerosa en el llamado "stone country", es decir el país rocoso. El misterio de las cavernas y la oscuridad de las hendiduras ejercen su influencia, como ocurre en regiones parecidas de otros continentes. 

Los aborígenes consideran que los fenómenos naturales son una manifestación de los espíritus. La tormenta, por ejemplo, es provocada por el Espíritu del Trueno, que aparece en las pinturas circundado por una línea que representa una nube. En sus codos y sus rodillas aparecen unas hachuelas de piedra que simbolizan los relámpagos y los rayos. 

Los Espíritus más populares son los de las rocas, llamados mimis. Se trata de todo un pueblo de fantasmas, bastante apacibles y tímidos, que no se dejan ver sino por los niños, ocultándose de los adultos no solamente debido a su timidez sino también a su fragilidad física. 

"Tienen que esconderse y vivir en grutas bajo tierra; son tan débiles que el viento les quebraría el cuello inmediatamente", dicen los aborígenes.


Foto 8: La semejanza entre la pintura aborigen australiana y la pintura abstracta europea es sólo aparente. Los signos aquella utiliza corresponden siempre a un contexto narrativo. En esta corteza pintada, el artista no se limita a definir las nubes mediante su forma. Por medio del color indicará si se trata de una ligera nube matinal, del espeso nubarrón que anuncia la tempestad o de una nube roja del atardecer. Los rasgos entrecruzados pueden significar la lluvia u otra particularidad cualquiera de la nube. La corteza aquí reproducida proviene de la región de Milingimbi y data de 1959‑1960.


Foto 9: Esta corteza pintada de Dainganngang representa un Eucalipto. Proviene de Milingimbi y data de 1960. La simplificación y la depuración de la forma de un árbol muestran el proceso mediante el cual el artista aborigen alcanza una engañosa abstracción.

Pero hay también fantasmas peligrosos, los maams o mamandis, los cuales, privados de su reposo en el "País de los muertos", perturban y acosan a los seres vivos. Los pintores expresan su fuerza sobrenatural multiplicando sus brazos y sus piernas.

2) En la parte este del litoral septentrional y en las islas vecinas, la pintura en corteza es muy distinta a la del oeste y el sur de la Tierra de Arnhem. Sin ser realmente no figurativa, da a menudo esa impresión. 

La forma natural desaparece en la concepción pictórica del cuadro, que el pintor divide en planos precisos, utilizando el color en toda la superficie y creando formas con frecuencia tan alejadas de la realidad que su pintura parece abstracta. 

En general prefiere los temas totémicos, para los cuales inventa símbolos y signos que los representan. Este artista no pinta con el amplio movimiento del pincel de quien está acostumbrado a trabajar en las extensas paredes rocosas. 

Su técnica está vinculada con la pintura totémica sobre el cuerpo humano, para la cual crea un grafismo en el que cada motivo desempeña una función precisa. Estas cortezas pintadas tienen a veces una correlación tal con la pintura corporal que no solamente reproducen sus temas y su grafismo sino también su formato. 

El artista se entrena así en la corteza para reproducir mejor la pintura ritual que trazará en el pecho del impetrante durante la ceremonia de iniciación.

Se suele pensar que la pintura en corteza sirve para la educación de los demás o el perfeccionamiento de uno mismo. Cada rasgo y cada forma de una pintura tienen un sentido preciso que los iniciados deben discernir. 

Y esa misma pintura resultará indescifrable para los demás. Al depurar y reorganizar las formas naturales, el pintor aborigen logra así una especie de abstracción, similar a la de ciertas tendencias del arte moderno. 

 La diferencia estriba en que aquél no busca deliberadamente ese efecto. Sus móviles son muy distintos. Se suele decir que "la primera característica de la pintura moderna consiste en no contar nada"; la pintura aborigen, en cambio, "cuenta" constantemente; ese es incluso su cometido esencial y la razón de ser de sus signos. 

El aborigen trata de representar la naturaleza de las cosas y no su apariencia. Las finas líneas entrecruzadas que traza pueden representar la lluvia, la miel, el fuego, las algas, el agua o el aire, la arena, las rocas, la corteza, los árboles, las hierbas, la piel, el pelaje, el plumaje, etc.


Foto 10: No se trata de árboles en flor sino de murciélagos. El pintor aborigen australiano suele representar a los animales pintando su cabeza, mas, para evitar todo equívoco, le agrega algún signo característico. Estos signos identifican tan bien al animal que a menudo ni el cuerpo ni siquiera la cabeza están representados. Así, en el caso del bermejizo, gran murciélago que duerme suspendido de las ramas de los árboles, el signo distintivo serán las salpicaduras de sus excrementos en el suelo. Asociados a otros elementos, esos símbolos sucintos proporcionan datos precisos: los círculos multicolores que representan los excrementos indican que los árboles que aparecen en esta pintura son el refugio de esos murciélagos. El efecto decorativo está acentuado por la repetición, en colores diferentes, del mismo signo en toda la superficie de la corteza.

Foto 11: Prueba concluyente del subjetivismo del arte aborigen es el hecho de que algunos pintores suelen representar la estructura y los órganos internos de los animales. Esa pintura anatómica ha adquirido cierta celebridad con el nombre de "pintura con rayos X". El artista insiste en esas características cuando pinta animales que constituyen su alimento principal. En la foto, un pez "barramundi" (Osteoglossum Leichhardtii). Esta corteza pintada, obra de Midjan‑Midjan, data de 1963 y proviene de la Isla de Croker.

Para los aborígenes este simbolismo pictórico es un modo de consignar los mitos, los relatos del "Tiempo de los sueños" -manifestaciones de su subconsciente- o bien acontecimientos reales. 

Gracias a la línea y al color, que secundan a la memoria auditiva, la "literatura oral" de los aborígenes se convierte en una "literatura pintada". Así se explica el asombro de quienes estudian la mitología aborigen: ¡Han encontrado una inmensa "literatura" que se ha conservado sin ayuda de la escritura! 

Los pintores de Milingimbi, Yirrkala y otros lugares de esta región son verdaderos maestros de una auténtica narración figurativa. Así, reconstituyen en sus cortezas toda la complejidad de un relato. 

Sus esquematizaciones, y sobre todo sus signos y sus símbolos, se prestan admirablemente a ello: no los organizan según un orden previamente establecido sino que los componen libremente en un cuadro. 

Así pues, si queremos conocer la historia pintada con todos sus detalles, tal como se nos presenta en las versiones personales de los aborígenes, tendremos que asistir a su trabajo para escucharles mientras van progresando paso a paso.

3) En las Islas de Bathurst y de Melville, situadas al norte de Darwin, los aborígenes pintan únicamente en corteza para decorar cestos, objetos rituales que coronan los majestuosos postes esculpidos y pintados que erigen en memoria de los muertos.


Foto 12: Ejecución de una pintura ceremonial en el cuerpo de un bailarín que debe participar en los corroboree, serie de danzas organizadas con ocasión de las ceremonias de iniciación o de la celebración de un rito. Es posible que las planchas de corteza de Eucalipto sirvan ante todo al artista aborigen de soporte para la realización de bocetos a fin de adiestrarse antes de emprender una pintura corporal ceremonial. Tal puede ser una de las primeras y más antiguas razones por las cuales los aborígenes australianos pintan las cortezas de los árboles.

No se contentan los pintores aborígenes con ser decoradores, sino que saben crear una verdadera pintura, en la cual las formas naturales desembocan en una abstracción involuntaria. También en estas islas está la pintura en corteza vinculada a la pintura ritual en el cuerpo. Reproduce todavía totems, pero se escogen motivos vegetales o lugares, en vez de animales. 

Los pintores dan rienda suelta a su fantasía y a su imaginación para concebir una forma que represente un árbol, un matorral o un sitio determinado, una isla, unas rocas, un montón de tierra -sobre todo de la que proporciona ocres naturales-, una extensión de arena, una poza, un arroyo o una bahía.

Sin preocuparse por la realidad visual, atribuyen a sus formas el significado que les conviene, ya sea porque se sienten voluntariamente indiferentes a la apariencia de los fenómenos naturales y no intentan resumirla de un modo que pudiera ser todavía indentificable, ya sea porque han llegado tan lejos en la esquematización que no nos es posible seguir su razonamiento.

Otras pinturas ornamentales, ligadas a la pintura parietal y a sus símbolos o inspiradas por grabados en madera o en nácar, decoran las cortezas de la región de Port Keats, en el litoral septentrional de Australia Occidental. 

Como todas las demás, reflejan la mitología de la región. Las formas naturales -por ejemplo, la de la Serpiente- atraen a los pintores, que se inspiran en las curvas de su cuerpo, en los círculos y espirales de las sierpes y en la mancha clara de sus huevos. Al reorganizar y componer estas formas, nos enseñan la transición gradual hacia la ornamentación.

La pintura aborigen es especialmente codiciada en nuestra época, en la cual el llamado "arte primitivo" suscita un interés creciente. De ahí que las cortezas pintadas tiendan a proliferar hoy en toda Australia, con desmedro de su calidad y de su importancia educativa. Pero en la superabundancia actual aun es posible encontrar obras de calidad.




Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Margarita Amor

[*] KAREL KUPKA, francés de origen checoslovaco. Jurista de formación y Etnólogo de profesión. Miembro del Centro Nacional de Investigaciones Científicas francés.



3.17.2009

¿LA CAJA DE PANDORA ES INCONSCIENTE?





Realmente ocupo mi lugar en el espacio indefinido donde el señor de los sueños, teje, desteje, juega. Crea historias que condimenta con realidad y ficción. Y aún siendo director y actor en cada escenario, hace visible su estrategia a quien; intrépido, osado y valeroso, se apropia de lo que, dormido, cedió. ¿He dejado de ser sonámbula de las noches y los días? ¿Recorro y elijo escenarios?... o soy un extraña en mi propia creación. Debajo de mis párpados descubro el poder de ser y hacer. Reconozco mucho más que un par de ojos de vigilia. Lo sé en el momento que aparece la forma de mis formas y esta cambia junto conmigo. 
Entonces ahí me pregunto… ¿Será ese poder posible en lo onírico probable en la vigilia? ¿Será el espacio atemporal el confesionario del inconciente al conciente? …¿De qué o de quién depende? ¿De un dios, de mí, de un chip? ¿Existe el final acaso? ¿Quién decide hasta dónde llegar?... 
Estas preguntas llevan a Pandora a recorrer lo que pronuncia una y otra vez hasta encontrar qué intenta decir. O más bien, descifrar el mensaje que pronuncia de manera inconciente aún sin estar soñando. ¿Será solo una aventura para ella, un libro de cuentos que puede diagramar y colorear por tan solo el capricho de ocupar un lugar? ¿Dejará de ser cómplice del polvo que empaña el sentido que las palabras le muestran si las escucha? 
Se acerca la noche, Pandora, decide abrir su caja otra vez, sin embargo, cansada ya de repetir la misma historia se propone registrar antes, todo cuanto la rodea. 
Observa cada persona, cada situación y lugar que visitó durante ese día. Pone atención en todos los detalles. Está dispuesta a encontrar el sentido de aquello que atesora durante el día y la divierte en las noches. Sabe que hasta ahora, quizás, solo fue un extravagante juego de imágenes, formas y sonidos. Una película en la cual cada noche protagoniza un personaje favorito de su álbum infantil. Había llegado el momento de responder a preguntas que distrajo con historietas de un espacio al parecer reducido. La caja de Pandora. Ya no caben mas disfraces. Nada sacia su sed al reconocer que fuera de ella vive historias que dibuja en cada sueño con crayones y acuarelas, duendes, dragones, hadas, mariposas. Y todo forma parte de una obra inconsciente que llegó a contenerla aferrada a su destreza conocida y majestuosa en ese lugar. Aún sin saber del todo para qué. 
Sin vacilar, abrió la caja, bajó sus parpados, respiró profundamente y sumergiéndose en medio de la corriente que ella sabía navegar. Comenzó a dejar pasar lo que suele distraerla. Su destino esta vez era llegar al fondo de la caja, y comprobar si ese era el fin, el límite de su viaje. Pandora supo en ese instante que ningún otro sueño la había atraído tanto como éste. Y al mismo tiempo, la oscuridad en la cual se sumergía comenzaba a intrigarla. Era más que incierta la travesía. No había un lugar definido, ni tampoco la acompañaban personajes a los que ella estaba acostumbrada. Solo un pequeño lucero parecía atraerla en esa dirección. Ya no había vuelta atrás.
 Comenzó a recordar sus viajes anteriores, uno tras otro, como si se abrieran capítulos de un mismo libro, y cada uno formara una palabra, y cada palabra perteneciera a una misma frase. Pensó que lo mejor sería ordenarlas, unirlas y encontrar qué buscaban decirle. Sabía que podía hacerlo, entonces, se detuvo, y comenzó acaminar en círculos sobre el mismo lugar. 
Fue recogiendo una tras otras las palabras, conectándolas de distintas maneras, como un rompecabezas, hasta que al fin apareció. El Sentido De La Destreza Atemporal… de eso hablaban las palabras. Su mirada parecía abrirse a un horizonte mucho más lejano que el del comienzo. 
De repente frente a ella, se dibujó una puerta, su color dorado, encandilaba sus ojos como el oro brillando frente al sol. Estiró las manos para abrirla, notó que era diferente. En ella no había picaporte ni cerraduras. Solo resplandecía y parecía latir al ritmo de su corazón. Se pregunto si habría un secreto para cruzar. ¿Había llegado a algún lugar?
No podía concebir esto como el final de su viaje, tenía que existir mucho más, de hecho, existe. Y esa puerta tiene un significado mucho mas valedero que lo que parece a simple vista, al igual que los sueños de Pandora. Aturdida frente a tantos interrogantes, respiró hasta escuchar el silencio y decidió sentarse frente al portal y contemplarlo. 
Su intenso brillo contradecía la profunda oscuridad en la cual había penetrado. ¿Cómo es posible, se dijo, que detrás de tanta oscuridad exista algo tan luminoso? Al mismo tiempo recordó el lucero que la guiaba, tenía la misma intensidad, en ese instante comenzó a pronunciar con toda naturalidad la frase que había formado en el viaje: El Sentido De La Destreza Atemporal. 
La repitió tantas veces como su corazón lo necesitaba. Las palabras parecían brotar desde su pecho cada vez con mayor potencia y estas quedaban talladas sobre la puerta una tras otra, hasta que al fin, Pandora quedó en silencio y el valor de las mismas permitió que la puerta se abriera dejando ver el nuevo escenario. El asombro frente a tal inmensidad la desbordó, brotaron lagrimas de sus ojos, un aroma agradable la atraía hacia delante. No había un sendero marcado, sin embargo cada paso que daba diseñaba su rumbo. Comprendió que en ese espacio nada estaba definido, existía la posibilidad de crear sabiendo para qué. El sentido marcaba la dirección momento a momento y éste acompañaba su habilidad, su destreza. Todo había cambiado para ella, lo que conocía como una cofre con principio y final, se había transformado en un pasaporte hacia nuevos lugares. Ya no existían personajes azarosos. Ahora comprendo, se decía una y otra vez, ahora comprendo; aquí no hay afuera ni adentro, yo soy la caja de Pandora y al mismo tiempo soy Pandora, puedo deslumbrarme con historias de ficción, navegar a la deriva, penetrar la oscuridad, brillar, expandirme y crear. 
Esa soy yo, Pandora. La que escribe, la que habla, la que sueña, la dueña del espacio que mantuvo latente la ilusión de no ser responsable de mi propia creación. Aquí no es de noche ni de día, estoy con los ojos abiertos, veo cuanto me rodea y esto cobra la forma de cada paso que doy. Obras que transcienden la dichosa posibilidad de crear. Soñar con lucidez es saberme dueña de mis actos en las noches. Vivir con lucidez es reconocerme en cada momento dando forma a lo incierto. En ambos casos, la imaginación es el combustible del vehículo de mi mente. La intención el sentido de haber elegido hacia donde ir. Y el azar se transforma y florece en azahar con tan solo una letra que sepa ubicar en su justo lugar. Nada está separado y menos aún, nada tiene un final. Buenas noches, es de día, he dejado de dormir para soñar. Ahora vivo creando de los sueños mi propia realidad.





ENTREVISTA A MARIANA VERNIERI


El yoga del sueño habla de esto desde siempre. Lo mismo que los chamanes. 
Pero el concepto de Sueños Lúcidos tal como lo entendemos hoy, 
encarado desde el ángulo científico y sistemático surge en los años 80 
con los estudios de Stephen Laberge y la Fundación Lucidity Institute.


Mariana, ¿Qué significado tienen para vos los Sueños Lúcidos? 

Una oportunidad de encontrarme cara a cara con mi Inconsciente, entenderme por dentro, explorar el lado desconocido del mundo como para sacar mis propias conclusiones. Una oportunidad de vivir mis fantasías, de enfrentar mis temores, de crecer. 

¿Podrías describir tu experiencia en los Sueños ? 

Es simplemente saber que estamos soñando, ser conscientes de que estamos dentro del Sueño. Luego aparece el tema del control de sueños casi siempre asociado. 

¿Podemos hacer lo que querramos? ¿Cambiar cosas? ¿Cambiar de escenario? ¿Hacer aparecer personas o cosas? ¿Manejar las actitudes de los personajes oníricos? 

...Eso depende del nivel de manejo que hayamos desarrollado y de la confianza que tengamos sobre nuestro propio poder. Pero la lucidez no implica control. La lucidez es simplemente el reconocimiento de hallarnos dentro de un Sueño. 

En tu vida, ¿Cómo repercute esta experiencia? ¿Qué cambios experimentaste a partir de ellos? 

Los Sueños Lúcidos son una parte de mi vida de la que no podría prescindir. Las razones son muchas. Quizás la primera de ellas es tener un feedback con mi Inconsciente, lo que me ayuda a ser una persona realmente integrada. Digamos: el Inconsciente me habla a través de los Sueños ¿Cómo le contesto yo para hacer un verdadero diálogo? Mediante la lucidez. Sólo así puedo ir domando ese caballo salvaje que llevo dentro. Más allá de eso me parece una fuente de experimentación y autoconocimiento excepcional. Una herramienta necesaria. Siento que vivo en varios mundos, trato de tener conciencia y decisión en cada uno de ellos, incluso en este, en la vigilia, lo cual a mucha gente se le pasa y viven como autómatas, arrastrados hacia donde los lleva la corriente. La práctica para la lucidez te entrena a vivir lúcidamente en todo momento. A estar mejor parada y con mayores herramientas para la búsqueda fundamental de mi vida: Siento que cada día estoy más cerca de saber “a qué estamos jugando”. Mejoré en mi autoestima, el poder y autoconfianza que me aporta el dominio de mis sueños lo traslado a la vida real. Eso me ayuda a triunfar en mis objetivos, a la par de en mis sueños, en la vida real. Me ha ayudado psicológicamente a conocerme cada vez más y mejorar los aspectos de mí que no me gustaban. Me siento una persona más integrada: consciente e inconsciente caminan de la mano ahora, sin secretos. Hay varias personitas dentro de mí, y ahora puedo sentir que vamos todas para el mismo lado. 

¿Que podrías comentar de los riesgos de entrar en Sueños Lucidos? ¿Existen o forman parte de nuestras creencias? 

Me gustaría decir, como lo hacen casi todas las publicaciones que hablan sobre el tema, que la práctica frecuente de Sueños Lúcidos no tiene ninguna contraindicación o efecto adverso. Pero mi experiencia me indica que -si bien no se trata de nada demasiado grave- hay ciertos riesgos de los que hay que estar conscientes para su buen manejo: usar los sueños como un refugio. El espectacular abanico de posibilidades que se nos abre en los Sueños Lúcidos puede funcionar como una droga que nos haga dar menos importancia a las frustraciones de la vida real. “¿Que me importa fracasar aquí si en mis sueños soy tan exitoso como desee?” Algunas Personas, se me ocurre, pueden dormir largas siestas, o incluso desear que llegue la noche e ir a dormir temprano para entrar en este estado en el que tienen control de la situación, dejando de lado lo más importante: La vida real. Esto sólo puede ocurrirle a aquellos que tienen cierta predisposición a la locura. La vivencia de experiencias demasiado realistas pueden hacer que algunos confundan la realidad con la ficción. Esto desde ya no representa riesgo alguno para el común de la gente, ya que se trata de estados de conciencia muy distintos y fácilmente reconocibles por la mente sana.

¿Hablando de lo real y lo que no lo es, qué es aquello que, generalmente, atemoriza y cuestiona la experiencia que vive la persona en su Sueño? 

Es relativamente frecuente que en medio de nuestro Sueño Lúcido oigamos una voz, o nos encontremos con un personaje onírico que nos diga cosas como: “Aquí sólo llegan los elegidos y tu no has sido invitado. Más vale que si vuelves sepas para lo que haces, porque si sigues haciendo tonterías como volar o hacer desaparecer cositas, puede ser muy peligroso para tí. Es una advertencia!!” Personalmente he sido escarmentada por este tipo de mensajes más de una vez, sobre todo en WILDS. A pesar de todo aquí estoy, persistiendo. Porque creo que se trata simplemente de voces generadas por nuestro Inconsciente, que nos quiere poner a prueba, y guiarnos sobre qué deseamos hacer de nuestros Sueños Lúcidos. Con sueños de “escuela nocturna”, por ejemplo, jamás me ha sucedido algo así. 

Imagino que tarde o temprano todas estas situaciones serán vivenciadas por el navegante lúcido. Es fácil deducir que puede producirse un quiebre o modificación en nuestros actividades y vínculos con otras personas ¿Qué hacer entonces? 

Si tenemos nuestra atención enfocada en los Sueños Lúcidos podemos tener problemas con la gente que nos rodea, sobre todo en horas de la noche y de la mañana. Si alguien nos interrumpe mientras estamos intentando recordar un sueño, nos despierta en medio de un Sueño Lúcido o nos distrae cuando estamos penetrando en un WILD o un MILD podemos enojarnos mucho, sin que en realidad la persona haya hecho nada malo. Sin ir tan lejos podemos no prestarles atención mientras nos hablan por no “perder” el recuerdo de nuestro último sueño. Puede aburrirles el tema o desconfiar de él, si queremos contarles nuestras experiencias, mientras que si no lo hacemos sentimos que están alejados de una importante faceta de nuestras vidas. Además, al profundizar en estas prácticas los sueños se hacen más vívidos. Por eso podemos hablar por las noches, emitir sonidos, despertarnos sobresaltados, lo cual puede molestar a nuestro compañero de cama. Por lo tanto, si uno va a abocarse a esto, es importante poner las cosas en su lugar: en primer término la familia. 

¿Qué hay de la frecuencia en la ejercitación? 

La mente necesita descansar, y los sueños REM normales cumplen una función muy importante en este descanso. Si dedicamos todos nuestros sueños a explorar las fronteras de la conciencia, podemos sentirnos muy cansados y hacernos daño a largo plazo. Por tal motivo recomiendo no tener Sueños Lúcidos todos los días, o si lo hacemos, tener Sueños Lúcidos tranquilos y amenos que requieran poca concentración, y dejar los “ejercicios difíciles” para una o dos veces por semana. 

¿Qué motivos más recurrentes son los que asustan a las personas comúnmente? 

Por motivos... de los más variados. El miedo a lo desconocido está por sobre todos ellos. La persona está haciendo algo que nunca hizo: mantener la conciencia a medida que se queda dormido. Esto resulta emocionante, y el corazón puede ponerse a latir rápido cuando empieza a suceder, y esto impide que logremos conciliar el sueño. Por otro lado, al extender nuestro período de conciencia podríamos observar en nuestro cuerpo sensaciones que naturalmente desconocemos, por suceder siempre cuando ya estamos dormidos: movimientos oculares rápidos, zumbidos, temblores, sensación de liviandad, parálisis, voces hipnagógicas fuertes, presencias que pueden parecer reales… Si la persona no está preparada para esto, o si le tiene miedo, cuando llega a ese punto sólo quiere salir, y tampoco logra su WILD. Hay mucho “misterio” en torno a todo esto. Hay leyendas urbanas que dictan que ese umbral es peligroso, que pueden haber espíritus malvados, etc. También en algunos pesa la fantasía de que el WILD es una experiencia sobrenatural en la cual abandonamos nuestro cuerpo para salir a otras dimensiones, y si “se rompe el hilo de plata” nos podemos morir. No deseo interferir en las creencias de cada cual, pero desde la humilde perspectiva de una onironauta con cierta experiencia, que se suma a todo lo que he leído sobre el tema, me atrevo a decirles que no hay que temer el WILD, no es sino un Sueño Lúcido, no hay fantasmas, no hay peligros. Es nada más y nada menos que un Sueño Lúcido, a veces muy vívido y duradero, al que podemos llegar directamente desde la vigilia. El miedo es un enemigo, que nos detiene de lograr el objetivo. Si alguien se está relajando para entrar a un WILD, pero a su vez está “protegiéndose” sobre lo que pueda pasar, su mente está tironeada entre un “quiero” y un “no quiero” a nivel más o menos consciente, según el caso. Así no se llega a ningún lado, y ni siquiera es algo agradable. Abandonar realmente el miedo es un paso esencial para lograr el objetivo. Si no es posible esto para alguien, tal vez lo más recomendable sería que no lo intente hasta más adelante, hasta que haya superado su temor. Pero ánimo!! El WILD es algo hermoso, estimulante e inofensivo. No hay fundamento alguno para temerle. Una vez allí podemos tener un gran control de nuestra experiencia, como en un sueño lúcido, muy lúcido, y hacer lo que se nos venga en gana. 

¿Es el sueño lúcido la antesala del llamado Viaje Astral? 

Personalmente, aunque es un tema de gran debate entre los miembros, hoy por hoy yo me inclino a definir al Viaje Astral como un tipo de WILD. Se diferencia de los otros básicamente en la manera de entrar. Los dos tipos de WILD que podemos distinguir están relacionados con lo que hagamos con las IH (Imágenes Hipnagógicas), es decir, con esas ensoñaciones y “voces” que vamos percibiendo en el estado previo a dormirnos. Esos dos tipos de WILD son: 

WILD tipo 1: Se llega concentrandose en las IH. Cuando estas aparecen tratamos de intensificarlas, de verlas, tocarlas, sentirlas, hasta que se conviertan en un sueño. Este tipo de WILD acelera la fase REM, por lo cual tardamos menos en entrar al sueño. (20 a 40 minutos) En general por este mismo motivo no se siente parálisis del sueño ni zumbido en él. Aparecemos donde las IH nos guíen, en general en un lugar distinto de nuestro propio cuarto. 

WILD tipo 2: Se llega dejando pasar las IH. Cuando estas aparecen, a diferencia del WILD tipo 1, tratamos de ignorarlas, de no darles importancia, de dejarlas fluir como una película a la que no le prestamos atención. Este tipo de WILD no acelera la fase REM, por lo cual tardamos más en entrar al sueño (50 a 60 minutos) y es el tipo de WILD que puede presentar parálisis del sueño, zumbidos, y otros fenómenos relacionados. Aparecemos en general en nuestro propio cuarto, y es un fenómeno que a muchos les gusta llamar “Viaje Astral”. El latido rápido del corazón es una prueba de que estás asustado, expectante, y eso justamente debe ser el motivo por el que no terminas de entrar, aún llegando tan cerca. ¡Y no sos el único al que le pasa esto! Según pude ver, aproximadamente el 70% de los intentos de WILD que fracasan, aunque parezca mentira, son a causa de que la persona “se asusta” y esto no le permite entrar tranquilamente al sueño. 

¿A qué le llamás umbral? 

Las sensaciones que podemos tener, algunas veces podrían llegar a ser algo molestas, pero para nada aterrorizantes. El zumbido, por ejemplo, es una vibración que se siente en todo el cuerpo, acompañada por un ruido como el de la turbina de un avión. No es algo feo, si uno no le teme, y pasa a los pocos segundos dejándonos de lleno dentro de nuestro WILD. Lo mismo la parálisis: puede ser molesta la sensación de no poder movernos, pero ¿Para qué movernos, si es sólo cuestión de aguantar un ratito? Luego ya estaremos en el sueño, y absolutamente libres! No pasa nada si no nos movemos por unos instantes, no hay de qué angustiarse, al contrario, hay que vivir la parálisis como la antesala de lo que está por venir, y recibirla con alegría, porque significa que estamos a punto de lograrlo! Respecto a las voces, a las presencias, etc., es sólo cuestión tener bien en claro que no son reales: son hipnagógicas, parte de el sueño. “Esto es un sueño” debemos decirnos para no asustarnos, igual que en un DILD donde nos amenaza una ola gigante, o un muerto vivo; si ya sabemos que es un sueño, el temor se reduce a nada, verdad? Esto es exactamente lo mismo. Es un sueño, digámonos, que es lo mismo que decir, ¡Que bien, ya estoy dentro del sueño, son las primeras señales de mi WILD! En definitiva, te recomiendo vivir el WILD como algo natural y positivo, quitándole todo halo de misterio u oscurantismo. Tranquilo y auténticamente relajado, intentalo como de costumbre, y que tengas mucho éxito en tu meta! 

¿Cómo distinguimos si estamos en un Sueño Lúcido o en la realidad? ¿Existen técnicas especificas ?

Claro, los chequeos de realidad. Suelo ser buena identificando estados de conciencia, el único tema es llegar a preguntármelo, la respuesta me surge sola, de la observación de mi entorno. De todos modos, si llego tener alguna duda, taparme la nariz e intentar respirar con ella tapada, o bien atravesarme la palma de una mano con un dedo de la otra, son pruebas muy efectivas. 

¿En alguna ocasión en un Sueño Lúcido has “interactuado” con la materia? ¿Es decir, cambiar cosas de sitio, romper vasos, llevarte a esta “realidad” algún objeto del “otro lado”, etc.? 

Lo intenté decenas de veces. Llevarme un objeto de los sueños a la vigilia, cambiar alguna cosa de lugar, romperla, o hasta escribir en la pared. Pero no ha dado resultado. El mundo físico no es el mismo que vemos en nuestros sueños, o al menos no podemos influir desde él desde nuestra forma inmaterial. Ya lo he comprobado de sobra. No obstante, de vez en cuando lo sigo intentando. 

¿Existen períodos de ausencia de los Sueños Lúcidos, o períodos en los que abundan? 

Hay etapas, cuando una realmente desea provocarlos y hace los ejercicios, en las que pueden venir 3 a 4 veces por semana, o incluso más. Cuando uno ya se acostumbró a tenerlos, aunque no haga nada especial, vienen espontáneamente una vez por semana o por lo menos cada dos semanas. 

¿Utilizas técnicas para conseguir tener la experiencia del Sueño Lúcido? ¿Cuáles? ¿Qué sugerencia darías a aquellas personas que pretendan tener esta experiencia? 

A todo aquel que desee tener Sueños Lúcidos le recomendaría formar parte del portal www.suenoslucidos.com.ar, allí tenemos un montón de técnicas, pero te digo un resumen básico de las elementales para lograrlos: 

1. Llevar un diario de sueños detallado, en los que además de anotar los sueños, en los casos en que no haya habido lucidez afirmemos: “Debería haberme dado cuenta de que era un sueño porque...” ycompletarlo según el caso. 
2. Tener un propósito para nuestro próximo Sueño Lúcido. Una idea clara de qué deseamos hacer con él que recordemos con facilidad. La idea es recordarlo desde dentro del Sueño. 
3. Luego de anotar, quedarnos un rato recostados o descansando y visualizarnos en el mismo sueño pero dándonos cuenta de que era un sueño, tomando el control y cumpliendo con el objetivo. 
4. Durante el día, hacer chequeos de realidad constantes (Es decir, preguntarnos, a cada momento ¿Estoy soñando?) 
5. Antes de dormir, releer el diario de los sueños de esa mañana, y luego escribir: “Esta noche voy a tener un Sueño Lúcido y voy acumplir con mi objetivo del Sueño” (y más afirmaciones por el estilo). Algunas noches, incluso, dibujar un esquema del sueño, y dibujarse a sí mismo cumpliendo el objetivo. 
6. Poner el dibujo o algún objeto o imagen que nos recuerde al objetivo en nuestra mesita de luz. Mirarlo antes de dormir, al despertar, y cada vez que pasamos por allí. 
7. Irnos a dormir practicando un WILD o al menos pensando en el objetivo y visualizándonos lográndolo. 
8. Despertarnos 3 hs. antes de lo habitual, como para recordar el sueño que hayamos tenido hasta entonces, anotarlo, hacer unas cuentas que despierten el hemisferio izquierdo del cerebro (divisiones, por ej) y volver a dormir. 
9. Tratar de entrar con lucidez a ese sueño (visualizándonos en el sueño mismo que veníamos teniendo e intentando volver a él) 
10. Si contamos con alguno de estos medicamentos y alimentos, pueden ser de ayuda. Medicamentos: DMAE, 5-HTP, Melatonina, Gingko Biloba, Galantamine HBr (Lycoris radiata), Vitamina B5. Alimentos: Té, té verde, mate, jenjibre, chocolate, huevos, leche caliente, jugo de manzana) La manera ideal de consumir estos suplementos es en dosis pequeñas, a la noche justo antes de ir a dormir, o en el momento a la mañana en que nos levantamos para anotar y luego volver a la cama -ADN consultó a Mariana Vernieri para que diera mayores precisiones sobre la utilización de los medicamentos antes mencionados, sin embargo, no obtuvo respuesta; dado lo valioso de la Entrevista, se decidió mantener con exactitud lo transmitido por MV, no obstante lo cual sugerimos a los lectores informarse correctamente antes de seguir esta técnica. 
11. Tratar de “encadenar los sueños” es decir, procurar no abrir los ojos ni bien levantarnos, sino mantenerlos cerrados y volver al sueño, pero con lucidez. 

Por último me atrevo a preguntarte….¿qué es para vos la realidad? 

¿Conoces los libros de Elige tu propia aventura? Aquellos de... “Si decides quedarte donde estás, pasa a la página 76. Si decides abandonar la plataforma, pasa a la página 39". Pienso que la vida puede ser algo así. Todas las posibilidades están, nosotros decidimos entre ellas, y nos vamos moviendo en lo que parece ser una línea de tiempo única, aunque en realidad en el universo, como en el libro, están incluidas las demás opciones que no percibimos. Las decisiones que nos hacen ver un camino en vez de otro, son permanentes, en lo grande y en lo chico, en los hechos y en los pensamientos. Por eso es que una actitud auténticamente optimista puede llevarnos a un camino más exitoso. Hay infinitos puertas disponibles y el Universo late despierto en todo momento al igual que nuestra mente. Escucha y otorga a quien se sabe responsable de su propia creación.





EL ESPACIO DE MARIANA

Algunas de las experiencias de Mariana Vernieri en los Sueños.


Mi primer sueño controlado.
A los 8, ya varias veces había tenido “Sueños Lúcidos” pero no sabía qué hacer en ellos, nunca había tomado el control. Simplemente sabía que era un sueño, pero seguía soñando como espectadora. A esa edad, mi papá me contó de un libro de Castaneda, y que decía que al tomar lucidez, te mires las manos, y así controlarás tu sueño. En la primera ocasión que tuve, lo hice, y al mirar mis manos sentí como que me metía en ellas y empecé a volar!! Fue mi primera experiencia también en vuelo lúcido.
La Biblioteca del Congreso.
Una vez, a los 14 años, soñé que estaba estudiando en un lugar que no conocía con muchos compañeros, que no eran amigos míos ni amigos entre sí, hacíamos la cola para pedir unos libros. Me pareció un sueño algo absurdo. Meses más tarde, una maestra armó un grupo con esos chicos, y fuimos a estudiar a la Biblioteca del Congreso, porque a la que íbamos siempre “no había el material que necesitábamos.” Desde que llegué, el lugar me pareció muy conocido, aunque nunca había estado ahí. Haciendo la cola para retirar los libros me acordé del sueño. ¡Eran los mismos chicos que yo había soñado!
Los falsos despertares.
A los 16, tuve una etapa de muchos falsos despertares que desembocaban en lucidez. Escribí sobre el tema por primera vez en esa época. “Sueños Conscientes” les llamaba. Fui aprendiendo a volar, al principio sólo podía hacerlo muy bajo. También hice muchas pruebas de “poderes” como hacer aparecer/desaparecer objetos, moverlos con la mente, o transformar una persona en otra. El primer WILD. Fue en Alemania, en un hotel. Tenía 16 años. Me dormí relajándome boca arriba, tratando de “poner la mente en blanco”. Tuve una experiencia muy larga e interesante, de viajar en el tiempo y el espacio. Pareció una historia super larga, pero al despertar, vi el reloj, y sólo habían pasado unos minutos!! Algunos sueños románticos/eróticos también fueron muy importantes en esta historia. Aquellos que no fueron lúcidos me hicieron sentir mucha tristeza al despertar, en la época de mis grandes enamoramientos platónicos.
Las amenazas
Esto habrá pasado cuando tenía 18, y me mantuvo alejada de los Sueños Lúcidos como por dos años, luego de encontrarme en un par de WILDs con “personas” que me amenazaban; que me decían cosas así como “Aquí no viene cualquiera... sólo viene el que tiene una misión... si vuelves por estos lugares sin saber para qué, te lo advierto.. Morirás!!” Eran voces fuertes y aterradoras, que parecían más escuchadas que soñadas.
Experimentando con lo paranormal.
Luego decidí, que podía volver a experimentar con Sueños Lúcidos si sabía que hacer con ellos, en vez de dedicarme a cosas lúdicas como hacer volar objetos, y esas cosas. Así que me dediqué a experimentar con lo paranormal, tratando de influir en el mundo real desde el sueño, hice mil quinientas pruebas, sin demasiados resultados.
Hacia un mayor dominio.
Tuve una época por el 2002, donde lograba Sueños Lúcidos casi todos los días. Fue cuando creé MV’s Place. Estaba utilizando la técnica MILD, me despertaba temprano todas las mañanas. Respetaba a full mi diario de sueños. Experimenté cosas muy interesantes, como desdoblarme, hablar con mi Inconsciente, llamarme por teléfono, además de muchos intentos de ir a la luna. Respecto a Dreamytopia -la otra página web de Mariana: www.dreamytopia.com.ar-, el sueño que dio origen a Dreamytopia, fue hermoso, fue algo grande para mí. 

Diagramación & DG: Andrés Gustavo Fernández