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11.11.2013

EL REINO DE LOS SEÑORES DEL ANILLO [3/3]

Por Laurence Gardner






Volviendo una vez más a los Raths -o viviendas Reales en montículos-, tal vez deberíamos considerar el hecho de que, como se mencionó, estos Portales al Inframundo fueron llamados Tepes –a esto se debe el estilo que ofrece una de las más enigmáticas figuras góticas- el Conde Drácula. 

Históricamente, y bastante fuera de la Mitología propagandística cristiana que rodea al personaje vampiresco de la famosa Novela de Bram Stoker, Drácula era el Príncipe Vlad III, de Valaquia, a quien se conoce normalmente como Vlad Tepes.

Dado que la palabra Tepes se refiere a los postes de madera, a menudo se piensa que el descriptivo apodo de Vlad se refiere a su método individual de ejecución por empalamiento en estacas de madera a los enemigos del Estado. 

Por lo tanto, se llama en ocasiones a Vlad Tepes, Vlad, el Empalador. Sin embargo, esto es completamente falso. Fue llamado “Tepes” -al igual que muchos otros Ancianos Druidas antes que él-, porque, dentro  de la Antigua Cultura del Señor del Anillo de la Sidhé, él fue un renombrado Guardián del Portal Creachaire.

Vlad Tepes, un Príncipe del Siglo XV, en Rumania, fundó la ciudad Capital de Bucarest. Su nombre popularizado, Drácula, significa, “hijo de Dracul”, y Dracul -o Dragón- fue el estilo por el que su padre era conocido dentro de la Fraternidad del Grial del Ordo Draconis -la Corte Imperial del Dragón- de 1431. 

Durante el ante-siglo pasado, desde la publicación de la Novela de 1897, Drácula, Vlad se ha convertido en un Arquetipo de la Tradición “Gótica” promovido por la Iglesia. Sin embargo, el verdadero temor del establecimiento de Drácula no era su duro trato a los enemigos, tal como se cita a menudo, ni que él era un vampiro chupa sangre en la tradición de Stoker. 

Lo que temían era su Profundo Conocimiento de la Alquimia y el hecho de que él era un Verdadero y Operativo Oupire -un venerado Señor del Rath- un Guardián de Portal en la Antigua Forma Yulannu de los Señores del Anillo. 

Aquellos de ustedes que han leído El Linaje del Santo Grial, o tal vez incluso Génesis de los Reyes del Grial, estará familiarizado con la representación de terracota de la diosa sumeria, Lilith, de alrededor de 2000 AC. En esta representación -como en los de otra Jerarquía Anunnaki- Lilith se ve sosteniendo la Varilla y el Anillo de la Justicia Divinamente Medida. 

La Vara era en ese entonces, un instrumento de medida -y en algunos Registros está muy claramente marcada en Unidades calculables, como si se tratase de una regla moderna-. En Tiempos de Babilonia, esto era conocido como la “Regla”, y Aquel que llevaba a cabo la Regla era el “Reglamentador” -que es de donde deriva nuestro término referido a los gubernamentales.

El Anillo -como se mencionó al comienzo de esta Charla- era un Símbolo de Integridad, Unidad y Eternidad. Representaba un aplazamiento de la Justicia Divina, una Justicia que era medida por la Varilla -o Regla-. 

Por lo tanto, el Anillo fue la última Insignia de los Señores Anunnaki -los enigmáticos Oupires que fueron responsables de la creación del Gobierno Municipal y su Práctica Real- porque fueron los Progenitores de la Civilización desde el 4.000 AC.

En vista de ello, es de particular interés observar que Tolkien respondió -cuando se le preguntó sobre el escenario y medio ambiente de la Tierra Media- que percibe su entorno relacionado con algún lugar alrededor del 4000 AC. 
"El caldero siempre ha estado hirviendo", dijo, "Nosotros simplemente añadimos nuevos ingredientes a la sopa".
En este sentido, el Relato popular, aunque apasionante, no fue realmente nuevo en cuanto a su Concepto. Desde el Principio de los Tiempos europeos, el Dios sajón Wotan –u Odín, el equivalente sumerio de Anu-, se dice que ha gobernado el mundo con Ocho Anillos -teniendo Uno Más, el Noveno Anillo -el Anillo único-, para Gobernar a los Ocho restantes.

Durante los días medievales de la persecución de la Iglesia a los herejes y, de hecho, a través de la Edad Media y Más Allá, todo tipo de Temas relacionados con el Grial cayó preso de la ira de los Obispos y Frailes. Víctimas inocentes fueron acusadas ​​de cualquier número de prácticas aparentemente desagradables, y cualquier forma de asociación con la Cultura del Anillo fue proscrito. 

De hecho, cuando Juana de Arco fue acusada de brujería, uno de los cargos presentados en su contra por los Obispos fue que ella usó Anillos Mágicos con fines de Encantamiento y Curativos. Como resultado, ella fue quemada en la hoguera en 1431. Sin embargo, recientemente, en 1920, la Iglesia reconsideró su caso y fue perdonada y canonizada! 

Como se detalla en El Linaje del Santo Grial, no sólo fueron lanzadas proscripciones  contra las Profecías de Merlín -con una gran cantidad de otra Literatura que se limita a las supuestamente “perdidas” Arcas de los Tiempos Oscuros- pero el Arte pictórico también fue objeto de un escrutinio exhaustivo y muchas nuevas reglas fueron implementadas. 

Una de ellas fue que la Virgen María sólo podía ser retratada vistiendo los colores Azul y Blanco –exactamente como se la representa comúnmente hoy en día-. La razón de esto era que otros Colores, sobre todo el Rojo de los Cardenales, podría haber implicado que ocupó algún tipo de Oficio eclesiástico dentro de una Iglesia que no le había proporcionado ningún status clerical a las mujeres.

Lo que no es tan conocido es que las regulaciones de la Iglesia también se aplican a la Música -en la Música Antigua en particular, las cuales pueden trazarse a Culturas tan distintas como la de Roma, Grecia o Lydia. 

Es en virtud de estas regulaciones implementadas que muchos de los libros de referencia de la actualidad determinan que, en su mayor parte, la Música ha evolucionado bien de Grecia, o de varias partes del Imperio Romano.

Es precisamente lo mismo que con el idioma Inglés, que es en gran parte, pero bastante erróneamente, dicho que deriva del Griego o Latín. Para consolidar esta idea firmemente en nuestra Cultura, se nos enseña la Literatura Clásica de Homero y Virgilio -pero lo que siempre se olvida es que tanto las propias Lenguas griega y romana evolucionaron a partir de otras Fuentes, mucho Más Antiguas. 

Gran parte de la Lengua de Europa, incluyendo el idioma Inglés, se remonta a Fenicia, Siria, Egipto, India y Mesopotamia -con muchos Grupos o Troncos de Palabras que tienen miles de años de Antigüedad.

En el mundo de la Música, tenemos el mismo escenario y, en virtud de los Descubrimientos realizados en las pasadas décadas, no hay duda de que la Música estructurada y secuenciada jugó un importante papel en la época de los Reinos de Babilonia y más atrás. 

Tubos de Plata, Campanas y Tambores, además de Arpas y Liras bellamente ornamentadas, todas han sido desenterradas de la Antigua Sumeria de tumbas que datan de 5 ó 6.000 años, y se sabe que también se utilizaron Laúdes.

Enterrado junto con los Reyes y Reinas de la Sucesión del Dragón, estos Instrumentos finamente elaborados eran claramente Ceremoniales, y que parecen haber sido utilizados en los Rituales de la Antigua Estrella de Fuego y de la Piedra de Fuego descriptos en Génesis de los Reyes del Grial. 

El Ritual de la Piedra de Fuego -el Ritual de la Diosa Antu o Barat An-na- fue en gran medida un Acto de Levitación conducido con el Elemento Monoatómico y Superconductivo del Pedernal o Polvo Blanco de Oro.

Incluso en los Tiempos Modernos, la Música ha sido utilizada para realizar Hazañas de Levitación -sobre todo en el Tibet, donde grandes bloques de piedra se han levantado y colocado en las montañas con las Frecuencias de Sonido Anti-Gravitacionales. 

El Ritual involucra a 19 Músicos y, detrás de ellos, 200 monjes, irradiando hacia el exterior en Líneas -en Grupos de 5- y en posiciones secuenciales de 5 Grados mirando hacia una Cueva de la montaña.

Los Músicos utilizan 13 Tambores de diversos tamaños -con un peso de hasta 150 Kg cada uno- suspendidos de marcos de madera y dirigidos hacia una Cavidad en forma de cuenco en el que se coloca la cantidad de Piedra necesaria, entre los Músicos y la Cueva. Además, hay Seis Trompetas largas posicionadas a intervalos entre los Tambores. 

A la orden, las Trompetas y los Tambores comienzan, con los monjes en la parte trasera proporcionando una pantalla mientras se canta. El lapso de tiempo antes de que la Levitación de la Piedra se produzca es de cuatro minutos y, de esta manera, las Piedras se han levantando unos 400 m, para luego ser bajada en su posición correcta en el Templo de la Montaña.

Después de haber hecho un Estudio intensivo de las complejidades de este Antiguo Procedimiento, Adrian Wagner ha recreado un Acto musical en The Phoenix y el track de la Piedra de Fuego del álbum de Genesis of the Grail King -rompiendo estratégicamente la Secuencia con una partición áurea y concluyendo inmediatamente dentro del plazo de cuatro minutos. 

Guardadas dentro de éste están las Frecuencias que son demasiado bajas como para ser audibles a la vigilia, pero que resuenan directamente con la Frecuencia de la Glándula Pineal. Esta, como muchos de ustedes sabrán, es la Glándula responsable de los Estados Elevados de Conciencia y Percepción.

También incluidos en el álbum Genesis son los aspectos de las Armonías musicales que fueron prohibidas por el Vaticano en la Edad Media, con posterioridad a su uso por los Caballeros Templarios y los Monjes cistercienses en la construcción de la Catedral de Notre Dame dedicada a la Magdalena, que se destacan por su desafío arquitectónico a la Teoría Gravitacional. 

Los Caballeros de esta Rama particular de los Templarios -constituida por el rey Balduino, de Jerusalén en 1118, fueron llamados Los Príncipes Guardianes del Secreto Real.

Una de estas Secuencias musicales es el más famoso de todos -un Tritone llamado por la Iglesia como “el Intervalo del Diablo”. Se trata de una extracción directa de las Escalas Armónicas descubiertas de Antiguos Dioses mesopotámicos, que incluyen La Escala de Enki, La Escala de Enlil, La Escala de Anu, La Escala de Marduk, La Escala de Kingu, La Escala de Inanna y otras. 

Ningún compositor ha hecho demasiado para preservar el Legado de la Tradición del Anillo como el tátara tátara abuelo de Adrian, Richard Wagner. Su renombrado Ciclo de 16 hs. y Cuatro Partes de El Anillo de los Nibelungos -El Oro del Rin, La Valquiria, Sigfrido y Gotterdamerung, y El crepúsculo de los dioses- se elaboró ​​en gran parte a partir del folklore borgoñón, y, en cierta medida, de la muy Antigua Mitología nórdica de la Saga Volsunga.

El más reciente Personaje Clave del Anillo es el Guerrero Siegfried quien, mientras que bajo el hechizo de una Poción, traiciona a la mujer que ama -una diosa tornada mortal llamada Brunilda- y quien luego planea su muerte. 

Posteriormente, sin embargo, se da cuenta de su error y se lanza a la pira funeraria de Sigfrido para estar con él en la Eternidad. El Anillo Mágico que Sigfrido dio a Brunilda es recuperado de las cenizas de las Hijas del Rin -las Guardianas del Agua, las legítimas dueñas del Oro. 

Y, en virtud de esto, junto con el auto-sacrificio de Brunilda, la maldición en curso –puesta sobre el Anillo por Alberico, el Nibelungo, Enano Señor del Inframundo- es levantada.

El Anillo, originalmente, había sido robado a las Hijas del Rin por los Nibelungos, quienes, a su vez, lo perdieron a manos del padre de Brunilda, Wotan, el Dios del Cielo. Entonces, Sigfrido resulta triunfante tras matar al Dragón. 

Pero, después de la Purificación final del Anillo por las Hijas del Rin, Wotan perece, junto con su Reino de ensueño, Valhalla. Con el Anillo de vuelta en sus manos legítimas, el Mundo es redimido y el Ciclo está completo.

Y así, una vez más, la Tradición del Anillo es evidente -al igual que en Tolkien y las Historias del Grial, debido al Anillo se ve finalmente destruidos a aquellos que lo sostuvieron sin el derecho de Afinidad. 

El Anillo Dorado -forjado a partir de la Piedra Encantada del Oro del Rin- tenía el poder, por sí mismo, de dar a su amo el Señorío del Mundo, pero sólo a costa de abandonar el Amor y de vender su Alma al Gran Poder del Anillo. 

En cuanto a la Línea mesiánica directa del Rey David y Jesús, el más poderoso de los Señores del Anillo fue el Rey Salomón quien, en los Escritos Judaicos Tradicionales del Talmud, se decía que era el Mago más poderoso de su Epoca. 

Su Gran Sabiduría y Considerado Juicio como Rey Hechicero fueron directamente atribuidos a la propiedad de un Anillo Encantado, y la Leyenda del Anillo del Rey Salomón fue claramente una importante inspiración para Tolkien.

De la misma manera que Salomón, el Señor del Anillo de Tolkien, Sauron, utilizó su Anillo Unico para comandar a todos los Demonios de la Tierra. Salomón usó a los Demonios para construir un Templo de Jerusalén, mientras Sauron los utilizó para construir la Torre de Mordor. 

Los Anillos también fueron similares -como es habitual en la Tradición- en la que cada uno tenía el poder de corromper y destruir a su amo. El Anillo de Salomón logra su caída a través de la gestión del Demonio Asmodeus, mientras que Sauron es, en efecto, su propio Demonio destructivo. 

Junto con los Anillos, también hay similitudes en la Historia concernientes a la posesión Joyas radiantes de Luz, con Salomón siendo el Schamir y el Rey elfo Thingol, siendo el Silmaril -cada uno de los cuales se dice que es una Herencia de la Raza de sus respectivos Reyes.

En virtud de tales Escritos judíos, la ira Dominicana de la Inquisición española -alrededor de 1480- fue dirigida principalmente contra los judíos –especialmente a aquellos conectados con los Estudios Cabalísticos- y fue realmente como un resultado directo de esta persecución que comenzó la Caza de Brujas.

Antes de eso, la Inquisición Romana había tenido más que ver con los cristianos heterodoxos: aquellos herejes que eran cristianos de uno u otro tipo -arrianos, nestorianos, nazarenos, o lo que sea-, pero que no eran miembros de la Iglesia Romana y cuya Cultura giraba, en cierta medida, en torno a las Tradiciones de la Magia y la Alquimia, las cuales estaban fuera del control de la Iglesia. 

Pero, aquí fueron los judíos los que propusieron sus propias Versiones de la vieja Tradición -en particular los de la Región de Narbonne respecto de las Marchas Españolas, donde en la Casa de David una vez se habían dado derechos privilegiados de principesca independencia por el Emperador Carlomagno. 

Fue reconocido, por lo tanto, que la red debería haberse echado en un ámbito más amplio, con el fin de tomar en cuenta las distintas tendencias. Ya no era entonces una cuestión de la Iglesia tratando de limpiar la casa cristiana simplemente. ¿Qué hay de los Judíos? ¿Qué hay de los musulmanes? ¿Qué hay de los paganos en general?

Y así, a partir de finales del Siglo XV, la Inquisición comenzó un profundo proceso de "limpieza étnica". Nadie que fuera otra cosa que un católico de pura cepa era salvo. Sin embargo, tenía que haber alguna nueva forma de clasificación para tirar toda las presas hacia la red en constante expansión. 

El Gran Inquisidor en aquel tiempo era el brutal Tomás de Torquemada, Confesor de alto nivel para el Rey Fernando II y la Reina Isabel, de España. Bajo su dirección se encontró la respuesta y, muy pronto, los frailes habían puesto sus ojos sobre lo que llamó:
“Los paganos más diabólicos que nunca conspiraron para derrocar a la Iglesia de Roma”.
En 1484, dos dominicos, Heinrich Kramer y James Sprenger, publicaron un libro llamado El martillo de las brujas. Esta obra, mala pero imaginativa, dio detalles de lo que se percibía como la nueva amenaza espantosa que representa a todos los practicantes de la magia satánica. 

El libro era tan convincente que, dos años después, el Papa Inocencio VIII emitió una Bula oficial que autorice la supresión de esta secta blasfema. Hasta ese momento, el culto conocido como “brujería” -en la medida en que existiese- realmente no había constituido una amenaza para nadie. 

Se basaba principalmente en la continuación de los Rituales paganos y Ritos de Fertilidad de las clases campesinas. En términos reales, esto fue un poco más que el vestigio de una creencia primitiva en el Poder Divino de las Fuerzas Naturales, se centró sobre todo en Pan, el travieso Dios Arcadio de los Pastores. 

Pan fue representado tradicionalmente con las patas, las orejas y los cuernos de una Cabra, pero los creativos dominicos tenían otras ideas para este Personaje, y ennegrecieron su imagen hasta que fuera visto en correspondencia con el mismo Diablo. 

Sin embargo, dado que los inquisidores eran todos hombres, fue determinado que la brujería debería ser una forma de depravación vinculado a la lascivia insaciable de las mujeres...! 

El problema era que nadie sabía quiénes eran esas presuntas Brujas -y así una serie de ensayos y pruebas ridículamente trágicos fue concebidos para erradicarlas-. En medio de todo esto, la dura secta de los Puritanos se hizo políticamente afín a la estrategia romana, implementando su propia Caza de Brujas en Inglaterra y, más tarde, en Estados Unidos. 

Durante un período de unos 250 años, más de un millón de hombres inocentes, mujeres y niños fueron asesinados por la autoridad delegada de los cazadores de Brujas. Fue en el contexto de este fanatismo religioso y la persecución que el Movimiento Renacentista nació -una Epoca de Renacimiento y Resurrección facilitado por un ambiente de Libre Pensamiento democrático. 

Esta Epoca -con su ápice en los principios del 1500- fue la Edad en que Leonardo da Vinci, Rafael y Miguel Ángel desarrollaron la Armonía del Arte Clásico en su forma Más Elevada. 

Y fue la época en la que la emoción de la Erudición orientada hacia lo pagano reapareció en una explosión de Color para cruzar Nuevas Fronteras en la Ciencia, la Arquitectura y el Diseño.

Durante el curso de esto, en 1614 y 1615, dos extensiones conocidas como los Manifiestos Rosacruces surgieron de Alemania. Estos fueron seguidos inmediatamente por un Romance asociado llamado The Chemical Wedding, escrito por el pastor luterano Johann Valentin Andreae. Las Publicaciones anunciaban de una Nueva Era de la Iluminación y la Liberación hermética en la que se podrían desbloquear y dados a conocer ciertos Secretos Universales.

En vista de la llegada de la Royal Scientific Society, de Gran Bretaña, y el inspirado trabajo de Isaac Newton, Robert Boyle, Robert Hooke, Edmund Halley, Christopher Wren y otros unas pocas décadas más tarde, las Profecías fueron lo suficientemente correctas, pero, en ese momento, estaban velados en la alegoría y parecían conducir un Mensaje aún más pertinente: los Escritos centrados en los Viajes y el Aprendizaje de un misterioso Personaje llamado Christian Rosenkreutz -Hermano de la Rosa Cruz-. 

Su nombre fue claramente Diseñado para tener un significado Rosacruz, y fue representado llevando la ropa de los Caballeros Templarios. La acción de la Boda Química tiene lugar en el Castillo Mágico de la Novia y el Novio - un Palacio lleno de Efigies con forma de León, donde los cortesanos son estudiantes de Platón. 

En un entorno digno de cualquier Romance del Grial, el Farolero Virginal conduce a todos los Presentes a ser pesados en la Balanza, mientras que un Reloj dicta los Movimientos de los Cielos y el Vellocino de Oro se presenta a los Huéspedes. Música de Cuerdas y Trompetas se toca todas partes, y todo está envuelto en una atmósfera de Caballería, mientras que los Caballeros de las Ordenes Sagradas presiden. 

Debajo del Castillo se encuentra una misteriosa Tumba con Inscripciones extrañas, y afuera, en el Puerto, descansan Doce Naves de Piedra de Oro enarbolando sus pabellones individuales del Zodíaco. 

En medio de esta curiosa recepción, un Juego de Fantasía se lleva a cabo para contar la convincente Historia de una Princesa sin nombre que, lanzada a tierra en un Cofre de Madera, es descubierta por un Príncipe, con quien se casa, creando con ello un Patrimonio Real usurpado que debe ser restaurado.

Este es otro Cuento de Hadas de una Novia Perdida del tipo que ya hemos visto. Sin embargo, cuando se combina con las dos Publicaciones anteriores, el Significado de la Boda Química del Grial era claramente evidente, y la Iglesia no perdió tiempo en poner todo el peso de su condena contra el Movimiento Rosacruz.

Habiendo examinado las Hadas, Duendes y Elfos históricos, ahora podemos echar un vistazo a algunos otros de los llamados los Resplandecientes: los Sprites, Goblins y Gnomos.

La definición de sprites significa ni más ni menos que una “persona espiritual” -uno de la Esfera Trascendental de la Sidhé. Los Sprites originales eran los Antiguos Guerreros Fantasmas escitas, que pintaban sus cuerpos de gris azulado para parecerse a los cadáveres cuando entraban en el campo de batalla.

En la Obra de Shakespeare, El sueño de una noche de verano, el personaje, Puck, se describe como un “duende” y, en el Saber Tradicional de la Madera inglés, Puck se identifica con un cierto Robin Goodfellow, de quien se decía que era un “goblin” –una clase de “duende”-. 

Su padre fue Herne, el Cazador. Por lo tanto, Oberon y Herne son uno y el mismo. El nombre Oberon -una variante de Albrey, el Rey elfo Alberico, como hemos visto- es en sí mismo un derivado del término escita Oupire -que significa “arriba” o “por encima” y Ron -que significa “reino”-. 

Oberon, por lo tanto, significa “por encima del reino” –lo cual es lo mismo que Gran Rey o Pendragón. La descripción de {goblin} deriva inmediatamente de la palabra germánica {kobelin} y se les llamaba kobelins a los mineros o a aquellos que trabajaban bajo tierra. 

En el contexto de la Cultura del Anillo, los goblins eran, en esencia, los Asistentes de los Guardianes del Portal Oupire del Rath –como dijimos, las viviendas en montículo de los Portales Tepes al Inframundo -y eran tan humanos como los propios Oupires.

De los {gnomos}, así como de los Goblins, se dice que son los Guardianes de los Tesoros subterráneos -por lo que la palabra se asocia hoy con la Banca, como en el caso de los Gnomos de Zurich. La raíz de la palabra es en griego, el equivalente de {gno}, de la cual obtenemos la {gnosis} y {gnoble} [noble]. 

Los Gnomos son, por lo tanto, una vez más, los de la Noble Raza y fueron conocidos como “los Sabios”. Su Trabajo era de hecho uno de Tutela: eran Guardianes de la Gnosis -el Conocimiento- y del Linaje Sagrado de los Albigenses. 

Es a través de la Distinción Noble -o gnómica- que la Raza de Hadas, en general, se conoce como la “nobleza” -en particular la casta druídica de los Pixies  –o los {Pict-Sidhé}- que fueron los últimos Guardianes de la Ley y la Cultura de su Tradición. 

Sus contrapartes femeninas fueron las Banshees –o {Behn-Sidhé}, que, en irlandés antiguo, significa simplemente “mujeres sabias”-. En la vida, cuando se presenta un problema aparentemente insuperable, uno puede someterse a la tensión y a la presión que causa o, alternativamente, se puede disminuir mentalmente el problema. 

Eso no quiere decir que haya una evasión, pero puede tornarse menos acosante y más controlable. Bueno, eso fue precisamente lo que la Iglesia hizo con la Sucesión del Dragón: los Señores del Anillo de los Albigenses, El Sagrado Linaje del Santo Grial. 

Con la intención de redefinir todos los Nombres Originales: Hadas, Elfos, Duendes, Gnomos, Goblins, Sprites o lo que sea, ellos disminuyeron el problema miniaturizando el Significado nominal. 

De este modo, la Carrera Trascendental de la Sidhé fue retratada con figuritas momentáneas y fueron desplazadas al Reino de la Mitología. La Donación fraudulenta de Constantino fue luego puesta en juego y, en adelante, sólo la Iglesia podía determinar quién era y no era un Rey!

Si esta estrategia no funcionó lo suficiente en sí misma, como fue el caso en el Renacimiento -un Período de Conocimiento e Iluminación más general- a continuación, la segunda parte del plan se puso en marcha. 

Esta fue específicamente enfocada en los Miembros Clave de la cepa mesiánica -la última Sucesión del Dragón de los Albigenses: los Reyes y Reinas dinásticos del Sangréal y sus Altos Oupires. Estas personas eran reales, y todo el mundo sabía eso -por lo que no podían ser confinadas al ámbito superficial de la Fantasía. 

Podrían, sin embargo, ser presentadas como si -por ser de la Sangre del Dragón- fueran de una cepa extraña, mitad humanos, Más Allá del corralito cristiano. A lo sumo, fueron tal vez las Sirenas y, en el peor de los casos, eran Vampiros, pero, en cualquier caso, eran los malvados emisarios mutantes de Satanás!

El hecho de que nadie cree esas tonterías es difícil de comprender en estos tiempos más sensatos. Sin embargo, el Mito sigue siendo operativo y, en cierta medida, se sigue trabajando con la venganza. 

Incluso continúa operando en algunos cuya aparente misión en la vida es exponer dicho dogma propagandista, pero quienes -por cierto con sus propias estrategias hábilmente ideadas- han caído presos de él. 

En este sentido, en este mismo momento, hay algunas bien conocidas personas, supuestamente inteligentes, que deberían conocer mejor, alegando que la Familia Real británica, junto a mí y a los demás, somos realmente horribles reptiles de otro Planeta!

Una de las cosas más sorprendentes acerca de los Señores del Anillo escitas es que sus restos preservados desde hace miles de años -descubiertos incluso tan al Norte como Siberia- muestran sus cuerpos sustancialmente tatuados con Lémures de cola anillada. 

Los Lémures, estamos guiados a creer, son nativos de -y más o menos, de manera restringida- Madagascar y las Islas Comoros de Mozambique-, pero aquí están ellos, donde se nos dice que nunca estuvieron, en las Regiones del Mar Negro y el Norte de Europa!

Es largamente conocido que hubo una vez un Continente habitado por un Gran Rey tribal, el cual fue caracterizado por sus Lémures. Por lo tanto, ha sido apodado “Lemuria” –instalando un buen número de entusiastas en busca de su paradero hundido bajo los Oceános Atlántico, Pacífico o Índico, como si se tratara de la Ciudad Perdida de la Atlántida. 

Tal vez un Territorio tan Oculto existe. Sin embargo, el hecho es que -por cualquier Nombre conque alguna vez se la haya conocido- la poderosa Región de tierra lemuriana nunca se perdió. 

Era el Gran Continente que todavía existe hoy en día -extendiéndose a través de la Europa del Este hacia la que en cierto tiempo fue la USSR. Este era el Reino Original de los Grandes Señores del Anillo -se remonta a cerca de 40.000 AC. -la Patria de los Oupires de la Sidhé. 

Era la Tierra de los Poderosos Señores de la Guerra del Dragón antes de que emigraran y lucharan en su camino hacia el Sur en el permanente frío de la última Edad de Hielo. 

Indudablemente, el Medio Ambiente una vez fue muy cálido allí, como lo prueba el hecho de que los Lémures viajaron por el Sur tal como fuera posible y fueran por tierra antes de que Madagascar y las Comoros se separaran del cuerpo continental del Sur de África.

¿Qué hicieron en apariencia estos tempranos Reyes-Dioses? Bueno, ellos son completamente identificables a partir de sus vestigios conservados, los que han sido excavados en diversos puntos de lugares tan lejanos como Transilvania y Tíbet. 

Con su color de pelo Marrón tenue hacia Rojo y sus ojos claros; los hombres vestidos de cuero se situaron en, como mínimo, 6.6 -unos 2 metros- pies hacia arriba, mientras que hasta las mujeres tenían más de 6 pies de altura. Sin duda, estos antepasados ​​de los Altos Reyes gaélicos y célticos estaban entre los Guerreros más impresionantes de toda la Historia.

De particular interés es el hecho de que los Dioses Anunnaki eran como mucho una parte de la Cultura Sidhé, como lo fueron los de la Tradición Mesopotámica. No fue sin razón que el asentamiento de Anu estaba a cientos de kilómetros al Norte de Sumer, en el Mar Caspio. 

No fue sin razón que el Antiguo Centro de Escitópolis {sidhé-opolis}, que los sirios llamaron Bet-Shean -la Casa del Poder-, estuvo a 1.287.475 Km de distancia, en Galilea. 

De hecho, ahora se sospecha que la Cultura Ubaid, del Sur de Mesopotamia -la Cultura que introdujo la Estructura Municipal alrededor de 5.000 AC. -era en realidad la Cultura de la {uper-ad}: aquella de los Señores escitas -los Upers -o Oupires-. 

También se calcula que la posterior Cultura de la Región, fonéticamente llamada “Sumeria” -pronunciada “shumerian”-, era en realidad {sidhé-murian} [Shee-Murian]. De hecho, la prueba de esto es ahora considerable, ya que los primeros Señores del Anillo de Escitia –la Tribu de los Tuatha Dé Danann- se llama en realidad el “Sumaire”. 

Y en el Lenguaje de la Antigua Irlanda -donde muchos de la casta emigraron - la palabra {sumaire} significa “dragón”. Así que, ¿Por qué no hemos aprendido acerca de estas personas en nuestra Historia? 

La respuesta es sencilla. Ellos fueron, en la práctica, los Elfos y Hadas reales de nuestro Legado, pero su Historia fue anulada desde los primeros días de represión y sometimiento de Roma –así, la disminución de sus Figuras causó una disminución paralela de sus Historias. 

El hecho es, sin embargo, que por todo lo que hemos dicho acerca de nuestra Identidad cultural, siendo desde la Erudición Clásica, de Grecia, o de la majestuosidad imperial de Roma, estas cosas son totalmente falsas. Estos establecimientos aparecieron muy tarde en el día. 

El verdadero Patrimonio soberano de nuestra Cultura -la Cultura de la que deriva todo lo llamado Mitos y las Leyendas que se encuentran tan a gusto en el interior de nuestra Memoria racial -sin importar lo que la Iglesia y los Académicos puedan decir en sus intentos de influeciarnos- proviene de un solo lugar: proviene de un Lugar y un Tiempo que podría muy bien ser llamado la Tierra Media así como con cualquier otro nombre. 

Viene desde el Reino distante de los Señores del Anillo.



Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin





8.11.2012

LAS PIEDRAS DE ICA

Por Débora Goldstern







Sucedió en 1975. Un joven periodista español, por entonces desconocido, publicó un libro al que tituló Existió Otra Humanidad. El trabajo investigativo y con aires detectivescos hacía mención a unas extrañas piedras grabadas que, desde su aparición, habían perturbado la tranquilidad del departamento de Ica, ciudad costera enclavada en pleno desierto peruano y lindante con Nazca, cuna de las famosas líneas.

El autor, un ignoto J. J. Benítez, demostraba poseer una pluma prodigiosa y profunda, dotes que más tarde aplicaría en la meticulosa construcción de Caballo de Troya, convertida con el tiempo en una saga novelística de fama mundial.

Para cuando Benítez da a conocer sus impresiones recogidas en Ica, el asunto de las piedras grabadas ya ha trascendido fronteras, instaurando el debate dentro de una atribulada comunidad científica, que se resiste a creer lo que grafican las piedras. 

Y es que el Tema de los gliptolitos -como se los apoda popularmente- genera rechazos y adhesiones por igual. 

¿Cómo concebir una Humanidad conviviendo con los grandes saurios, y en eras tan remotas como el período Secundario y parte del Terciario? ¿Operaciones de cerebro?, ¿De corazón?, ¿Viajes al espacio? ¿Será posible un Homo Sapiens pensante en tan remota antigüedad?


Una operación de estómago grabada en una de las piedras.


Los debates son acalorados y las deserciones tempranas. No todos los académicos desean mezclarse en un descubrimiento tan espinoso que echa por tierra la mayoría de los postulados sostenidos. Comienza a escucharse con fuerza la palabra fraude, aún a costa de no realizar ningún estudio in situ, ni siquiera por curiosidad. Los arqueólogos también lo evaden. La bendita reputación...

Pero el libro de Benítez no descubría la pólvora. Cuatro siglos antes, un comentarista indígena, Juan de Santa Cruz Pachacuti Llamqui, escribe en su Relación de Antigüedades de este Reyno del Pirú, que en tiempos del inca Pachacútec fueron halladas en el reino de Chincha, en Chinchayunga, muchas piedras labradas denominadas mancos -que sirven para mandar-, a cargo de un personaje poderoso del reino. 

Sabemos que los incas enterraban a sus muertos con ofrendas y joyas, y hay confirmación que en algunas excavaciones fueron encontradas este tipo de piedras. Pero, estos jeroglíficos de significación tan compleja, ¿Pueden ser atribuidos a pueblo que no conoció la rueda, y que en materia de escritura se manejó con nudos o quipus? La idea no cierra...


Una operación de cerebro. Obsérvese el instrumental.


En la década de los ´60 las piedras volvieron al ruedo tras varios hallazgos que se suceden en la zona de Ocucaje, Ica. Una de las primeras intervenciones serias a favor de las piedras se produce por el interés de un arquitecto, Santiago Augusto Calvo, que practica las primeras excavaciones junto a Alejandra Pezzia Assereto, en ese momento Conservador del Museo Regional de Ica. 

Calvo contaba con una interesante colección de algunos cientos de ejemplares que había sometido a pruebas de laboratorio, revelando los análisis que las piedras procedían de capas de flujo volcánicos correspondientes a series de la era Mesozoica, o sea de la época conocida como Secundaria. Pero sus trabajos tampoco prosperan.

En 1972 se celebra en Lima el Primer Congreso de Arqueología Andina, donde por vez primera un académico peruano, Hermann Busse, expone el caso ante los demás estudiosos declarando: "Otros hombres respetables creen en ellas, en su legítima y certificada antigüedad. 

Por eso ante la opinión de los profanos, resulta extraño que los arqueólogos profesionales las rechacen de plano". Pero continúa la incomprensión. Sin embargo un nombre empieza a ser conocido. Un médico respetable que ha fundado un Museo donde albergar estas Piedras y que parece ser el único capaz de traducir el mensaje.


JAVIER CABRERA DARQUEA: EL HOMBRE QUE HABLABA CON LAS PIEDRAS

Quién fuera bautizado como hijo predilecto de Ica, llegó al mundo en 1924. Su descendencia exhibía con orgullo una línea directa que lo emparentaba con el capitán español Don Jerónimo Luis Cabrera y Toledo, que en 1563 fundara la Villa de Valverde del Valle de Ica. Javier Cabrera Darquea estudió la carrera de Medicina, graduándose en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, especializándose como cirujano.



El letrero que da la bienvenida al Museo de Ica. 


La vida de este médico peruano hubiera seguido por carriles de lo más normales de no ser por el asunto de las Piedras. En El mensaje de las Piedras Grabadas de Ica, libro de su autoría, Cabrera relata el encuentro que marcaría para siempre su destino: 
"En los primeros días de mayo de 1966, Félix Llosa Romero, amigo mío desde la infancia, atravesó la Plaza de Armas de la ciudad de Ica y llegó a mi domicilio donde yo tenía instalado mi consultorio. Félix sostenía en la mano derecha una pequeña piedra. 'La he traído para ti', me dijo. 'Te la obsequio; es bonita y se verá muy bien como pisapapeles en tu escritorio'. La tomé en la mano y me sorprendió su gran peso. Era una piedra ovalada, de color negruzco y tenía grabada en un lado de la superficie la figura de un pez desconocido. La piedra me pareció extraña".
Y gracias a este encuentro fortuito comenzó a escribirse un nuevo capítulo en la historia de estas piedras, que se vería coronado con la fundación de un Museo. 
"Con el propósito de despertar el interés por las piedras grabadas en los científicos del país y del extranjero que pudieran visitar la ciudad de Ica, decidí formar una colección de ellas para exhibirlas en el local de la Casa de la Cultura de la ciudad. Con mi propio peculio empecé a adquirir ejemplares y así me proveí de más de cinco mil que pasaron a exhibirse en el local de la mencionada Institución". 
Con el tiempo, Cabrera se transformaría en uno de los mayores coleccionistas del Perú, llegando a reunir una cifra cercana a los 11.000 ejemplares.

Después de ponerse en funcionamiento el Museo, el médico se dedicó por completo al estudio de las piedras. En la época que fue entrevistado por J. J. Benítez, Cabrera contabilizaba en su haber ocho años de intenso trabajo en el tema, alternando la actividad con sus labores en medicina, práctica que nunca abandonaría. 

Aunque carecía de estudios más profundos para enfrentar el reto de descifrar los motivos grabados en los gliptolitos, su intuición e inteligencia le ayudaron a encontrar una pista que otros investigadores no habían reparado.
"Desde el primer momento en que comencé a adquirir estas piedras me dí cuenta que se trataba de una biblioteca (...) Durante meses y meses compré y conseguí cuantas piedras pude. Ningún grabado era igual a otro, nunca se repetían. Aquello, repito, podía seriarse. Y empecé a descubrir después de no pocos estudios que todo parecía tener un sentido.
Aquellos grabados y altorrelieves constituían ideografías. Pasé miles de horas investigando, analizando y sopesando cada una de las piedras que me habían ido llegando. (...) Toda mi obsesión estaba centrada en encontrar alguna piedra a través de la cual pudiera conocer la antigüedad de la civilización que había trabajado semejante biblioteca". 
Sólo cuando Cabrera logró hacerse con un gliptolito en el que se mostraba el ciclo biológico de un dinosaurio, comprendió la magnitud del problema que enfrentaba. Porque no hay duda de que sólo un observador entrenado podía haber retratado en la piedra un motivo semejante. Un observador tan avanzado como nuestra especie actual.

Estas revelaciones causaron conmoción al hacerse conocidas, y provocaron los primeros enconos hacia la figura del respetado médico, pero Cabrera no hizo caso de las críticas mordaces y se dedicó al refinamiento de la técnica que a pesar de su ortodoxia, aseguraba los resultados más espectaculares. 
"Del examen de un número grande de gliptolitos he llegado a la conclusión de que sus grabados obedecen a un sistema de comunicación en el que se ha usado las figuras y elementos de las mismas para transmitir sujetos, acciones, objetos, cualidades, circunstancias.
Estos símbolos permiten descifrar sucesos simples y complejos (...) He logrado distinguir tres tipos de símbolos. Uno de ellos se caracteriza porque su significado está dado por lo que a simple vista representa. Por ejemplo: la figura de un ave es el símbolo del ave (...)
El otro tipo de símbolo consiste en una figura cuyo significado no es lo que a simple vista representa la figura, sino algo que trasciende, por ejemplo: el dibujo de un ave es símbolo de un aparato de vuelo (...) Otro tipo de símbolo es aquel en el que la figura no identifica nada a simple vista, por no tener parecido a ningún objeto, a ningún vegetal, animal ni hombre.
Por ejemplo: un conjunto de cuadrículas puede significar vida humana o capacidad reflexiva, la cantidad de cuadrículas significa expresión numérica, líneas paralelas son el símbolo de vida vegetal o conocimiento en general, un conjunto de rombos significa vida animal, dos círculos concéntricos es el aparato de vuelo cósmico".
Sin embargo la polémica se desató cuando el valiente médico dio a conocer otra novedad en el asunto de las piedras, que desde ese entonces dividiría a los entendidos entre creyentes y no creyentes:
"Hace millones de años, hombres de una inimaginable sapiencia, así como de una increíble antigüedad, procedente de una humanidad establecida en un planeta del Cosmos, llegando a la Tierra cuando la vida se hallaba en evolución.
Sabemos que provenían de su planeta situado en la constelación de las Pléyades, uno de los cúmulos de estrellas que forman parte de más de cien mil millones de estrellas que componen nuestra Galaxia, la Vía Láctea (...)
Estos gliptolitos nos dicen que el conocimiento humano llegó del Cosmos, traídos por los Hombres Gliptolíticos con el propósito de entregarlo a seres biológicamente más capacitados para ellos.
El notharctus -una especie de lemur-, fue el animal elegido para la recepción del conocimiento y a partir de él se generó una escala de seres inteligentes, en la que cada uno recibió un nivel cognoscitivo de acuerdo con la función que debía desempeñar en le planeta.
Los hombres gliptolíticos fueron entonces hombres eminentemente cognoscitivos, que para subsistir en este hábitat planetario tuvieron necesidad de hombres, elevados a determinadas categorías para que realizaran las tareas manuales, técnicas y científicas".
Una afirmación semejante bastaría para destruir la carrera más sobresaliente, pero nada parecía detener a este médico que desde el departamento de Ica continuaría asombrando y generando debates, que el tiempo transformaría en 25 años de larga investigación. Adentrémonos en algunos de los capítulos más relevantes que constituyen el legado de la biblioteca lítica.


La serpiente ADN enroscada a su caduceo.



EL HOMBRE COINCIDIO CON LOS GRANDES SAURIOS


Una de las secciones claves de este particular Museo lo conforman una serie de piedras que grafican la convivencia de aquella humanidad con los dinosaurios. Antes de exponer los mensajes que sobre este tema sobresalen en los gliptolitos, invito a repasar algunas de los pensamientos científicos que sobre la materia se edificaron en los últimos doscientos años, y que, como veremos aún rigen los destinos de la antropología, arqueología, y paleontología en la actualidad.

Jadwiga Pasenkiewicz, una antropóloga polaca, expone con maestría los desacuerdos que entre los científicos suscita la historia del pasado remoto del hombre: 
"El siglo XIX ha sido un anfiteatro de importantes contiendas entre los investigadores, que descubrían la gran antigüedad del hombre y de la Tierra, y las universidades atadas a posiciones dogmatizadas, en los que se defendía a ultranza la tesis de que el mundo fue creado 4.000 años antes de Cristo.
Los geólogos y arqueólogos que encontraban depósitos aluvionales y en grutas de Francia e Inglaterra restos humanos entremezclados con huesos de animales extintos en Europa desde cientos de miles de años, fueron todos sin excepción, declarados falsarios, mistificadores o especuladores por las luminarias de la ciencia de la época".
Según la estudiosa, hubo investigadores que no renunciaron a hacer públicos sus hallazgos. Estos diletantes, como vulgarmente se los bautizó, tuvieron el coraje de ir en contra de la corriente de la época. Uno de esos héroes es el explorador inglés Goldwin Austen, de quién Pasenkiewicz menciona, desenterró debajo del estrato de estalagmita de una gruta, huesos humanos y de animales extintos y tuvo el coraje de afirmar que "estos huesos se encontraban en el sitio antes de la formación del depósito". 

Pero había que hacer frente a luminarias como Cuvier, quién declaraba "que las especies extinguidas habitaban las cavernas antes de la aparición del hombre y la estratificación de los depósitos fue (intencionalmente) alterada".


La piedra mapamundi: todos los continentes plasmados alrededor de ella.


Si la Inquisición ha refrenado a los pensadores más importantes destruyendo bajo su autoridad toda oposición considerada peligrosa, la Biblia se alza aún como material de estudio que muy pocos desean contradecir por el consabido temor al escándalo. Los descubrimientos se adecuan a los dictados del Génesis o en todo caso se adaptan. 

Un tal V. Meunier escribe en su obra Los Ancestros de Adam, "que los hombres fósiles no se encuentran íntegros porque Dios no quería que los restos de las nobles criaturas aparecieran en los museos, junto a los escombros más despreciables". Ejemplo perfecto de adaptación.

Sólo Darwin provocaría un terremoto con sus hallazgos, abriendo una brecha que aún subsiste en nuestros días. Pero ni la Teoría Evolucionista modificaría la creencia de que el hombre hizo su aparición en el Cuaternario negándole la posibilidad de mayor antigüedad. Y este pensamiento vuelve imposible la coexistencia del Hombre con los saurios, que se supone vivieron en el Mesozoico (Edad Secundaria).

Este breve repaso ha servido para que el lector tome conciencia de los obstáculos que un descubrimiento como el descrito debe afrontar. Advertido, se lo invita a proseguir con la serie de gliptolitos consagrada al famoso Parque Jurásico.


Una de las numerosas piedras mostrando una interacción increíble:
hombres y dinosaurios conviviendo en un mismo tiempo y lugar.


Los grabados de esta serie no dan lugar a confusión: aparecen seres humanos al lado de las especies antediluvianas. Pero la humanidad representada difiere un tanto de lo que esperaríamos como antecesores: hombrecillos bajos, de vientre ancho y cabeza grande, manos con cuatro dedos. Entonces ¿Raza intermedia o hombres ignotos? El Dr. Cabrera tiene la palabra: 
"Era de notar el hecho singular de que las figuras humanas representadas mostraban una conformación física diferente a la del hombre actual y por lo tanto a los de los hombres incas y preinca -éstos formaron parte de la actual humanidad- y aunque ciertos adornos que las figuran detentaban en la cabeza parecían ser semejante a los actuales, tenían rasgos que lo diferenciaban.
Era de destacarse asimismo que los animales representados, si bien parecían ser semejantes a los actuales, tenían rasgos que los diferenciaban. Esto me llevó a consultar manuales de Paleontología para salir de dudas. Y encontré que tenían una identidad morfológica con animales prehistóricos, aquellos que vivieron en épocas remotas".
Pero los manuales de Paleontología ignoran un dato que sobresale en las ideografías de las Piedras. Un dato, que contradice la famosa imagen que tenemos del dinosaurio naciendo de un huevo completamente formado...
"... La Paleontología refiere que el dinosaurio era ovíparo y que la hembra ponía los huevos en la arena para que calentados desarrollaran sus crías, pero en una piedra grabada encontré una sucesión de figuras dispuestas en todo el contorno y que concluía en las figuras de dos dinosaurios adultos junto a otro muy pequeño, a los que identifiqué como pertenecientes a la especie Estegosaurio.
Indudablemente se trataba del macho, la hembra y su cría. Las otras figuras sucesivas partían de una forma larvaria que recordaba a la larva de renacuajo de los anfibios, continuaba en una figura semejante pero con dos patas y concluía en una forma muy pequeña de reptil con cuatro patas. Esta sucesión de figuras revela así un fenómeno biológico conocido: la metamorfosis..."
¿Esta modalidad de reproducción podría haberse dado en aquel ciclo prehistórico? ¿O es producto de la fértil imaginación del grabador desconocido de aquella serie tan compleja? ¿Lo sabemos todo acerca de los Dinosaurios? Se escuchan ofertas...


Una transfusión de sangre durante una operación.


Las Piedras también informan que estos animales podían ser en algunos casos domesticados por estos hombrecillos, que los usaban como modalidad de vuelo o carga, y que además les reservaban una utilidad insólita: funciones de ganadería "para hacer de ellos una abundante fuente natural de proteínas". 

Claro que la relación entre la Humanidad Gliptolítica y estos saurios no fue nada pacífica. 
"Estos monstruos amenazaban la vida de aquella civilización. Durante la Era Secundaria, miles de especies de estos enormes saurios se extendieron por todo los continentes y mares.Y el Hombre Gliptolítico no tuvo más remedio que declararles la guerra. (...) Dicha Humanidad rompió el ciclo biológico de estos monstruos, anulando así la supervivencia de las especies".
¿Se resuelve el misterio que por siempre ha intrigado a los especialistas sobre la desaparición de los dinosaurios? ¿O el enigma se agranda? Más adelante agregaremos otro pasaje de esta historia que aún no se acaba.


MEDICINA GLIPTOLITICA: UN VIAJE HACIA EL FUTURO

El desciframiento del ADN y la clonación son quizás dos de los descubrimientos más sensacionales del último siglo, aunque sin ánimo de ofender los Sumerios ya contaban con referencias en estos casos. Observar sino los rodillos que sobre esta civilización se exhiben en el Museo Británico. Y qué decir de pueblos como el de Tiahuanaco, que hasta llegaron a practicar la trepanación cerebral, aunque en rigor de la verdad pocos pacientes o ninguno sobrevivieron a esta clase de operaciones.

Sin embargo en el caso de los hemisferios cerebrales, el tema fue archivado después de intentar algún que otro ensayo. Un problema mucho menor que tampoco encuentra solución es el rechazo que sufren gran parte de los receptores después de efectuado un trasplante y que hasta hoy, desvela a nuestros científicos. Pero estos obstáculos encontraron solución en aquella humanidad gliptolítica que practicó ambas intervenciones con gran éxito.
"El trasplante que respecto al cerebro refieren los gliptolitos que obran en mi poder, es el de los hemisferios cerebrales. Siendo la corteza cerebral parte de los hemisferios cerebrales y en las que están localizadas las funciones cognoscitivas, y habiendo tenido la humanidad gliptolítica como finalidad de su existencia desarrollar su capacidad reflexiva para incrementar y conservar el conocimiento, se comprende el que haya realizado trasplantes de los hemisferios cerebrales".
Los conocimientos que en medicina poseía Javier Cabrera le ayudaron en la tarea de descifrar una de las series más complejas de su colección, aunque las ideografías que se desprenden de las Piedras son elocuentes hasta para los más neófitos en la materia. Cabrera aclara que esta clase de operación sólo fue posible:
"Porque en aquella Humanidad no existía lo que ahora se llama familia (...) La afectividad del hombre gliptolítico estaba orientada hacia la vida intelectual. El hombre se desarrollaba a través de su afán insaciable de desarrollar su capacidad reflexiva (energía cognoscitiva) para incrementar su conocimiento. Se trataba de conservar en el cuerpo de un individuo joven en el formidable caudal de conocimientos contenidos en los hemisferios cerebrales de un individuo viejo".
Como nuestra humanidad actual orienta su camino a la satisfacción individual y no a la colectiva "el trasplante de cerebro originaría ciertos problemas de índole familiar y social, puesto que no podría actuar con su nueva personalidad sin causar una ruptura". Con esta afirmación se espera desalentar a los émulos de Frankenstein.

Otro de los logros de esta humanidad en este campo fue resolver el problema del rechazo del transplante ¿Cómo? [1]: 
"Valiéndose de la transfusión de sangre de mujer embarazada al individuo que iba a recibir el órgano y, asimismo, irrigando con sangre de la misma mujer el corazón que iba a ser trasplantado".
La Medicina del Futuro tendrá la última palabra.




Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Fotografía Museo de Ica


[1] En 1971 el Doctor Javier Cabrera Darquea presentó este descubrimiento en el Congreso Hemisférico Occidental, organizado por el Colegio Internacional de Cirujanos, certamen que se llevó a cabo en al ciudad de Panamá. En los últimos años este descubrimiento adquirió mayor relevancia aún.