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6.22.2013

LOS PODERES DEL CHAMAN [6/7]

Por Francisco Trujillo








EL UNIVERSO MAGICO DEL CHAMAN

Alce Negro fue un importante Chamán de la tribu Sioux, primo del famoso Jefe Caballo Loco. El Biógrafo John G. Neihardt lo conoció hacia finales del siglo pasado y se dio a la tarea de dar a conocer al mundo las experiencias que transformaron a este personaje en un Holy Man u Hombre Santo, nombre que en algunas regiones también recibe el Chamán.

Hacia los cinco años. Alce Negro tuvo sus primeras experiencias:

En una ocasión vi un par de Figuras Humanas aparecer en el Cielo y descender lentamente hasta el Lugar donde yo me encontraba. Venían cantando, y los Truenos resonaban potentemente por todo el Cielo, como Tambores que acompañaran el Canto, éste decía, con una Melodía extraña y hermosísima: 
"Maravillate, una Voz Sagrada te habla... Por todo el Cielo y sobre la Tierra, una Voz Sagrada te está llamando..."
Alce Negro no refirió nunca a sus mayores la Experiencia por miedo a que no fueran a creerle. Cuatro años después, cuando tenía Nueve de edad, tuvo otra Experiencia, esta vez definitiva: se encontraba en el interior de su tipi recuperándose de un accidente en el cual se había herido las piernas, que le dolían mucho. Por la parte abierta de las pieles que formaban las paredes de la tienda pudo ver hacia el Cielo donde, de nuevo, las dos Figuras que años atrás lo habían llamado, comenzaron a acercarse hacia él. Ahora venían armadas con sendas lanzas luminosas. En esta ocasión si llegaron hasta la Tierra, muy cerca de Alce Negro. Le dijeron: 
"De prisa, ven, acompañanos. Tus abuelos te están llamando."
 Sin que el niño se diera perfecta cuenta de lo que sucedía, sintió de pronto cómo su cuerpo se hacía mucho más ligero y como las piernas dejaban de dolerle. De esta manera Inició su Primer Viaje Chamánico. Citamos a propósito la Obra de Stephen Larsen, otro Especialista:

Salí del tipi tras aquellos hombres; una pequeña Nube se acercó muy rápidamente y se detuvo junto a mí, me tomó y me condujo hacia el Lugar de donde provenía, volando también a gran velocidad. Cuando miré hacia atrás y hacia abajo pude ver a mi padre ya mi madre, y sentí mucha tristeza por alejarme de ellos.
Después no ví nada; no había nada más que el Viento, la suavidad de la pequeña Nube que me transportaba y la figuraba de aquellos dos hombres a los que la Nube parecía seguir. Arriba, más arriba, hacia donde las blanquísimas nubes se apilaban en el espacioso Campo Azul del Cielo; en el interior de ellas los Rayos vivían y corrían y explotaban.
Lentamente fui entrando en un Mundo de Nubes y, junto con mis Guías, llegué a encontrarme justo en medio de una Gran Planicie rodeada de Cumbres Nevadas. 

En su Libro sobre el Tema, el autor Nevil Drury continúa el Relato de este Chamán Sioux:


...Entonces Alce Negro tuvo una dramática y bellísima Visión en la cual 20 Majestuosos Caballos surgieron del Oeste; sus crines relumbraban y de sus fosas nasales salían Relámpagos. Esta fue seguida por otras Tres Visiones en la que semejante cantidad de Caballos apareció de una manera igualmente Majestuosa, solo que en Cada Ocasión el Color de los Animales era diferente, así como su Procedencia, ubicada respectivamente en cada uno de los Cuatro Puntos Cardinales. El Cielo se cimbraba con el estruendo de las estampidas salvajes.
Después de "danzar" por todo el Cielo, los Caballos se transformaron "en Animales de todas las Especies", se dispersaron y finalmente desaparecieron "por cada una de las Cuatro Orillas del Mundo".
Más tarde, Arriba, todavía Más Alto en el Cielo, pudo ver cómo un cúmulo de nubes se apiló de tal manera que fomó un tipi maravilloso. Apareció un Arco Iris que hizo las veces de Puerto de aquella Tienda a través de la cual Alce Negro pudo ver a Seis Ancianos sentados en semicírculo.
Entonces "los dos Hombres que portaban las Lanzas tomaron sus Lugares, de pie, uno a cada costado mío, al igual que todos los Caballos, que volvieron a aparecer y se dispusieron en Cuatro Grupos, rodeándome y de frente al Gran tipi, mirando hacia adentro".
El Más Anciano de los Abuelos habló con Voz dulcísima y dijo: "Entra y no tengas miedo. Ven aquí." Mientras él hablaba todos los Caballos relinchaban potentemente para infundir ánimos al niño. Este entró, para colocarse de pie ante el Grupo de Ancianos. "Lucían mucho pero mucho más viejos de lo que cualquier hombre lo puede ser; tanto como lo son las Montañas o las Estrellas."
El Más Viejo volvió a hablar: "Tus abuelos por todo el mundo han tenido un acuerdo y han decidido hacerte venir hasta Aquí para Enseñarte."

Más tarde, Alce Negro fue transportado alternativamente por cada uno de los Seis Ancianos hasta una diferente Morada Celestial, con el fin de ser Iniciado en el conocimiento "Magico y Verdadero" del Universo. Luego de este largo e intenso Proceso, Alce Negro fue llevado de regreso al tipi de los Ancianos, y ahí nuevamente el Más Viejo lo recibió, esta vez entonando un extraño Canto, que el niño Aprendió para luego regresar al lado de su familia.

Desde entonces, el Nexo entre el Chamán y sus Guías Espirituales quedó sellado, y en más de una ocasión Alce Negro pudo retornar al lado de los Ancianos sentados en el tipi que tenía como Puerta un reluciente Arco Iris.



EL ITINERARIO DEL CHAMAN

El Proceso por el cual un hombre llega a convertirse en un Medio de Encuentro y de Contacto entre el Mundo de Lo Profano y el Mundo de Lo Sagrado, léase entre el ámbito Humano y el de los Espíritus, obedece a un patrón general en los diversos Grupos que se han entregado a esta Práctica, éste consta fundamentalmente de Cuatro Etapas:

Vocación
 Llamada
 Iniciación
 Entrenamiento y maduración

Hemos de recalcar que éstos no son los Pasos que cualquier persona pueda seguir para convertirse en Chamán, nada de eso; se trata más bien de las Etapas que debe atravesar todo Individuo que, ya desde el momento de su Nacimiento e inclusive antes, tal vez desde cuando fue concebido, estaba predestinado para llegar a convertirse en Chamán.

La Primera Fase, Vocación, señala este Elemento, y aparece ligada, comúnmente, con una Serie de Señales que se relacionan tanto con el Nacimiento como con los Primeros Años de la vida del niño. Puede tratarse de una marca en el cuerpo, por ejemplo un singularísimo Lunar en la Frente o en la Palma de la Mano, o sobre el Corazón o en alguna parte de la Cabeza; puede también tratarse de una deformidad, puede nacer el niño con un dedo de más, con una pierna más corta que la otra o con los ojos de diferente Color. La Vocación, en términos de Signos Externos, puede manifestrase con cualquier Seña que resulte una Distinción del niño con respecto a los demás.

En Lo Interior del niño encontramos, en Primer Lugar, niños enfermizos, tanto física como mentalmente, o con tendencias a la depresión y a la soledad, también en este sentido cualquier Afición o tendencia mostrada por el niño fuera de los patrones comunes de comportamiento infantil puede ser considerada, por alguien entendido, como Señal importante de la Vocación chamánica.

El Nacimiento pudo estar precedido por un Eclipse de Sol o de Luna, o pudo haberse dado junto con una inundación o la erupción de un Volcán, o el Nacimiento de un Animal deforme en las cercanías del Lugar.

La Llamada inevitablemente se va a producir, por lo general en términos íntimos, muy personales, casi nunca relacionados con el grupo o de una manera pública, y siempre también con muestras de Lo Paranormal.

La Llamada llega al futuro Chamán, en más de una ocasión, por medio de Sueños o Visiones. En ella los Espíritus mantienen una "posición doble", ambigua: se muestran dulces y paternales a la vez que rigurosos e ineludibles; al mismo tiempo invitan y fuerzan al novicio a llevar la vida de Chamán, lo que implica alejarse de la forma común de vida. Ser Chamán significa un Sacrificio, pues su rutina es muy rigurosa, por lo que en más de un caso él Se Llama a Sí Mismo "Guerrero".

De esta manera, es comprensible que en el momento de la Llamada se produzca en el futuro Chamán una verdadera Crisis de Conciencia en cuanto al Significado Real de su Vida y en general de la Vida en el Universo: este Punto de la Llamada y la Crisis de Conciencia se encuentran vinculados de forma estrecha con el siguiente.

La Iniciación es precisamente lo que se entiende por una Crisis: la antigua Forma de Ser, la antigua Personalidad del futuro Chamán, a través de este Proceso se transforma en algo por completo Diferente, es decir, deja de existir para cederle el Paso a una Nueva Manera de Ver el Mundo, una nueva Concepción tanto de Sí Mismo como del Universo en general, y ello debido a un aumento en el Poder Personal.

La Crisis de la Iniciación responde al Esquema de Muerte y Renacimiento. En diferentes Formas el Aspirante es "aniquilado" para darle Espacio al Nuevo Ser Poderoso y Capaz de realizar Maravillas.

El Aspirante, por medio de los Sueños o de los Estados de Conciencia Alterados, inducido ya sea por el consumo de alguna Planta Sagrada o por la práctica de alguna de las diferentes Técnicas Extáticas, atraviesa por la Experiencia de la Muerte, el Descuartizamiento y la Recomposición de su Humanidad por Elementos Sagrados.

Esto es así porque el individuo abandona un ámbito de la existencia para penetrar en Otro, abandona el Mundo de Lo Profano para penetrar en el Mundo de Lo Sagrado, de ahí lo de "Hombre Santo". Etimológicamemente, la palabra profano significa "fuera del Templo", mientras que Sagrado hace referencia al Culto dirigido a la deidad, de tal manera que podemos interpretar este Proceso de la Iniciación como una Purificación.

Por medio de la Profunda Crisis experimentada por el futuro Chamán, todos los Elementos profanos e impuros abandonan su persona, ya sea por medio del tormento psicológico o del dolor físico; la terrible Prueba del miedo y la no menos terrorífica Prueba de la Muerte.

Pero existe también otro Elemento que entra en juego en esta Etapa: El Descenso, luego de la "muerte", a las Regiones Infernales o, más propiamente dicho, hasta las Regiones Subterráneas y la subsecuente Ascención al Cielo, a las Regiones Celestes.

En el Ejemplo de Alce Negro no aparece el Tránsito por los Infiernos, pero éste, en muchísimos casos, si juega un papel decisivo. Dice Mircea Eliade:


En algunos Lugares, la Iniciación puede realizarse en términos simbólicos, mientras en otras, ésta requiere el Tránsito por verdaderas Pruebas de resistencia al dolor, como el caso de una Iniciación esquimal, en la cual el Aspirante debe soportar más de un mes desnudo dentro de una choza cubierta por la nieve, sin más alimento, que muy esporádicos sorbos de agua caliente, administrada por su Instructor.
Entre los Wiradjuri, el Maestro Iniciador introduce en el cuerpo del Aprendiz Cristales de Roca y le da de beber Agua en la cual de antemano echó algunos de esos Cristales: a consecuencia de esto el Aprendiz consigue "ver" a los Espíritus. El Maestro lo lleva después a una Tumba y los Muertos le regalan , a su vez, Piedras Mágicas. El Candidato encuentra también una Serpiente, que es desde entonces su Tótem, y que lo Guía hacia el Interior de la Tierra, donde hay un gran número de Serpientes: enroscándose en él le infunden los Poderes Mágicos. Luego de este significativo Descenso a los Infiernos, el Maestro conduce a su Discípulo hasta el Campo de Beime, el Ser Supremo. Para conseguirlo trepan por una cuerda hasta que se encuentran con el Ave de Beime.
"Atravesamos las nubes -cuenta el Aprendiz- y al otro lado estaba el Cielo. Entramos por una Abertura por la que penetran los Doctores y que se Abría y Cerraba con mucha rapidez." Si alguna Puerta le tocaba, el Aspirante perdería el Poder Mágico y, ya de vuelta en la Tierra, moriría irremediablemente.

Este último es también un dato común en la Iniciación Chamánica: en todo momento se encuentra presenta la Muerte como posibilidad real o como consecuencia de cualquier error en el Rito durante el Tránsito Iniciático.

Como pudimos apreciar en el Relato, una parte importante en la Iniciación es lo que llamó Eliade la Asignación del Tótem, Fuerza Espiritual a la que hemos definido como "familiar", Aliado o Nagual.

Se trata del Reconocimiento, por parte de una Potencia del Otro Mundo, del Candidato como Protegido: un Espíritu que puede comúnmente tomar la Forma de cualquier Animal.

Un Animal terrestre o un Ave, un Pez en contadas ocasiones, recibe al Iniciado como Protegido. De hecho, en lo general, la Adopción del Aspirante por parte de su Protector señala que el Proceso de Iniciación ha sido concluido exitosamente.

La Siguiente Etapa es la del Entrenamiento y Maduración, en la cual el Nuevo Chamán Aprende, con la Guía de su Espíritu Tutelar, al mismo tiempo que la de su Maestro Humano, a dominar los Poderes que ha adquirido o a los que ha ganado Acceso por medio de la Iniciación.

En esta Etapa, el Chamán aprende las diversas Técnicas para entrar en Extasis, ya sea por medio de la ingestión de alguna Planta Sagrada o por la Concentración, Meditación, Gimnasia o Respiración.

Durante esta Etapa el Novicio Aprende también el Significado Oculto de la Mitología, que le servirá para reconocer a las Potencias Espirituales con las cuales entrará en contacto en su Vida como Chamán; también Aprenderá acerca de la Gama de Ritos asociados con cada una de dichas Potencias.

Durante esta Etapa el Chamán Aprende a Comunicarse, es decir a "comportarse" entre los Grandes Espíritus, a ganar su Amistad y, en su caso, a ejercer sobre ellos la Fuerza; Aprende asimismo a hablar con los Animales y a Transformar su propia Figura en la de uno de ellos. Aprende acerca de las Verdades Mágicas del Mundo y de los resquicios de la realidad profana por entre los cuales su Poder Sagrado se puede Manifestar.

Todo ello, y esto es fundamental, es Aprendido por medio de Procedimientos bien prácticos y en términos de la Tradición Oral, de tal manera que la Presencia del Maestro resulta indispensable. No podemos imaginar una especie de "curso por correspondencia" de Chamanismo, o un libro titulado Cómo convertirse en Chamán.

Es, finalmente, por esta Etapa que el Chamán hace madurar y logra el Dominio sobre los Poderes que ha recibido del Más Allá.



LA COSMOLOGIA DEL CHAMANISMO

Resultó algo sorprendente para los primeros Antropólogos y Etnólogos, es decir para las primeras mentes científicas modernas, el hecho de que  los Chamanes, y no solamente ellos sino también la Comunidad que se ciñe a sus Poderes y a su Sabiduría, no establecieron una clara diferencia entre lo que la Mente Moderna llama Realidad, y la Imaginación; entre la Conciencia y el Extasis.

Para el Chamanismo, lo que sucede en el Mundo "Exterior" es tan real como lo que acontece en el "Interior", identificado, como veremos, con el Mundo de los Espíritus, de tal manera que una Práctica Ritual que simbólicamente representa, por medio del Humo de cierta Planta Sagrada, la Presencia de un determinado Espíritu, no solamente la está representado o la invoca, sino que propiamente la encarna, y de esta manera la Potencia se encuentra en realidad ahí; lo mismo que sucede con los Viajes del Chamán.

Todo esto se encuentra basado en una Cosmología, es decir en lo que nuestra mentalidad racionalista podría llamar una "Teoría General del Universo", la cual, a grandes rasgos, parte del Principio Fundamental del Punto de Vista Mágico que entiende al Universo como una totalidad viva; Vida Transitando de una Forma a Otra y constantemente reciclándose por Obra de la Muerte. 

De manera que la Fuerza Vital no solamente se encuentra en los Hombres, los Animales y las Plantas, sino que también las Rocas tienen "alma", así como los Vientos, las Nubes y las Estrellas, el Sol, el Mar y los surcos formados por el Agua en el lecho de los Ríos. Todas las Cosas, desde tal perspectiva poseen un Espíritu, y a su vez Todos estos Espíritus giran alrededor de un Espíritu Mayor, de un Gran Espíritu, el cual es el Centro y la Razón de Ser de Todos los demás.

Toda esta Vida se entrelaza en el Universo como lo hacen las diferentes Voces de los Instrumentos de una Orquesta Tocando una Sinfonía, y la Sinfonía, en sí, sería el Universo, esencialmente Cambio y Movimiento, organizado en Tres Grandes Dimensiones o Reinos.

El Mundo Humano es en donde habita el Hombre y lleva a cabo las diferentes tareas necesarias para mantenerse vivo y reproducirse, todo ese Trabajo y Placer que en términos generales compone su Existencia, pero siempre bajo el Poder, bajo el alcance caprichoso de las Potencias Espirituales. Esto es, que el Mundo Humano en general se compone de la realidad profana -recuérdese el Origen Etimológico de la Palabra, señalado más arriba-, atravesado por las diversas Fuerzas de Lo Sagrado.

Por sobre este Mundo donde habitan los Hombres se encuentra el Cielo o la Morada de los Espíritus Superiores, regularmente Bienhechores y Sabios, aunque por lo común, la bipolaridad moral no existe como tal en la mentalidad chamanística. Por debajo del Mundo Humano existe un Reino Inferior, habitado por Potencias Espirituales, más bien tendientes al mal y a la destrucción, pero igualmente sabios y con capacidad e influencia sobre el Mundo.

Este Esquema General tiene ciertas Variaciones entre los diversos Grupos Humanos que se han dedicado a la Práctica del Chamanismo; de las muchas que existen, cada Mitología da un nombre diferente a los Reinos Superior e Inferior de esta Cosmovisión, así como a las diferentes Potencias que los habitan; asigna distintos Poderes a cada una de ellas e inclusive establece Jerarquías y Divisiones de diverso Tipo y Extensión; con todo lo cual el Esquema mantiene validez más o menos universal.

Una precisión para hacer empatar lo dicho hasta aquí con la División Profano-Sagrado expuesta en el Apartado de la Iniciación: podemos decir que el Mundo Humano equivale, en general, al Mundo de Lo Profano, en el cual el hombre come, trabaja, se divierte, anhela, traiciona y mata, mientras el Mundo de Lo Sagrado abarca los otros Dos Reinos, tanto el Superior como el Inferior y se refiere a la Dimensión de la Existencia en la cual las Grandes Potencias llevan a cabo Acciones Verdaderamente Trascendentales, no sujetas a la corrupción ni a la decadencia, como ocurre con las cosas del Mundo de Lo Profano, y de ahí el Poder de los Espíritus, del Chamán y de sus Objetos Mágicos.

Desde este Punto de Vista, resulta claro que en la Historia de Alce Negro, la Canción, que le Enseña el Más Viejo de los Espíritus Ancianos, es una Melodía de Poder, por provenir de una Región Sagrada. De la misma manera, algunas Danzas Rituales  y ciertas Posiciones de Concentración o de Ruego son consideradas Danzas de Poder, lo que también podría ser entendido como Danzas o Posiciones, o Palabras o Canciones Sagradas...

Otro Elemento fundamental dentro de la Cosmología del Chamanismo es el Puente, el Nexo entre los Mundos. En su Viaje, el Chamán esquimal debe atravesar un Puente angostísimo, en el cual apenas caben las plantas de los pies, figura que recuerda al Puente islámico del Sirat: 


"Más delgado que una Tela de Araña y más filoso que una Espada". 

La Cosmología del Chamanismo considera la existencia de una especie de Abertura o Conducto que comunica los Diversos Mundos entre sí; recordemos cómo las diferentes Tradiciones encuentran dicho Puente en el Estado de Duermevela, cuando el Individuo no se encuentra propiamente dormido ni tampoco despierto, o también en el Crepúsculo cuando la Luz del Día aún no termina de extinguirse y la noche tampoco ha caído.

He aquí la importancia, dentro del Pensamiento Chamánico, de la noción de "Centro": se localiza el Centro del Mundo, su Ombligo, entonces se ha localizado el Lugar donde las Dimensiones se tocan, y por lo tanto el Lugar por donde el Viajero puede Atravesar el Cosmos. Pero este Centro se entiende no solamente como Vacío, sino ocupado por una Figura Sagrada, frecuentemente un Arbol o una Montaña.

Existen Múltiples Variantes para la Idea Original del Arbol Cósmico, pero a todas podemos resumirlas en un Modelo Fundamental: en el Mundo Superior se encuentran la Copa, las Ramas, el Follaje, los Frutos y las Flores; al Mundo Humano le corresponde el Tronco, y al Mundo Inferior las Raíces, tan ramificadas como las Copas. El Chamán, dada su Cualidad Sagrada, adquirida en la Iniciación y dominada en el Entrenamiento, es capaz de trepar por el Tronco hasta las Alturas o Descender por él hasta los Infiernos y más tarde volver a la Tierra.

Algo similar sucede con la imagen de la Montaña, la cual en algunas ocasiones sustituye a la del Arbol; también por ella se puede Ascender y Descender; en ésta, el Mundo de los Espíritus se encuentra en la Cumbre, el Mundo Humano en las Zonas Medias y el Inframundo en las faldas.

Una constante más en la Cosmología del Chamanismo es la existencia de diversos Estratos en los Mundos Sagrados, es decir en el Inframundo y en el Mundo Superior. En las diversas Versiones de esta Idea, dichas Gradaciones varían alrededor de los Números 3 y 7; podemos, de esta manera, encontrar 3, 6 ó 9 "Cielos", los cuales el Viajero debe Atravesar, debe Ascender para encontrarse finalmente en la Morada del Espíritu Superior a quien, por ejemplo, desea consultar acerca de una grave enfermedad que aqueja a su Pueblo y de cómo combatirla eficazmente; puede tratarse también de un Itinerario que Atraviese o Ascienda, como si se tratara de Escalones, por 7, 14, 21 ó 28 Cielos.



LA PERSONALIDAD HUMANA

Dentro del Esquema Cosmológico del Chamanismo se inserta, por supuesto, un Concepto de Lo Humano, en particular del propio Chamán, como síntesis del Reino Humano de la existencia; ya que el Chamán, por medio del Trance Extático es capaz de deslindar una parte de su persona, la parte central, digamos, y en el mismo Acto abandonar el Cuerpo. Esto indica, en Primer Lugar, una Estructura dividida del Ser Humano, una Primera Bipartición: Cuerpo-Espíritu; pero más de cerca se encuentra la Idea, muy difundida en el Pensamiento Antiguo de que el Cuerpo que continúa en la Tierra permanece vivo por obra de una Fuerza Especial, no por Sí Mismo, sino por la instancia llamada "alma".

En el Texto hemos usado hasta aquí indistintamente las palabras Espíritu y Alma. Pero existe entre ellas una Diferencia: el Espiritu se encuentra más bien ligado a la Conciencia y a la Identidad Sagrada del Individuo, mientras el Alma inyecta Vida al Cuerpo, como una especie de Aliento Vital.

De esta manera, la Estructura de la Personalidad Humana, al igual que la del Cosmos, es Tripartirta: Cuerpo -Recipiente-, Alma -Aliento Vital- y Espíritu -Identidad Sagrada del Individuo-.



LOS RITOS

Debemos insistir en el hecho, sorprendente e inclusive, para algunos, hasta pintoresco, de que el Chamán no encuentra distinciones entre lo que para nosotros es el Mundo Real y sus Mundos Mágicos, Míticos, plagados de Dioses y Fabulosas Fuerzas Espirituales, del cual Aprende por medio de la Guía de su Maestro Humano y la de sus Protectores Espirituales.

Debemos, asimismo, insistir en el hecho de que la Mitología resume la Concepción Cosmólogica del Chamán, es decir el Conjunto de Conceptos que él tiene acerca del Universo, del Hombre y de su propio papel como "Hombre Sagrado" en esta Vida. La Ritología, o Serie de Ritos realizados por el Chamán, la parte viva de su Mitología, es la Serie de Representaciones por medio de las cuales el Chamán puede Acceder hasta aquel Mundo de Verdades Trascendentes de Lo Sagrado, al tiempo que se separa de los actos volátiles e intrascendentes del Mundo de Lo Profano.

Cuando un Chamán realiza un Rito, se encuentra encarnando una Verdad Eterna, trayendo a la Realidad toda una Fuente de Potencias Mágicas, aunque para los ojos del occidental racionalista aquello no parezca más que la manipulación teatralizada de la ignorancia y del temor religioso.

De la misma manera que cuando el Chamán se disfraza, viste su Traje Ritual y se pinta la cara o se coloca sobre el rostro su Máscara y comienza a golpear el parche de su Tambor, se encuentra encarnando conscientemente a las Fuerzas del Mundo Espiritual con las cuales entra en contacto; encarna él mismo, con su propia persona, la Realidad Trascendente del Mundo Sagrado. Asimismo, al manipular sus Objetos de Poder y entonar sus Cantos y realizar sus Danzas Poderosas, en realidad se transforma en un Ser Más Vigoroso. Al respecto Nevill Drury dice:

Cuando miramos los Trajes de los Chamanes podemos ver la evidencia de todo  un proceso mítico implicito. Los Chamanes japoneses observados por Carmen Blacker vestían un gorro con Plumas de Aguila y de Lechuza, así como un manto adornado con pieles y cabezas de Víboras, todo ello con la intención de facilitar "el Paso" de un Mundo a Otro". Insistiendo sobre este Punto, Blacker señala que:
"Las Vestimentas Mágicas, así como los Instrumentos Musicales y los demás Elementos, de los cuales el Tambor es el más importante, encarnan, en su hechura, en los Materiales con los que se encuentran fabricados, en las Figuras que ostentan pintadas, Lazos Simbólicos -y reales, bastante reales, añadimos nosotros- con el Otro Mundo".
De esta manera, los Chamanes yakutes portan una Capa con el disco solar pintado, que representa la Entrada al Otro Mundo, subterráneo, mientras los goldi visten una especie de Chaqueta que tiene pintado el Arbol Cósmico y algunos "Animales de Poder", como Osos y Gatos salvajes, mismos que forman parte muy importante de la Experiencia Mítica. Los Chamanes teleut, a su vez, usan gorros adornados con alas de Búho para simbolizar el Vuelo Mágico. El Vestuario de los Chamanes buritos resulta mucho más difícil de portar, pues se encuentra adornado con Piezas de hierro, que representan  los Huesos de la Inmortalidad. Los Osos, Leopardos, Serpientes y Lagartos que aparecen en estos Diseños Ornamentales no son otros que los Espíritus auxiliares, o "familiares" del Chamán.

De esta manera, cuando observamos los Ritos de un Chamán estamos siendo testigos nada menos que de una Manifestación Real de Lo Sagrado en este Mundo, no de una representación, no de una Ceremonia "alusiva", sino del Acto por medio del cual las mismísimas Potencias Espirituales del Mundo Arcaico toman Forma, Voz y Movimiento para manifestarse entre nosotros, mortales habitantes de este Mundo Intermedio entre los estados opuestos de las Potencias Sagradas.


Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin








 





















5.24.2013

HIMNO A LA VIDA EN EL UNIVERSO

Por Don Lago

En el corazón del desierto, donde la arena y la roca y la tierra desnuda, que parecerían ser todo a lo que la Tierra puede aspirar a convertirse, aún se levanta una pequeña Torre de la Vida. Su firme tallo se eleva desde el suelo roto admitiendo una estructura de células vivas cuyo intrincado Orden contrasta fuertemente con la crudeza del desierto a su alrededor. Entre las piedras cuyas formas escarpadas contienen -como si se tratara de la Memoria Planetaria- la huella de mil millones de años, la impecable figura de la planta se asemeja a una presencia en verdad extraña.

Sí, cosas extrañas están sucediendo aquí: las cosas que el desierto nunca podría comprender. Las hojas reciben la misma Luz que hornea a las piedras dispersas, pero en vez de desperdiciar su valioso calor cada noche, la planta mantiene el Sol por Sí Misma. La lluvia golpea a la indiferente suciedad y se filtra muy profundo, pero las raíces alcanzan a concebir toda el Agua que podrían alojar. El Viento arremolina fácilmente a las nubes de arena del suelo del desierto, pero las hojas, sin embargo, permanecen fuertemente vinculadas a la planta aleteando en el Viento las banderas verdes de la nación de la Vida.

Aunque podría parecer que la planta no pertenece a este lugar, el desierto, sin embargo, fue el Vientre del cual nació. La Vida fue tanto una expresión del desierto al igual que la arena o la piedra. Si la Vida desafía el Caos, todavía es creada a partir de él. Esta es la paradoja de toda clase de Vida, no sólo en el desierto, sino en todo el Universo. No sólo por lo que el Universo era sino por el desierto cuyas Fuerzas aumentaron vertiginosamente de aquí para allá con masiva crudeza, lanzando Estrellas alrededor como granos de arena en el Viento, con imprudencia temeraria, moliendo Planetas, y en todas partes, vertiendo su Energía en un Vacío que la tragará para siempre. Sin embargo, a partir de esta bárbara prodigalidad emergen Mundos en los que crecerán Formas de infinita delicadeza.

La planta no se halló tan solitaria en el desierto, como podría parecer, durante el tiempo en el que la totalidad del Planeta desde el cual creció fue cubierto con Vida. El desierto fue un pequeño remanente que la Vida no había podido llenar. Sin embargo, aún cuando el Planeta era un hervidero de Vida, seguía siendo tan pequeño y frágil en medio de la rigurosa intensidad de las Estrellas así como la planta lo era en medio de su propio desierto de arena y piedra.

La planta extiende sus hojas integrándose a la Transmisión de Luz Solar, absorbiendo en sus millones de esponjas celulares una cantidad infinitesimal de la masiva Energía que el Sol arroja al Espacio. Las hojas abren sus puertas al enjambre de pululantes fotones; sin embargo, aun  llenándose a sí misma con el Caos universal, la planta no deviene en Caos, sino que a través de la extraña Alquimia de la Vida se transforma en Orden. La planta convierte a la Luz en Sí Misma, canalizándola dentro de arremolinantes patrones celulares, donde todas las moléculas y orgánulos vitales flotan sobre la Fuerza de su Caudal, moviéndose en sus intrincadas corrientes y contracorrientes siempre que el río de Luz fluya a través ellos. La planta era un puñado de tierra bailando alrededor en un torbellino de Luz capturada, moviéndose en patrones que atrajeron más y más Luz y mantuvieron la Danza intacta.

La Vida absorbe y transmuta el Caos de la Tierra así como el del Cielo. La planta contiene el desierto, aunque seguramente no reconocerías al desierto dentro de la planta. Se había fusionado con el Flujo de la Vida y comenzado a trabajar con una Maestría nunca antes conocida.

"Si la Vida desafía el Caos, todavía es creada a partir de él. Esta es la paradoja de la vida."

La planta se compactó de las moléculas esparcidas por el suelo y que volaban sueltas en el Viento, sin forma y silvestres, moviéndose con el enorme océano de las arenas del desierto cuyas olas requieren de mil años hasta hincharse, encresparse y desaparecer. A partir de esta tierra lenta y ondulante, que se mueve con su laborioso y ancestral pulso, un repentino metabolismo, más veloz, tornó al informe desierto en Sí Mismo, estableciendo que fluya en formas elegantes y elaboradas, dejando la materia que una vez fue danza entre las piedras, como una vibrante Canción proveniente de su lado áspero e inarticulado.

La planta también incorporó el Agua del desierto en la Vida. Durante millones de años las tempestades azotaron salvajemente el suelo, tallando la roca hasta que barrancos y cañones se arremolinaron a través del piso desértico. La helada de un millón de Inviernos penetró las rocas y grietas y las hizo pedazos, dejando las piedras con las caras retorcidas o de pie, en precario doblez. Sin embargo, el Agua que inflige esta cruda cirugía a la Tierra ahora se ha integrado a una Estructura más delicada en el Planeta, una forma que creció y cambió su aspecto desde adentro, dirigida por su propia Artesanía interna.

El Viento también había entregado su furia a las necesidades de la Vida. El Aire se había desplegado desenfrenadamente sobre la Tierra, revolviendo locamente el polvo y dispersando las nubes, sin embargo, ahora algunas de sus moléculas abandonaron aquel Mundo a cambio de uno que contenía su propio paisaje de Vientos, un torbellino autónomo que absorbió la materia y le dio vueltas hacia un Orden mayor y mayor, arriba por la escalera caracol del ADN, arriba de los patrones entrelazados de las células, arriba por la superestructura de  hojas y raíces. Las moléculas que sólo podrían alborotar la Tierra iniciaron un fino tejer y entretejer con otras moléculas que habían salido del mismo Caos, produciendo junto a la inigualable fábrica de la Vida.

Este es el poder y la paradoja de la Vida, surgir del Caos y contener el Caos sin devenir en Caos, dibujar el resto del Mundo en su Danza convirtiendo un pequeño parche del desierto del Universo en un flujo especializado y majestuoso. Este poder permaneció oculto en el interior de la materia durante miles de millones de años como Estrellas avivando sus furiosos Ciclos, sin embargo, en un punto aislado, la Tormenta se calmó y permitió que la Vida surgiera, conteniendo a su vez el Caos que la había contenido durante miles de millones de años, domando la Tormenta que no la dejaría libre, tomando las Energías crudas del Universo y haciendo de ellas algo hermoso y vivo, convirtiendo la electricidad surgente en cada átomo en Conciencia, y el Aire volando salvaje sobre la Tierra desnuda como una Canción.


A lo lejos, más allá de la planta desértica se situó otra estructura cuya forma la delató como otra obra de la Vida. Esta también era una hoja apuntando en dirección al Cielo para absorber la Energía de las Estrellas. Sin embargo, esta hoja era mucho más grande que las de la planta, y estaban compuestas no de las arremolinantes moléculas de las células, sino de sólido acero. La planta capturó la Energía en cloroplastos, mientras que la hoja metálica utilizó una variante electrónica súper masiva. La planta solamente quería impregnarse con el Sol, pero la hoja gigante quería absorber las Energías de las galaxias más lejanas, muchas de ellas tan antiguas que habían muerto hacía mil millones de años, dejando sólo sus espectros electromagnéticos rondando en el Universo.

Las hojas hechas de células y la gran hoja metálica interceptaron la misma Energía desértica, pero con diferentes propósitos. La planta deseaba la Energía para ella misma, mientras que la metálica estaba destinada a canalizarla hacia algún otro propósito. Las hojas saciaron el hambre de la planta para mantener su forma y crecer, pero la gran hoja metálica se alimentó con una clase de hambre que la planta nunca podría sentir dentro de sí misma, un hambre no del cuerpo, sino de la mente, no en la vía elemental conque las plantas llenan su Estructura y se elevan hasta la Forma Potencial contenida dentro de su Semilla, sino como la necesidad consciente de una mente que busca llenar sus propios espacios vacíos.

Ambas, la planta y la mente buscaron llenarse con el Universo, sin embargo, una quería someter a la Luz, mientras que la otra deseaba ser iluminada por ella. Las plantas buscaron la Luz en la Energía para potenciar la Danza en el interior de sus células, pero la Energía cayendo en el cerebro humano apagó la actividad fuera de toda proporción en relación a su débil cuanta; para el hombre, fue que ha buscado, no para añadir Fuego cinético a sus células, sino para energizar su mente con una clase muy diferente de Poder. Para el Hombre, la Energía contuvo una nueva Dimensión, una en la que las plantas no podían percibir, pero sin embargo, una necesaria para construir el Orden de la mente humana así como la Luz lo fue para alimentar la Arquitectura en expansión de las plantas. El Hombre intentó atrapar la lluvia de la Energía Cósmica por lo cual se reveló al Universo: para alimentar su hambre de Conocimiento.

Este hambre nació de la misma Danza primitiva ocurrida en cada célula de la planta, y a pesar de que la mente humana había trascendido con vastedad el simple entretejido de moléculas, su Vida todavía cargaba con el trabajo de ordenar el Caos a su alrededor. El Hombre emergió en un mundo plagado de eventos desconcertantes e intentó encontrar patrones en ellos. Vio la Luna Creciente y notó cómo se emparejaban las mareas ascendentes; observó el Cambio de Estaciones y notó cómo se correspondían con el Cielo cambiante. El Hombre sostuvo un fósil en la mano y vislumbró la historia de su Planeta. Observó a los animales alrededor suyo y vio que compartían muchas de las mismas Emociones que sentía en su interior. Estudió la caída de los objetos y adivinó la naturaleza de la Fuerza que guía a los Planetas en su vuelo. Vio a una Semilla convertirse en Arbol y a un bebé convertirse en adulto, se maravilló de la Fuerza del trabajo que se hallaba en el interior de la madera y de la carne, y miró dentro de  la oscuridad del Universo, y se preguntó si esta Potencia también se hallaría en el trabajo que tiene lugar entre las Estrellas.

Para ayudarse a ordenar el Mundo en su mente, el Hombre ha tenido que ordenar el Mundo con sus manos, levantando toneladas de metal de la Tierra donde yace desde hace millones de años y plasmarlo dentro de máquinas sensibles. El Radiotelescopio del desierto había surgido de la desolación de la Tierra para investigar la desolación del Cosmos.

Desde la desolación de su propio Planeta, el Hombre estudia la desolación del Espacio, absorbiendo en su gigantesca hoja las crudas Energías flotando a través del Cosmos. El ve la agitación en todas las Estrellas y la violencia inherente al crecimiento de todas las Galaxias. Testimonia los dolores del parto y la agonía de las Estrellas, la condensación de gas de las fértiles nubes desde donde sus Estrellas nacieron y las Novas que marcan su paso. Escucha los latidos del Corazón de los Púlsares y la trama en la Danza feroz de las Estrellas Binarias. Percibe del Universo todos sus contrastes: desde la intensa profusión de los Cuásares hasta el hambre insaciada de los Agujeros Negros, de las multitudes pululantes de Estrellas en el centro de las Galaxias hasta el Vacío que se abre entre ellas. Observa las masivas Tormentas violentándolo todo a lo largo y a lo ancho del Universo y siente los Vientos radioactivos brotando desde ellos hacia el interior del Espacio.

Y, sin embargo, desde afuera de este Caos el Hombre todavía aguardaba detectar una Energía cuyo pulso no podría nacer en cualquier Estrella. A la noche, los Humanos verían por sobre el Universo y sentirían, con toda seguridad, que estaba ahí, en algún lugar de la Oscuridad y dirigiéndose hacia ellos, buscando ciegamente las Estrellas, pasando sin ser escuchada sobre los Planetas del desierto desnudo y Astros de puro hielo, atravesando Cometas cuya significación jamás podría reconocer, barriendo a través de un mar de Energía fútil vomitada por las Estrellas, mezclándose con las Energías de un billón de Estrellas, y sin embargo, sin extraviarse, propagándose a través de la Galaxia como las ondas en un lago, al igual que la Primera Luz de una nueva y valiente Estrella.

Algún día, esta ola encontraría a la Tierra y al Hombre. Esto aparecería en sus Radiotelescopios como una orden muy clara y sutil que el Hombre podía asegurar que no había surgido del corazón de cualquier Estrella; no desde las explosiones desenfrenadas de Novas o Púlsares, no desde la furia de los Cuásares o Agujeros Negros, sino a partir de la misma Fuerza palpitante de sus propias células y cada célula en la Tierra. La única Fuerza en el Universo capaz de crear tal Orden.

Entonces el Hombre sabría, Más Allá de toda duda, que en algún otro Lugar del Universo la Danza de la Vida había comenzado y había triunfado, atrayendo el Caos de su entorno dentro de su flujo hasta el momento de darle Forma, elaborando esa Energía desde su más baja crudeza hasta que brillara con toda su Sabiduría, y llamara a través del Vacío que existe entre las Estrellas a alguien con quien compartir su asombro.




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