1.18.2013

ENCUENTRO EN LAS PLEYADES [1/7]

Por Preston B. Nichols








OVNI´s: UNA HISTORIA GENERAL

Los Objetos Volantes No Identificados (OVNI) han estado presentes, bajo diferentes formas, desde el alba de la humanidad. Existen menciones de misteriosos artefactos
voladores tanto en antiguos manuscritos sánscritos como en la Biblia. Está el Carro
de Fuego de Ezequiel en el Antiguo Testamento y existen numerosas descripciones
similares en la Literatura Antigua, por si desea buscarlas. No son nada nuevo en la
historia de la humanidad, pero la comprensión de su naturaleza exacta es algo que
ciertamente hay que mejorar. Ésta es la intención del presente libro.

La ufología moderna empieza, en un sentido popular, en 1947, con los avistamientos de Kenneth Arnold en el noroeste de Estados Unidos y la colisión de Roswell, Nuevo México. Este segundo incidente está particularmente bien documentado y ha sido mencionado en diferentes libros y en una película de la televisión por cable. Aunque estos acontecimientos fueron comentados por la prensa general, los avistamientos anteriores no fueron tan conocidos. En este sentido, la moderna ufología empezó como mínimo en los años treinta. 


El avistamiento más temprano del que personalmente he sido informado data de 1936. Por esas fechas -no es coincidencia cuando los militares estaban llevando a cabo sus primeros experimentos con el radar. Por vez primera podían observar un objeto no identificado en el cielo y ver, mirando a la pantalla del radar, que tenía corporeidad y que no era de naturaleza ilusoria. Ésta fue la primera prueba científica sólida. En esa época a los OVNI se les llamaba "desconocidos voladores", pero por alguna razón la abreviatura D.V no cuajó. 

Los rumores sobre colisiones OVNI contemporáneas empezaron aproximadamente en 1936 y siguieron durante toda la Segunda Guerra Mundial, hasta el primer choque documentado que tuvo lugar en Roswell en 1947. Desde esa fecha, las colisiones empezaron a ocurrir a un ritmo de aproximadamente una cada tres o cuatro meses. Es por este motivo que las Fuerzas Aéreas iniciaron el proyecto Libro Azul, que constaba como mínimo de dos niveles. La primera prioridad era que las Fuerzas Aéreas buscaran y descubrieran todo tipo de informaciones relativas a avistamientos y colisiones OVNI.

Esta parte llevaba el título de "datos para la inteligencia militar". Concernía básicamente a la seguridad de la nación. La segunda prioridad era ocultar la información y mantenerla alejada de las manos de potenciales enemigos. Eso también significaba mantenerla lejos del público en general. Además de mantener la información fuera del ojo público por razones de "seguridad nacional", existía otra preocupación de tipo psicológico. Los militares pensaron que podía desencadenarse un pánico nacional que podía haber tenido consecuencias desconocidas y posiblemente catastróficas.

La retransmisión radiofónica del año 1939 de La guerra de los mundos había demostrado que las masas podían reaccionar muy mal ante la noticia de que los alienígenas habían legado al planeta Tierra. En ese caso concreto, algunas personas empezaron a levantar barricadas por todo el estado de Nueva Jersey, otras salieron huyendo y otras simplemente se vieron presas del pánico cuando la radio, en una retransmisión de la famosa nove la de H.G. Wells, anunciaba que los marcianos habían aterrizado. No se trataba de una broma por parte de la emisora ni de Orson Welles, el narrador de la historia. La emisión había sido perfectamente anunciada con anterioridad, como la lectura de una famosa novela.

Existe una implicación antropológica todavía más profunda de por qué el gobierno está tan preocupado por el tema OVNI y es tan quisquilloso con él. Si usted habla con alguien normal de la calle y le pregunta dónde está Dios, muchos apuntarán hacia el cielo y dirán "Dios está ahí arriba".

Si de repente llegara una cultura muy avanzada en una nave espacial, es más que probable que grandes grupos de población empezaran a adorar a los seres de las naves espaciales como si fueran ángeles y creerían que son los embajadores de Dios. Con todas las diferentes sectas religiosas que se podrían formar alrededor de esos seres de las estrellas, el gobierno perdería el control. En resumidas cuentas, lo que puede que empezara como una postura política prudente y válida acabó en un tema de control. Muchas personas afirmarían que ya desde un buen principio se trató de un tema de control. Sea como sea, las autoridades elegidas por el pueblo no hicieron pública la información, eso suponiendo que ellas a su vez hubieran sido informadas. Así pues, la información sobre el tema OVNI quedó exclusivamente reservada a una poderosa élite. Aunque es posible que esta élite de poder tuviera varios motivos para mantener las cosas en secreto, es obvio que han existido filtraciones y que se han hecho circular informaciones distorsionadas para mantener al público confuso y manipulado.

Mi información proviene de mis propias experiencias. Soy Ingeniero de profesión y
entiendo todos los aspectos del radar. He conocido personas que han desarrollado
su carrera dentro de la industria y que han oído incontables historias. Algunos de los
relatos que han llegado hasta mí podrían ser filtraciones y otros simplemente
información adquirida por deducción lógica. Éste es el telón de fondo frente al cual
situaré mi exposición. Empezaré por contarles mis propias experiencias personales
con los OVNI, empezando por la infancia.




ENCUENTROS CON LOS OVNI

Mi primera experiencia paranormal tuvo lugar cuando tenía cinco o seis años. En una ocasión me desperté y vi lo que yo creí que era el rostro de Dios mirándome desde la puerta. Estaba claro que no era la cara de mi padre ni de mi madre. Tenía la piel de un color muy claro y estaba rodeado por un largo cabello blanco. Aunque me encontré con ese rostro muchas veces, no recuerdo ninguna otra experiencia inusual hasta la adolescencia. Todavía no sé si la cara que veía estaba directamente relacionada con mi ulterior relación con los OVNI.

Fue en 1961 o en 1962, a la edad de quince o dieciséis años, cuando vi mi primer OVNI. Justo antes de esa época, mis padres me habían construido un pequeño cobertizo rojo en el extremo de nuestro patio posterior. Yo estaba loco por la electrónica y ellos querían que tanto yo como mis juguetes saliéramos del interior de la casa. Decían que mientras llevaba a cabo mis experimentos hacía los ruidos mas espeluznantes que jamás habían oído. Naturalmente, en esa época todavía no había aprendido a instalar correctamente el Retroalimentador Negativo de un Amplificador de Sonido. Si esto se hace mal, salen gritos y lamentos que parecen los de un alma en pena. Tardé cierto tiempo en saber por qué. 

Resultó que todo lo que hacía falta para anular los alaridos era invertir los conductores de las terminales de salida de los transformadores, pero hasta que lo descubrí puede que el Amplificador estuviera emitiendo chillidos durante una semana. Mediante la construcción del cobertizo, mis padres me permitían continuar con mi afición y al mismo tiempo se aseguraban de que estuviera lo más lejos posible de la casa.

En poco tiempo tuve la cabaña llena de receptores de radio y un par de viejos televisores. Incluso conseguí cierto equipo de pruebas que parecía sacado del laboratorio de Marconi. Como yo tenía más material de pruebas que todos mis compañeros de clase juntos, supongo que, como estudiante de Instituto, lo estaba pasando todo lo bien que podía.

Una noche en que estaba haciendo unos experimentos en mi Laboratorio, no lograba que los Transmisores de Radio conectaran con otra cosa que no fuera un extraño zumbido. Seguía apareciendo por los Transmisores. De repente, se fue la electricidad y las luces se apagaron. Salí fuera y observé un objeto refulgente en forma de disco que flotaba en el patio a unos 60 metros del suelo. Calculé que el ancho sería de unos 15 metros y la altura quizá de seis. El color era un blanco brillante. De forma repentina, el disco pasó encima de mi cabeza y se marchó. Subió en vertical y después realizó algunas maniobras imposibles antes de ascender de nuevo en línea recta. También me di cuenta de que mi casa y las de toda la vecindad se habían quedado a oscuras. Al cabo de un rato volvió la electricidad.

Lo siguiente que observé fue a mi madre saliendo a toda prisa de la casa. Estaba muy excitada y dijo: 

-Viste eso? ¿Viste eso?  
-Sí, mamá, claro que lo vi -respondí.
-¿Sabes lo que era? -dijo.
 -No lo sé. Me pareció un platillo volante.
Ella me dijo que, fuera lo que fuera, había hecho que el televisor dejara de funcionar. Entonces le comenté que las radios de mi taller también lo habían hecho. Esta experiencia en particular fue mi primer "Encuentro del Primer Tipo". Éste es un término popular dentro del mundo de la ufología que se refiere al avistamiento de un OVNI. Un "Encuentro de Segundo Tipo" es cuando se ve al OVNI aterrizar en una vecindad inmediata. El "Encuentro de Tercer Tipo" es cuando o bien la persona es llevada a bordo o entra en comunicación con los alienígenas. A veces las experiencias de abducción se denominan "Encuentros de Cuarto Tipo".

Ese avistamiento de un OVNI en el patio de mi casa resultó ser el primero de muchos. Aproximadamente por esa época (primeros años de la década de los sesenta) se dieron muchos avistamientos por la zona de Islip, la ciudad de Long Island donde crecí y todavía sigo viviendo. Un día, recuerdo que fue en 1964, me encontraba con un grupo de chicos del Instituto. De repente, la escuela empezó a vaciarse y todos los estudiantes corrieron hacia afuera. Sobre el campo de béisbol de detrás de la escuela había un aparato en forma de boomerang que realizaba algún tipo de maniobras aéreas. Era muy extraño y parecía medir solamente unos 120 centímetros de diámetro.

Todavía no estoy seguro de lo que era, pero de súbito desapareció. Ése fue mi segundo encuentro con un OVNI. Ocurrían avistamientos con relativa frecuencia cuando empecé mis estudios en el Suffolk Community College de Selden. De hecho, numerosos estudiantes de todo el campus fueron testigos de avistamientos. Como yo formaba parte del Departamento de Tecnología Eléctrica y poseía un conocimiento considerable de Radio, decidí hacerlos un poco más interesantes instalando todo tipo de Analizadores de Espectro, Receptores de Radio y Cámaras. El experimento salió bien. Una noche llegamos a filmar unos OVNI en el cielo. Eran imágenes muy claras y todos aquellos que se quedaron conmigo hasta tarde por la noche pudieron observar personalmente los avistamientos.

Todo ese material podía ser considerado como una actividad extracurricular de la escuela y por eso no estaba sometida a ningún tipo de medida de seguridad. Es por eso que, cuando llegué a la mañana siguiente para recoger lo grabado, me decepcionó ver que habían sacado todas las películas de las cámaras. Resultó que alguien de la Universidad había informado sobre nuestras actividades. La consecuencia fue que empezamos a ser vigilados por algún tipo de autoridad gubernamental. Justo cuando habíamos encontrado el filón, ellos actuaron rápidamente y nos confiscaron las pruebas. 

A pesar de las dificultades con nuestros intentos de filmación, progresé en otros aspectos. Esa temporada en la Universidad fue la primera vez que tuve oportunidad de analizar las Ondas Electromagneticas o señales de identificación que generan estos objetos en forma de platillo. Lo que aprendí de esa investigación fue cómo reconocer los OVNI.

Estos aparatos producen una interferencia. muy clara en las Radios de Onda Corta y también en las Bandas de Frecuencia VHF y UHF. Los dibujos del espectro tenían forma de montaña.

Aprendí a reconocerlos principalmente por el sonido que se escucha por los altavoces cuando están situados en el punto de captación AM, cuando el control automático de volumen está apagado. En esas condiciones suenan como un murmullo, un zumbido o un pitido. También existen ciertos patrones en el ruido de fondo que se pueden captar. Conseguí llegar a detectarlos bastante bien y ahora lo hago básicamente escuchando a través de auriculares.

Todo esto resultaba muy interesante pero era estrictamente un trabajo extracurricular con respecto a mis tareas del curso. A medida que los acontecimientos fueron avanzando, terminé ocupándome de otros temas y cuestiones. El más destacado fue un Proyecto Antigravedad bastante inusual que acabó en fracaso comercial y fue abandonado después de que me presionaran para que lo dejara. Entre unas cosas y otras, no fue hasta aproximadamente 1974 cuando tuve otro encuentro espectacular con un OVNI.




Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin