10.15.2012

EL LENGUAJE DE LOS DIOSES [4/5]

Por Alexis Astúa





POSIBLES ORIGENES 

Son muchas las Teorías sobre el Origen de las Formaciones de los Crop Circles, que van desde desórdenes meteorológicos hasta creación de estos por parte de Criaturas Mitológicas como Hadas o Duendes en la Noche. Lo que sí es un hecho confirmado es la Aparicion de Extrañas Luces, Esferas, Objetos Luminosos u Romboidales sobre las Formaciones antes, durante y después de su Producción; que han sido avistadas por numerosos testigos. He aquí varias de las Teorías propuestas:


1. Teoría Agrícola. Algunos Investigadores achacan la Formación de los Círculos a desórdenes químicos provocados por el abuso de fertilizantes. 

2. Teoría de los Anillos de Hadas. En un Principio, se culpó de todo a un Hongo {micelium anular}, el cual produce un fenómeno que es conocido como “anillos de hadas”, el que, eventualmente, podría provocar ciertas Formas Geométricas. Muchos casos de Círculos en el pasto se han explicado de esta manera.


3. Teoría de los Animales. Alguien propuso esta Teoría, argumentando que los Topos y Erizos que son frecuentes en estas zonas, en época de celo, danzan alrededor de las hembras. Fue rechazada porque no hay huellas de la presencia de Animales. 

4. Teoría Meteorológica. También pensaron algunos que los Vientos causaban los Círculos. Claro que estos aparecen en Verano también, cuando no hay viento. El físico Meaden agregó la posibilidad de que: "fuerzas eléctricas y torbellinos múltiples con forma de embudo" pudiesen ser la Causa del asunto, pero la Teoría comenzaba a sonar más extraña que el Fenómeno plasmado en los trigales británicos. 

Los Investigadores del BUFORA -Organización Ufológica- opinaban que los Círculos eran el resultado de Fenómenos Meteorológicos y en pequeña medida, el producto de fraudes. Aunque el BUFORA defendía a ultranza las Teorías de los Vórtices Electromagnéticos o Plasmáticos de Terence Meaden, Organizaciones como MUFON también siguieron la "vertiente científica": el Fenómeno de los Círculos de Maíz presentaba características que hablaban de lo mismo. 

5. Explicación Aérea. Algunos arguyeron que, estando cerca de donde aparecieron las Formas Geométricas, era probable que helicópteros de un Centro de Formación de Pilotos de la RAF -Royal Air Force- fueran los responsables de la Formación de las Figuras. Claro que los helicópteros mueven el pasto de forma irregular y no regular como aparece en los campos. Tampoco explicaría la Aparición de los Círculos en otros países y lugares distantes a Centros de Aviación. que podrían admitir esta relación. 

La creciente Complejidad de las Marcas fue descartando una a una las Hipótesis que pretendían hallarle una solución al Misterio. Todo Efecto Natural parece quedar rezagado ante la naturaleza del Simbolismo Aplicado para sus Diseños, evidencia de algo más que un mero Fenómeno Físico. Los Investigadores han descubierto Capas y Capas de Información en los Propios Círculos. Aparecen Radios con Valores que se consideran Sagrados, tales como Phi, que algunas Creencias consideran que gobierna el proceso de Crecimiento de la Vida Orgánica. 

Cualquiera fuera la Causa, este debería ser, por lo menos contenedor de una Inteligencia capaz de Medir, Calcular, y con un exquisito gusto por la Combinación de Formas y Significados. Si bien a nadie medianamente empapado en este Asunto se le ocurriría pensar que un Vórtex Magnético o un par de jubilados puedan realizar las Marcas, no hay una Evidencia OVNI lo suficientemente contundente como para endilgarle su Autoría, pero es una de las posibles causas que han tomado Más Fuerza en estos últimos tiempos a razón y falta de otros Argumentos. 

6. Origen Arqueológico. La zona de Inglaterra donde aparecen estas Misteriosas Figuras es rica en Restos Arqueológicos, siendo muchos de estos restos de modo subterráneo influyendo de alguna manera sobre algunos Cultivos de la Superficie. 

7. Origen Foráneo o Extraterrestre. Si bien es cierto, “oficialmente” no se ha dado a conocer a la Opinión Publica Mundial la existencia de Vida Inteligente fuera de nuestro Planeta, cada vez son más el número de personas que relacionan estas figuras con el Fenómeno OVNI y todas sus implicaciones, en donde incluso se han logrado capturar videos.

Es sabido que algunos Círculos de Cosecha han sido hechos por farsantes humanos, a veces es dificil distinguirlos de las Formaciones Genuinas una vez que los visitantes han entrado (por ejemplo pisadas). Hay alguna evidencia de engaño, o rumores de engaño que ha sido fomentado por el medio o por ciertos sectores (el Gobierno) con el objetivo de generar dudas acerca del Fenómeno y para desalentar y frustrar a los Investigadores. La razón más cercana para sospechar que hay un Autor Paranormal ha sido: los Efectos de que algunos Círculos tienen sobre Instrumentos Electrónicos (Videocámaras, Cámaras Fotográficas, Grabadores, Radios, etc.); el tiempo durante el cual han aparecido cuando esto impide el tiempo o la oportunidad necesaria para que los farsantes humanos hagan sus Formaciones, la Observación de la Luminosidad y otros Eventos Anormales en el Tiempo, o poco antes o después que el Círculo Se Haya Formado. 

Gary y Vivienne Tomlinson fueron testigos de la Formación de un Crop Circle una noche en Hambledon, Inglaterra, en Agosto de 1991
“(...) nosotros vimos mover las espigas hacia nuestra derecha....los campos estaban inundados de bruma, mientras escuchábamos un sonido agudo, y después se levantó un fuerte viento, tan violentamente que nos costaba mantenernos parados, pero a pesar de ésto los cabellos de mi marido estaban erguidos sobre su cabeza . (...) Cuando el torbellino desapareció nos encontrábamos en medio de un circulo de trigo aplastado. La calma volvió, y sentíamos una sensación de picoteo en todo el cuerpo...”


EL MENSAJE GLOBAL 

Investigadores como Peter Sorensen aseguran que estas son obra de una inteligencia benigna, espiritual, con el objetivo de ayudar de alguna manera a la Humanidad. Mucha gente parece pensar que las formaciones de cosecha son un cierto tipo de signos que emanan directamente del Planeta {Gaia} o de Entidades Invisibles {devas} acerca del estado de la Tierra. 


Adriano Forgione, Director de la Revista Hera en Italia, ha querido tomar en consideración el punto de vista Simbólico que estos Pictogramas quieren representar, independientemente de su veracidad. Si éstos son obra de Superiores Desconocidos, como los define el Estudioso, nos están mandando un Mensaje Esotérico bien preciso, y éste sería que la Frecuencia Vibracional del Planeta Tierra está cambiando. Estamos pasando a través de una Fase de Interacción Dimensional, que se podría ver en la Presencia casi obsesiva de Simbologías Solares. 

Según Forgione estas Simbologías nos invitan a Elevar nuestras Conciencias, a dejar de lado la materialidad de la cual estamos impregnados y volvernos hacia cuanto la Historia nos transmite a través del Mensaje de las Antiguas Culturas, según las cuales el Tiempo no es lineal más bien previene de una Constante Circular de los "Ciclos". Por tanto, en nuestra Epoca, se está asistiendo al final de un "Ciclo" y al Inicio de una Nueva Era, que podrá seguramente ocasionar una Catástrofe, pero de la cual podrá emerger una renovada Humanidad. 

Para este Autor, estamos ante varios Mensajes que se dirigen a Distintos Niveles, pero ante todo destaca el Anuncio del Fin del Ciclo actual (Kali Yuga), que supone la Clausura de un viejo Modelo Vibracional y el Acceso a un Nuevo Nivel Energético de Evolución Cósmica. 
"Realizarse es entrar en relación directa con estos niveles de frecuencia", afirma. 
Y Señala que dichos Niveles Se Manifiestan en el Ka de los Antiguos Egipcios, Simbolizado en el Mer-ka-bah judío o como "Cuerpo de Luz". Se trata de distintas Formas de Representar la Naturaleza Divina del ser humano, un Potencial que se expresa en la imagen del Hombre-Dios: el ser perfecto que media entre el Nivel Más Bajo Material y la Más Alta Escala de Frecuencia, correspondiente al Nivel Espiritual. Forgione ha estudiado in situ el Fenómeno para llegar a estas Conclusiones. 

El 3 de Mayo de 1999, en la localidad de Barbury Castle, en Wiltshire, Inglaterra, habría de manifestarse, uno de los Agrogramas Más Espectaculares de los que se tenga Registro, no sólo por su Belleza, sino también por su Simbolismo. En esta ocasión el trazo de la Figura no dejaba ninguna duda en cuanto a su Significado. Se trataba del Símbolo de la Cábala (también conocido como “Arbol de la Vida”). 

Símbolo de Tipo Esotérico que al mismo tiempo, Simboliza la Estructura del Macrocosmos y la Creación y del Microcosmos Humano, este está constituido por una Jerarquía Simbolizada por Tres Triángulos Formados por los Nueve Séfiras {Sephirots} que rigen el Símbolo de la Realidad Material (Simbolizada en el Décimo ). En este Diagrama, el Desarrollo Espiritual se representa como un Ascenso desde la Realidad Material {Malkuth} hasta alcanzar la Corona {Kether} y completar el Retorno a la Unidad Inefable de Dios. 

Las Diez Esferas se conectan mediante los 22 Senderos del Espíritu. Cada uno tiene Asignada una Letra del Alfabeto Hebreo, un Planeta, un Signo Zodiacal o un Elemento Constituyente del Mundo, así como una jerarquía de ideas asociadas.


La formación en la que aparece el Arbol de la Vida cabalístico con sus característicos Sephirots y todos sus detalles. Fue una de las más importantes apariciones de las que se tenga registro. En opinión de Forgione, numerosos diseños apuntan en la misma dirección y expresan la síntesis masculino (Fuego) y femenino (Agua), invitando a la humanidad a devenir "más que humana" para protagonizar el nuevo ciclo cósmico a punto de iniciarse.

Otro aspecto es el Cientifico, el Pictograma aparecido en 1994 en Inglaterra, particularmente representa la aplicación del movimiento fundamental del Conjunto Tierra-Luna. Según el Físico Jean Pierre Garnier-Malet este movimiento desemboca sobre un Fin de Ciclo que se sitúa y que corresponde al Fin de un Tiempo Solar, éste Cambio de Ciclo lleva a Aperturas del Espacio con posibilidades de choques de Meteoritos o Cometas sobre la Tierra, como bien ya ha ocurrido anteriormente en nuestro Planeta; esto sería hacia el año 2017.

A simple vista,  el Fenómeno de los Agroglifos evoca una Mezcla de Simbologia Esotérica, Matemática Avanzada, Química, Arte, Conocimiento de la Conformación de la Materia, Física, Astrofísica, Biología, y ni que hablar de la Psicología.  Pues los Efectos que tienen estas Figuras y su Representación en nuestro Inconsciente son suficientes como para pensar que están hechas por alguna razón de Comunicación inteligente y muy bien estructurada.

En los últimos años se han generalizado los Diseños con un Simbolismo Esotérico notorio, entre ellos el Candelabro Judío de Siete Brazos {Menorah}, Estrellas de Cinco, Seis, Nueve y Diez Puntas, o el Hombre Cósmico, entre otros Motivos Universales conocidos por todos los Grandes Sistemas Religiosos de la Antigüedad y atribuidos por éstos a la Revelación directa de la Divinidad.

Los que se suscriben a la Creencia de que los Círculos de Maíz Representan Formas de Comunicación también admiten la posibilidad de que el Destinatario de dichos Mensajes no sea nuestra Humanidad, sino otros Seres Avanzados y Ocultos que comparten el Planeta. El mejor ejemplo sería imaginar al hombre o mujer que recoge el correo de su buzón y pone las cartas sobre una mesa o una silla, donde un perro o gato pueda olfatear los sobres o revistas y hasta echarlos a tierra, si quiere... pero la mascota jamás sabrá su Propósito ni contenido, ya que no están Dirigidos a Ellos (con la excepción de la carta del veterinario, recordando al amo que es hora de vacunar a sus mascotas). 

Por otro lado, la película Signs [M. Night Shyamalan, 2002
nos presenta los Círculos de Maíz no como Medios de Comunicación, sino como Puntos de Referencia de Navegación, Indicadores utilizados por invasores extraterrestres para coordinar sus Operaciones, hecho que ha suscitado la cólera de muchos Investigadores, tachando la película como una más de las muchas que intentan ridiculizar o anematizar el Tema. El controvertido Investigador Steven Greer, Director del Disclosure Project, manifestó que:
"Distintas fuentes en los medios de comunicación y los servicios de inteligencia le habían advertido que se haría todo lo posible por fomentar el temor hacia los ovnis y los ET. Después de todo, para tener un enemigo, hay que lograr que la gente sienta odio por un individuo o grupo de personas, o en este caso, todo un género de seres". 
Se refirió al guión de Signs como un ejemplo de:
"Demonización de los ET, con una interpretación sumamente limitada del fenómeno de los Círculos de Maíz". 
Otras tantas películas como Independence Day, Invation, etc. han hecho los suyo en ese sentido.

Algunas de estas Figuras han sido fácilmente Descifradas debido a que su aspecto aparentemente sugestivo, muestra mucha similitud con algunos Patrones que nosotros mismos utilizamos para representar diferentes Formas de Conocimiento. Tal es el caso de los Fractales Matemáticos.

Los Fractales fueron concebidos aproximadamente en 1890 por el francés Henri Poincaré. Sus ideas fueron extendidas más tarde fundamentalmente por dos Matemáticos también franceses, Gastón Julia y Pierre Fatou, hacia 1918. Se trabajó mucho en este Campo durante varios años, pero el Estudio quedó congelado en los años ’20.

El Estudio fue renovado a partir de 1974 en IBM y fue fuertemente impulsado por el Desarrollo de la Computadora Digital. El Dr. Benoit Mandelbrot, de la Universidad de Yale, con sus Experimentos de Computadora, es considerado como el Padre de la Geometría Fractal. En Honor suyo, uno de los Conjuntos que él investigó fue llamado con su Nombre. 

Otros Matemáticos, como Douady, Hubbard y Sullivan trabajaron también en esta Area explorando más las Matemáticas que sus Aplicaciones. 

El Matemático francés Benoit Mandelbrot acuñó la palabra Fractal en la década de los ’70, derivándola del adjetivo latín fractus. El correspondiente verbo latino: frangere, significa romper, crear fragmentos irregulares. La Geometría Tradicional Euclideana, es la Rama de la Matemática que se encarga de las Propiedades y de las Mediciones de Elementos tales como Puntos, Líneas, Planos y Volúmenes. La Geometría Euclideana también describe los Conjuntos formados por la reunión de los Elementos más arriba citados, cuyas Combinaciones Forman Figuras o Formas Específicas. 

Sin embargo, las Formas encontradas en la Naturaleza, como montañas, franjas costeras, sistemas hidrográficos, nubes, hojas, árboles, vegetales, copos de nieve, y un sinnúmero de otros objetos no son fácilmente descriptos por la Geometría Tradicional. 

La Geometría Fractal provee una Descripción y una Forma de Modelo Matemático para las aparentemente complicadas formas de la Naturaleza. Éstas poseen a veces una remarcable Invariancia de Simplificación bajo los Cambios de la Magnificación, Propiedad que caracteriza a los Fractales.

Es fácilmente corroborable que la Inteligencia que esta tras la Creación de los Agrogramas posee el Conocimiento de Plasmar estos Patrones Fractales, mas no en todos los casos es así, ya que se tienen Registros de Figuras que representarían a especies de Mandalas o Ideogramas para Meditación Trascendental o Símbolos Altamente Esotéricos, Orbitas de Planetas, Símbolos propios de diferentes Culturas como Cruces de varios tipos o Representaciones de Atomos de diferentes Elementos de la Tabla Periódica. 


Los Más Sorprendentes y Complejos, así como bellos se han manifestado en los últimos 5 años dando lugar a figuras de carácter tridimensional e incluso Calendarios Circulares muy similares por no decir idénticos a los utilizados por los Mayas como el Tzolkin.  Los seres que estén detrás de la Creación de las Figuras, humano o no, debe conocer muy bien todas estas Informaciones a la hora de Elaborar el Diseño.

Pero sin duda alguna la Prueba de Comunicación con Inteligencia Superior, que hasta ahora ha sido prácticamente ignorada por los Medios Masivos de Comunicación, es la de los Agroglifos aparecidos a partir de Agosto del año 2000 en la zona de Chilbolton, en Inglaterra, los cuales parecen establecer de un forma bastante clara el posible origen de los Crop cicles.


LA COMUNICACION: INICIA EL MENSAJE

En el cráter apagado de un Antiguo Volcán, ubicado cerca de la Provincia de Arecibo, al norte de Puerto Rico, los científicos norteamericanos hallaron el sitio ideal para construir el Radiotelescopio más grande del Planeta. Allí, el 16 de Noviembre de 1974, fue enviado desde la Tierra un Mensaje en dirección al Cúmulo de Estrellas M13 en la Constelación de Hércules, con la esperanza de expresar nuestro profundo sentimiento de soledad a alguna posible civilización inteligente. El Mensaje fue Transmitido en la Frecuencia de 2380 Mhz, con un Ancho de Banda de 10 Hz, corrección continua del Efecto Doppler, y con una Potencia de Salida de 3 billones de watios (3x10^12).

Debido a la universalidad de las Matemáticas, se piensa que pueden ser el mejor y más básico Medio de Comunicación entre Civilizaciones Inteligentes diferentes. Así se decidió enviar un Mensaje formado por 1679 bits de información que resultaba de multiplicar dos Números Primos  entre sí, 23 y 73. Esta cifra de bits debería sugerir a cualquier Civilización que la recibiese, su descomposición en una Matriz de Elementos dispuestos de 2 posibles formas, 23x73 ó 73x23, mostrando solo una de ellas el Mensaje que se puede apreciar en la imagen. El mensaje esta compuesto por 8 elementos:





1. Las Representaciones de los Números comprendidos entre 1 y 10, Codificados en Sistema Binario (en la imagen, de derecha a izquierda).

2. La Representación de los Números Atómicos de los 5 Elementos de los que consta la Vida Orgánica en la Tierra: el Hidrógeno, el Carbono, el Nitrógeno, el Oxígeno, y el Fósforo, Codificados en Sistema Binario (en la imagen, de derecha a izquierda).

3. La Representación en Binario y en Grupos de Cinco, de las Fórmulas Químicas de 12 moléculas en la Estructura de los Nucleótidos del ADN Humano: Tiamina, Guanina, Adenina, Citosina, Fosfato y Azúcar Desoxirribosa.

4. La Representación de la Estructura Química del ADN con una Doble Hélice rodeando el número de Parejas de Bases que existen en un Cromosoma Humano (alrededor de 4 billones).

5. La Doble Hélice parte de la cabeza de una Figura humana indicando la conexión entre el ADN y la vida inteligente. A la derecha de la Figura hay una línea vertical junto con el número 14 en Binario que indica que el ser humano es de 14 Unidades de alto. Con el Mensaje, la única Unidad que se incluye es la representada por la propia Longitud de Onda de la Emisión, es decir 12,6 cm. Así queda establecida en 176,4 cm la Altura Media del Ser Humano.

6. A la izquierda de la Figura esta representada la población humana en el momento en el que se realizó la emisión, alrededor de 4.000 millones (esta cifra no es exacta porque el Sistema Binario no redondea de la misma forma en que el Sistema Decimal lo hace).

7. Un Gráfico sencillo de los Nueve Planetas del Sistema Solar junto con la posición relativa de la Tierra (desplazada para indicar cual es nuestro Hogar) con respecto a nuestra Estrella, el Sol (a la derecha).

8. Finalmente hay una Representación básica del Radiotelescopio desde el cual se realizó la Emisión del Mensaje, junto con su foco. Y bajo ésta, el número 2430 en Sistema Binario indicando el Diámetro (2430 x 12,6) del Telescopio.



El Profesor Carl Sagan de la Universidad de Cornell, fue el Astrónomo que se encargó de Elaborar el Mensaje, recurriendo para ello a la Ayuda y la Asesoría de sus Colegas y Científicos de otras especialidades afines.

Un minuto después de haber comenzado la Emisión, el frente del Mensaje estaba pasando la órbita de Marte, 35 minutos después pasaba la órbita de Júpiter, y 5 horas y 20 minutos después traspasaba la órbita de Plutón dejando nuestro Sistema Solar para siempre. El Mensaje se desplaza a una velocidad de 299.790 Km/seg. (Velocidad de la Luz en el Vacío). Aunque el Mensaje era bastante claro y sencillo de interpretar para una posible Civilización Inteligente, a los ojos de muchos era una burla a la inteligencia de la Raza Humana, pues este tardaria 25.000 años en llegar a su Destino.

Suponiendo que “alguien” llegara a contestar al Mensaje, este tardaría (continuando con las suposiciones) otros 25.000 años en llegar a nuestro Planeta. En pocas palabras, se gastaron miles de dólares (tal vez millones) para Elaborar y Enviar un Mensaje utilizando nuestra Tecnología en el momento, a extraterrestres que responderían dentro de 50.000 años, algo un tanto ridículo. No olvidemos que esos eran años de Guerra Fría y las apariciones de OVNI´s seguían inundando los titulares de los periódicos, la gente necesitaba “algo” de parte de los científicos que acallara la expectativa y la necesidad de encontrar una explicación lógica a muchos Misterios.

La otra posible explicación es que realmente y sus Colegas de SETI sabían que alguien contestaria en mucho menor tiempo que ese, pero respondería por el mismo medio a los Altos Mandos Científicos o Militares de la Epoca. Realmente fue a opinión de muchos, un Mensaje en la Botella lanzada al oscuro mar del Infinito… 


En la humilde opinión de quien esto escribe, existía una gran contradicción en toda la Comunidad Científica en cuanto a Inteligencia Extraterrestre se refiere en este Punto, la cual pasare a explicar: al Elaborar el Mensaje de Arecibo se hace en un Lenguaje Universal (en este caso las Matemáticas) ya que se supone de antemano que las Inteligencias Extraterrestres se desarrollarían en un Medio Ambiente absolutamente diferente al nuestro,  incluso, tal vez con otros Elementos de la Vida, por tanto su Lenguaje de Comunicación no sería como el nuestro, ni su alimentación, incluso su aspecto podría variar.

Ahora, ¿Qué les hacía pensar que desarrollarían la misma Tecnología nuestra (microondas hertzianas) para responder y que les hace pensar que responderían dentro de 50.000 años a los mandos militares, políticos, científicos o religiosos?

Las posibilidades pueden ser infinitas: en las cuales podrían estos Seres comunicarse por otros Medios que para nosotros serían fantásticos, superiores o extraños. Y a la vez ellos también podrían suponer que nuestro Planeta o Raza toda fue la que envió el Mensaje, mas no una sola Nación. Es decir “ellos” no sabrían que nuestro Mundo estaría fragmentado en Naciones o Países, y tal vez no querrían comunicarse con algunos sino más bien con todos en la Tierra, como Unidad.

Como veremos más adelante, estas suposiciones están bien fundadas, por cuanto la posible Respuesta no esperó estos 50.000 probables años, ni tampoco fue dirigida a algunos pocos sino mas bien a la Comunidad Mundial y de una forma bastante peculiar.



Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Lucy Pringle

10.08.2012

LOS CRISTALES PRODIGIOSOS DE LA FICCION

Por Pablo de Santis
Sus Artículos en ADN CreadoreS


Leemos porque esperamos. El verbo esperar tiene dos sentidos en español (que en otros idiomas exigen palabras diferentes): aguardar algo concreto y a la vez tener esperanza, desear algo que no sabemos si va a ocurrir. La literatura participa de los dos sentidos del verbo esperar: esperamos algo concreto de un libro (si es un libro de historia, hechos verdaderos; si es una novela policial, el crimen) pero a la vez esperamos algo nuevo y brumoso, algo que no sabemos, que todavía no nos han contado. No leemos libros sin expectativa, y los géneros (el policial, la literatura fantástica, la ciencia ficción) son inspiración, reglamento y a veces fuga de esa expectativa.

Los géneros nos invitan a prestar mucha atención a algunas cosas del relato y a descuidar otras. Es imprescindible la atención, pero también la distracción. Para conseguir este equilibrio, cada género tiene su propia manera de ver el mundo. Los héroes ven a través de ventanas, de mirillas, de catalejos, de microscopios, de puertas entreabiertas, de lupas. A través de cristales y rendijas descubren en qué clase de mundo están.

En las líneas que siguen hemos jugado a buscar para cada género un artefacto óptico que le sirva de símbolo.


CATALEJOS Y LARGAVISTAS

El instrumento óptico característico del relato de aventuras es el catalejo. Estamos acostumbrados a que piratas y corsarios tengan un solo ojo: el parche nos recuerda no sólo los peligros pasados, sino la mirada de cíclope que exige el catalejo. Sabemos que el héroe de aventuras nunca está quieto: nada lo define mejor que su capacidad de llegar tan lejos como sea posible. Hay que atravesar mares, desiertos, campos de batalla. Y en esta empresa el catalejo permite ver al enemigo que se acerca, o la meta que hay que alcanzar: una ciudad, una montaña, una isla. Es la promesa de la aventura. En Las minas del rey Salomón, de H. Ridder Haggard, el cazador Allan Quatermain y sus compañeros de viaje ven a lo lejos, más allá del desierto, la montaña que los separa de la mítica región que da título a la novela. Umbopa, el guía, les señala que el viaje es muy largo:
Sí -replicó sir Henry- es muy largo. Pero no hay viaje en esta tierra que no pueda realizar un hombre si pone todo su empeño en ello. No hay nada que no se pueda hacer, Umbopa. No hay montañas que no pueda escalar, no hay desiertos que no pueda atravesar si le guía el amor y defiende su vida sin darle importancia, dispuesto a salvarla o perderla según ordene la Providencia.
En las novelas marinas de Emilio Salgari, como el ciclo de Sandokán o El corsario negro, la lectura del horizonte, la detección de los barcos enemigos y la identificación de las banderas se convierten en una parte esencial de la peripecia. Hay que distinguir si es un barco que lleva un valioso cargamento, o si forma parte de una escuadra de naves enemigas, a la caza de piratas. Hay que contar el número de cañones y de hombres, para no llevarse una sorpresa en el momento del ataque. Pero la marea es cambiante y las novelas de mar también: cuando el lector abandona las ficciones serenas de Salgari y llega a Joseph Conrad (que fue marino de verdad), esta extrema visibilidad se convierte en oscuridad, en neblina, en ceguera. El capitán de El socio secreto esconde en su camarote a un prófugo que se le apareció de repente en medio de la noche y que nadie ha visto llegar; el capitán de Con la soga al cuello debe alcanzar un puerto mientras esconde a los demás su progresiva ceguera. Marlow, protagonista de El corazón de las tinieblas, se asoma a la borda del vapor que lo lleva río arriba sin ver nada a su alrededor:
El resto del mundo no estaba en parte alguna por lo que a nuestros ojos y oídos se refería. En parte alguna. Se había esfumado, desaparecido; había sido borrado sin dejar atrás ni un susurro ni una sombra.
La aventura ya es oficio de tinieblas.

DETRAS DE UN VIDRIO EMPAÑADO

La literatura fantástica tiene un modo de mirar completamente distinto al de la novela de aventuras. En lugar de ocuparse de lo que está lejos, se asoma a lo más próximo y se esmera por verlo de un modo distorsionado, nebuloso. Los héroes de aventuras son en general hombres solos, que no tienen familia o que la han dejado atrás: en los cuentos fantásticos, en cambio, siempre es el ambiente familiar lo que es trastornado por la aparición o el prodigio.

Este género ve el mundo a través de vidrios empañados, rendijas, ojos de cerradura, puertas entreabiertas. Hay una obsesión con el umbral: los marcos de puertas y ventanas, esos objetos tan domésticos, pueden ser un paso hacia el pasado, o el sueño, o el país de los muertos. La literatura fantástica siempre se apropió de miedos muy antiguos: los umbrales han sido objeto de reverencia y temor en muchas culturas, y la costumbre de decorarlos con ajos o muérdago, que todavía pervive, es un resabio de antiguas creencias.

En la novela corta La puerta abierta, de Margaret Oliphant, todo lo que ha quedado de una construcción es un umbral, sin paredes ni puerta, y a través de ese umbral resuena de noche la voz del fantasma, que pide que lo dejen entrar. El narrador, vecino de la ruina encantada, nos cuenta:

La primera vez que llegué a Brentwood me emocionó, como si fuera un melancólico comentario de una vida que se fue para siempre. Una puerta que conducía a la nada -una puerta que alguna vez fue cerrada precipitadamente, y sus cerrojos echados- ahora vacía también de todo significado.
Los fantasmas, presencias emblemáticas del género, no aceptan la visión directa. Siempre están en el cuarto vecino, o en el piso de arriba, o en la oscuridad, o reflejados en un espejo, o detrás de una ventana. Viven en la brecha que se abre entre la sospecha y la certeza. Los espectros están destinados a verbos como asomar o aparecer. Nunca entran, nunca están del todo: aparecen, se asoman.

H. P. Lovecraft fundió de una manera completamente singular la ciencia ficción con el horror en cuentos y novelas que en general transcurren en tenebrosas regiones de su invención, como Arkham, Innsmouth o Dunwich. En sus historias los umbrales ya no son la puerta de entrada de los muertos, sino de criaturas horrendas que alguna vez, hace millones de años, dominaron la tierra, y que intentan volver a conquistarla. Ventanas, puertas, torres o pozos sirven de umbral a esta mitología pródiga en ojos y tentáculos. Como en los cuentos de fantasmas, la enorme casona es el teatro donde el pasado revela que sigue presente, que hay un asunto sin resolver. Pero en la obra de Lovecraft el pasado se mide en eones y lo no resuelto es el destino de unos dioses terribles.

ESPEJOS Y FANTASMAGORIAS

En su brillante ensayo La fantasmagoría, el crítico francés Max Milner se ocupó de ver cómo en el siglo XIX los avances de la óptica tuvieron una gran influencia en la literatura fantástica. Era la época de la fantasmagoría, la linterna mágica (juguetes que son la prehistoria del cine), la magia catóptrica (trucos de magia con espejos): invenciones que eran a la vez ciencia y espectáculo. La víctima de tales inventos era el ojo humano, al que había que engañar con mujeres aserradas, espectros y bailes de esqueletos.

En las tres últimas décadas del siglo XIX abundaron en los teatros de Buenos Aires las visitas de grandes magos que acostumbraban a hacer trucos con espejos y más adelante con electricidad (como amablemente nos recuerda la Historia de la magia y el ilusionismo en la Argentina, de Mauro A. Fernández). Si aceptamos la hipótesis de Milner, es probable que estos ilusionistas dejaran su impronta en la obra de Eduardo Holmberg y de Leopoldo Lugones, que fue además un gran interesado en el ocultismo. Estos autores iniciaron la tradición del cuento fantástico argentino, luego llevada a la excelencia por Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar. En todos ellos la visión turbia ocupa un lugar fundamental en relación con lo sobrenatural. Por ejemplo, en Las puertas del cielo, de Julio Cortázar, es un salón de tango el que sirve de umbral para el fantasma de una mujer, a la que el narrador ve a través del humo que distorsiona todo. El ambiente es vulgar y es prodigioso; es el infierno y es el paraíso.

El mismo contraste entre la experiencia única y el marco trivial que la degrada está en el cuento El Aleph, de Borges. En un sótano de una casa de la calle Garay, custodiado por el temible poeta Carlos Argentino Daneri, se esconde el instrumento óptico más singular de la literatura: ese punto donde se pueden ver todos los puntos de la Tierra al mismo tiempo. ¿Pero conduce a alguna clase de felicidad ese prodigio? ¿Sirve de algo ver todo? El Borges del cuento ve lo que hubiera preferido no ver y lee lo que hubiera preferido no leer: las cartas de su amada Beatriz. Si la novela de aventuras nos dice: "Mira lejos" y el cuento policial "Mira atentamente", el mandamiento visual del cuento fantástico es: "No mires".

MICROSCOPIOS Y TELESCOPIOS

La ciencia ficción depende quizás más que ningún otro género de los instrumentos ópticos: los microscopios y los telescopios. Científicos y comandantes de naves espaciales miran por telescopios y pantallas los lejanos lugares que habrán de visitar, o los peligros que se acercan a la Tierra. Lo que ahora es un punto en una pantalla mañana puede ser una catástrofe. En la ciencia ficción las distancias ya no son las mismas que las del relato de aventuras, pero idéntico es el deber del héroe: viajar.

A la ciencia ficción también le toca explorar lo mínimo, y por eso sus científicos cuentan con microscopios en abundancia. En el cuento La lente de diamante del irlandés Fitz James O'Brien (precursor de la ciencia ficción que murió durante la guerra civil norteamericana), un estudiante consigue un cristal prodigioso, y con él descubre un mundo en miniatura. En El hombre menguante, de Richard Matheson, un hombre común empequeñece día a día hasta habitar una casa de muñecas y ver convertidos en peligros mortales al gato de la casa y a una araña (escenas inolvidables en la película de Jack Arnold, que tantas veces pasaron por televisión los sábados a la tarde en Cine de Súper Acción). Al final, cuando parece que ha llegado a la extinción, el mínimo héroe entra en el mundo de los átomos: tiene ante sí un nuevo universo por explorar.


LA LUPA ETERNA

El instrumento que corresponde al género policial es, por supuesto, la lupa. En realidad ni siquiera es indispensable que aparezca la lupa: lo que nos importa es el ojo del detective, fijo sobre los detalles que los otros pasan por alto, sobre las cosas minúsculas que los héroes de aventura hubieran ignorado.

En el relato El paciente residente, Sherlock Holmes explica una compleja escena de asesinato, y Watson reflexiona:

Todos habíamos escuchado con gran interés este esquema de los hechos que habían tenido lugar la noche pasada; hechos que Holmes había deducido partiendo de signos tan sutiles y minúsculos que, incluso tras habérnoslos indicado, apenas podíamos seguir sus razonamientos.
Hasta que apareció el género policial, la narración de aventuras fue, en esencia, la relación de un viaje. Contar un cuento era contar cómo se recorrían las distancias. Pero a fines del siglo XIX el relato policial da origen a otra clase de peripecias. Los relatos policiales, nacidos para ser leídos en los trenes, han odiado siempre los viajes, a los que ven como una incomodidad narrativa (salvo cuando el crimen ocurre en un tren, en el Orient Express, por ejemplo, o en un trasatlántico, y entonces el transporte mismo se convierte en el lugar cerrado que necesita la trama). La literatura policial prefiere al héroe quieto y al lector en movimiento.

El detective es ante todo un héroe inmóvil. Sherlock Holmes y el doctor Watson se aburren mientras esperan que alguien golpee a la puerta y el crimen los arranque de su tedio. Lo mismo le ocurre al detective de la novela negra. El escritorio desordenado, la oficina sucia y la botella de bourbon mantienen su encanto, porque una parte de la aventura es la espera de la aventura.

El escenario clásico del crimen -el cuarto cerrado- es el teatro ideal para que el detective ponga a prueba su habilidad visual: los detalles que para otros son irrelevantes para él son los signos que conducen a la verdad. La mirada del detective no sólo hace grande lo pequeño, como la lupa, sino que convierte lo habitual en excepcional. Hay que mirar todo como si se lo viera por primera vez.

Uno de los atractivos perennes del relato policial es que hace del detective un lector. De todos los instrumentos ópticos que despliegan los géneros, la lupa es el único que es un instrumento de lectura. El detective es un lector que va unos pasos delante; recibe los fragmentos de la historia escondida al mismo tiempo que nosotros, pero se nos adelanta a leer. Lo que para nosotros, lectores comunes, son pedazos de la realidad sin unidad aparente, son para el investigador fragmentos de un todo. Hay una especie de pedagogía siempre incompleta: Sherlock Holmes le enseña a Watson, y Watson ("que fue su evangelista/ y que de sus milagros ha dejado la lista", escribe Borges), a nosotros. Pero en el próximo cuento volvemos, como el amable médico, a nuestra primitiva ignorancia. 

Nacido a mediados del siglo XIX, cuando la educación ya llega a todas las capas sociales y los periódicos reúnen, en el recuerdo de un día, los hechos del mundo, el género policial nos invita al juego de no saber, a la ensayada ignorancia, al placer de no ver lo que estaba delante de nuestros ojos. En la vida real equivocarse puede ser terrible; en la vida leída, en cambio, el error siempre tiene su encanto. Quien no se equivoca no conoce la sorpresa, y la lectura es el juego del asombro.

La tradición les ha destinado a los traductores, y de algún modo a los intelectuales en general, un patrono perfecto: san Jerónimo. Fue el primer traductor de la Biblia, y en las pinturas aparece encerrado con sus libros y con un león al que ha domesticado (Italo Calvino escribió unas páginas muy lindas sobre la oposición entre san Jorge, el héroe exterior, y san Jerónimo, el héroe interior). Pero el género policial ha convertido a Sherlock Holmes y a Auguste Dupin, el detective de Edgar Allan Poe, en patrones laicos de la lectura. Tienen una cosa en común con san Jerónimo: en lugar de viajar prefieren los cuartos cerrados. Aunque a los detectives les falta el león, tienen como reemplazo un cadáver, que los ayuda a recordar los peligros del mundo. En estos encierros Holmes y Dupin nos enseñan a leer: hay que buscar con lupa las cosas escondidas y leer en los márgenes, y no en el centro de la página, el texto verdadero.


Diagramación & DG: Pachakamakin

EL CASO ASSANGE

Por Juan José Oppizzi
Sus Artículos en ADN CreadoreS



Me parece que si buscamos un caso típico de persecución a quien ha descubierto –y hecho públicas– oscuras tramas de la vida político-militar internacional, los hechos que rodean a Julian Assange reúnen, al menos en este año de 2012, las condiciones más destacadas.

Este pálido australiano residente en Suecia (y ahora en la embajada ecuatoriana en Londres), pasó a gozar de una fama bastante superior a la que ya envolvía a su espacio cibernético llamado Wikileaks. Bastó que difundiera una serie de intimidades de los vericuetos mundiales para que las furias de muchos sectores de poder se precipitaran sobre él de una manera nada halagüeña para su futuro. La intensidad de esos fogonazos fue proporcional a la cantidad y volumen de los secretos revelados. La potencia más escaldada en sus dignidades fue Estados Unidos, hasta el punto de dejar trascender el propósito de liquidarlo en cuanto pueda lograr su extradición. El modo de hacer que caiga en sus feroces redes jurídicas (siempre funcionales a los intereses supremos del Departamento de Estado, no obstante la declamación que los sitúa al servicio imparcial de la Justicia) no discrimina entre formas elegantes y métodos horrorosos, aunque al principio aquéllas se mantengan. 


Y así fue: Suecia le pidió a Gran Bretaña la extradición, ya que Assange se encontraba allí, tomando distancia de una acusación de acoso sexual. No se requiere ningún grado de paranoia a fin de imaginar cuán permeable sería el país escandinavo a las presiones norteamericanas, si el reo cayese en la vorágine de las extradiciones sucesivas (la labor de la CIA -Agencia Central de Inteligencia, por si alguien no lo recuerda- ya se centró en presentar a Assange como un delincuente mundial). Pero lo que alimenta la sospecha del complot es, por sobre todo, la ridiculez de la causa por acoso sexual. El expediente, más que despertar la indignación por la supuesta conducta de un abusador, mueve a una carcajada descomunal: la mujer acusadora planteó que, en instancias de compartir noche y lecho con Assange, éste tuvo sexo en un momento en que ella dormía, por lo que ese coito (los anteriores, sí) no se hallaba autorizado. Que la Justicia sueca haya hecho lugar a un disparate de semejante calibre, despierta algunas susceptibilidades. No menos sospechosa fue la actitud de Gran Bretaña ante el refugio de Assange en la embajada de Ecuador: directamente amenazó con violar las normas diplomáticas y entrar a la sede por la fuerza; ¡Un poco exagerado el celo por detener a un presunto transgresor de la ley de otro país!

Tanta coordinación de parte de tantos poderosos en la finalidad de perseguirlo, callarlo o aniquilarlo, mueve a suponer que los datos que Assange divulgó por su red Wikileaks son informaciones de una veracidad extrema, y, al mismo tiempo, dejan entrever que su develación contó con otros colaboradores, realidad alarmante si las hay para quienes pretenden guardar secretos.

Por supuesto que este pálido australiano no es un hacker solitario, ni un timorato indagador de computadoras ajenas. Su sólida base informática cuenta asimismo con antecedentes de física cuántica y matemática. Wikileaks tampoco es un grupo de aficionados que se dedican en los ratos libres a navegar en espacios virtuales restringidos, si nos guiamos por las incursiones que originaron el escándalo. Pero no es eso lo que debe interesarnos en este momento, sino el contexto. Todo el proceso, desde que Wikileaks dio a conocer las datos hasta la entrada de Assange en la representación diplomática ecuatoriana, ha servido para que un trasfondo de neblinosos tentáculos se hiciera visible. Los sutiles modos del lenguaje internacional se transformaron en amenazas sin veladura, la descalificación se puso en marcha de una manera corrosiva, las campañas de desprestigio alcanzaron niveles superiores a los registrados en ocasiones análogas. El nerviosismo de los omnipotentes marca el límite de sus omnipotencias, lo cual es una esperanza de valor histórico; los viejos poderes, actualizados en sus medios por la tecnología, deben contar con que hay desafiantes también actualizados en sus medios por la tecnología, y, para colmo, por la misma tecnología; el veneno, sin querer, fabrica su contraveneno (¡Oh, Marx, qué sabio eres!).

En lo que se refiere a Estados Unidos, no puedo pasar por alto el recuerdo de dos casos con repercusiones equivalentes al de Assange, con las debidas diferencias de tiempos, circunstancias y personalidades: el matrimonio Rosemberg y el científico Oppenheimer. En el marco de la Guerra Fría, sufrieron la acusación de haber revelado secretos a la Unión Soviética. A los Rosemberg les aguardó la silla eléctrica; a Oppenheimer, el ostracismo y el repudio generalizado. En ambos casos no dejó de sobrevolar con insistencia clamorosa la falsedad de los cargos y la posibilidad de que las razones de las condenas fueran de otra índole, menos confesable para los juzgadores. Por eso, si Assange efectivamente, sea por los motivos que fueren, dio a conocer al mundo cosas reales, merece protección en homenaje a todos los que pagaron con su vida el atrevimiento de pensar fuera del molde occidental en vigencia.




Diagramación & DG: Pachakamakin

10.03.2012

LIBELULAS Y PIMIENTOS

Por Eduardo Berti




Cierto día en que paseaban por el campo, el poeta Matsuo Bashô (1644-1694) y su discípulo Kikaku se extasiaron mirando el revoloteo de las libélulas. En el acto, el discípulo compuso un haiku:
¡Libélulas rojas!
Quítales las alas
y serán pimientos.

El maestro repuso: "No. De esta manera has matado a las libélulas". Y propuso otra versión:

¡Pimientos!
Añádeles alas
y serán libélulas.

La anécdota fascinaba a Luis Alberto Spinetta en sus últimos años, tanto que llegó a contarla en más de una entrevista. Un video realizado por Emilio Cartoy Díaz muestra a Spinetta comentando que, a su entender, el episodio de Bashô resume y confronta "dos visiones del mundo": la destrucción versus la creación.

La crítica de la violencia y de la destrucción fue una constante en la obra de Spinetta y, con certeza, uno de los pilares de la ideología del rock, que nació tras el nazismo e Hiroshima. Un sketch de la película Hasta que se ponga el sol (de Aníbal Uset), filmado en los años de plomo, casi al mismo tiempo que la matanza de Ezeiza, muestra a los músicos de Pescado Rabioso caminando por una calle apacible de un barrio porteño. Aparece una limusina y tras ella va un coche algo destartalado. Una especie de "personaje importante" baja de la limusina. Un tirador baja del otro coche y le apunta con una grosera escopeta. Los músicos se cruzan, por error, en la línea de fuego. Suena un disparo. David Lebón recibe una bala perdida y reacciona indignado frente al tirador. "Tonto", resume Spinetta.

De aquella bala perdida a la bengala perdida del disco llamado nada menos que Tester de violencia y basado en algunos textos de Michel Foucault, la postura de Spinetta ante el instinto de muerte fue siempre activa, siempre creativa. Lennoniana, podría decirse. Un grupo como Pescado Rabioso sondeaba la poesía en los resquicios de la "dureza". Una canción como Kamikaze hacía una crítica -no exenta de admiración- de la ética del sacrificio.

"Estoy en contra de la muerte. No concibo la posibilidad de que los hombres se maten ni por inmolación, ni para beneficio de la guerra, ni jugando a los dados o a la ruleta rusa, ni en la calle ni en los accidentes", le decía Spinetta a Gabriel Senanes en una entrevista donde hablaba del libro que le había inspirado esta última canción: Los kamikazes, de Fernando Castro.

Pero, a la vez, el sobre interno del disco (también bautizado Kamikaze) admitía su perplejidad por la audaz convicción de estos guerreros: 



"¿Lamentablemente no hay más kamikazes en la vida creativa?" [...]

Según Bashô, uno de los atributos más importantes de un haiku era el de reunir dos principios opuestos que él llamaba fueki (lo immutable) y ryukô (lo efímero). Estos principios -dicen los estudiosos del haiku- provienen de los conceptos chinos de yin (lo cambiante, lo femenino, la luna, la sombra) y yang (lo estable, lo masculino, el sol, la luz).

La noción de "pescado rabioso" reunía dos conceptos en teoría opuestos o, al menos, irreconciliables. De esa noción (de ese animal de agua que es víctima de una enfermedad de mamífero) nacía algo dulce y violento a la vez: algo próximo a Led Zeppelin, algo que (como el rock en su conjunto) ponía en tela de juicio los límites rígidos, puristas, "tangueros", entre las sensibilidades mal o bien llamadas femeninas y masculinas.

Una canción de Invisible se llama Encadenado al ánima. Otra se llama En una lejana playa del ánimus. Comparables en cierto aspecto al yin y al yang, ánima y ánimus son dos conceptos de Carl Gustav Jung, a quien Spinetta leía con interés a mediados de los años setenta. En síntesis, el ánima representaba para Jung el lado femenino de la psiquis del varón y el ánimus era la parte masculina de la psiquis femenina.

"El ánimus ama la vida. El ánima busca la muerte", escribió Jung en El secreto de la flor de oro. "El ánimus es el alma-yang, luminosa, mientras que el ánima es el alma-yin, oscura [?]. Quien al despertar está sombrío y deprimido, encadenado a la figura corpórea, está encadenado por el ánima."
En tal sentido, no deja de ser curioso que la letra de Encadenado al ánima (llena de imágenes surrealistas: "La distancia es un caudal de eternidad agazapada sobre la espalda de un león") apareciera firmada no por Spinetta, sino por su padre (Santiago), cultural y generacionalmente "encadenado" al tango.


El interés que Spinetta sintió durante décadas por la obra de Carlos Castaneda parece otra forma distinta de tender "un puente de inteligencia anímica, interna, entre Occidente y Oriente", como escribe Jung en El secreto de la flor de oro.

Padre simbólico de muchos pensadores de la así llamada "Nueva Era", Castaneda publicó en 1968 su primer libro (Las enseñanzas de don Juan, un relato que colocaba a un estudiante de Antropología ante las mismísimas puertas de la percepción) y en 1973 coronó, aunque no terminó, la serie con Viaje a Ixtlán. Libro a libro, iba narrando en primera persona la lenta y casi siempre desconcertante lección de brujería a la que lo sometía don Juan Matus, un viejo chamán yaqui dispuesto a convertirlo en su joven discípulo.

Castaneda no fue el primero en interesarse por el chamanismo ni tampoco por el uso del peyote y otras plantas alucinógenas en la cultura azteca (el mismísimo Artaud fue uno de los muchos interesados), pero encontró un formato sumamente ameno, no tan académico como el que había empleado a mediados de los años 1950 Aldous Huxley en su The Doors of Perception, el libro que inspirara a Jim Morrison a la hora de bautizar a su banda musical.

Uno de las principios centrales que don Juan Matus le inculca a Carlos es que debe borrar la historia personal, porque "la historia personal es basura": mejor olvidarse del pasado para ser una persona nueva cada día y obtener la libertad de lo imprevisible.

"Sentirse importante lo hace a uno pesado, torpe y vano. Para ser un guerrero, uno necesita ser ligero y fluido", dice don Juan. Los detractores de Castaneda (quienes creen que el libro es mera ficción y que don Juan nunca existió) arguyen que estas ideas provienen directamente de la filosofía budista, que propicia el empequeñecimiento del "yo" o de la identidad personal a favor de un "yo" colectivo.

"El budismo niega el yo", explicaba Jorge Luis Borges durante una conferencia en el Colegio Libre de Estudios Superiores, que fue seguramente el embrión de su libro Qué es el budismo, escrito junto con Alicia Jurado. Y seguía diciendo: 


"Una de las desilusiones capitales es la del yo. [?] No hay un sujeto, lo que hay es una serie de estados mentales".
Otro escritor que indagó en este sentido fue Octavio Paz, quien pasó muchos años en Oriente y estableció (tanto en su interesantísimo ensayo Vislumbres de la India como en otros libros) diversas analogías no sólo entre la cultura mexicana y la india, sino también entre el budismo y las vanguardias del siglo XX, principalmente el surrealismo. 
"A más de dos mil años de distancia, la poesía occidental descubre algo que constituye la enseñanza central del budismo: el yo es una ilusión, una congregación de sensaciones, pensamientos y deseos", dice Paz en un ensayo sobre el surrealismo. "La sistemática destrucción del yo -o mejor dicho: la objetivización del sujeto- se realiza a través de diversas técnicas. La más notable y eficaz es la escritura automática; o sea: el dictado del pensamiento no dirigido, emancipado de las interdicciones de la moral, la razón o el gusto artístico." [...]
Hace unas cinco décadas, el escritor francés Michel Random visitó la casa de Yukio Mishima, en Japón, y le llamó la atención que fuese tan europea en su estilo y en su decoración. "¿Cómo se explica -le preguntó- que en su casa no haya nada japonés?". Mishima sonrió y le dijo: "Aquí tan sólo lo invisible es japonés".

Los grandes artistas poseen el don de comunicar con lo invisible: no únicamente de lograr que lo invisible se vuelva palpable, sino de ayudarnos a ver de otra manera lo que damos por obvio. Las libélulas son pimientos para los ojos creativos. [...]

Cuando muere alguien como Spinetta, dos sensaciones aparecen con la sensata velocidad de los lugares comunes: que la gente como Spinetta nunca muere y que la muerte de la gente como Spinetta hace que muera una parte de quienes crecimos con él y gracias a él.

Nada más cierto que estas sensaciones. Pero la mejor manera de darle gracias, sospecho, es luchar para que no muera en nosotros aquello que nos enseñó su arte.

[...] Ángel-poeta, "hombre de luz" (como rezaba una vieja canción de Almendra), Spinetta nos ayudó salvar la piel (y el alma) en medio de la noche de la dictadura. Nos recordó que, si estamos atentos, la vida tiene música. Que nuestro ego es, en el fondo, "un silbido más en el viento". Que el arte, cuando ataca, es irresistible. Que "deberás crear/ si quieres ver a tu tierra en paz". Que hay que abrirse al "mágico y misterioso" mundo. Que hay que amar y ver si uno es capaz de amar con la libre osadía del viento. Nos enseñó, en fin, que para los días de la vida ("vida siempre", contra el instinto de muerte) hay que pensar que mañana es mejor.




Portada: Sebastián Dufour
Diagramación & DG: Pachakamakin