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7.29.2012

ROMPER EL SILENCIO

Por Roberto Daniel León


Algo de hambre y algo de ganas de comer pizza me condujeron -dónde sino- a una pizzería. Mesa grande en la vereda (por los últimos calorcitos en un incipiente otoño) rodeada de estómagos festejantes y dentro, solo una pareja. Escogí el interior y -sin alarde de originalidad- pedí pizza y cerveza. Me senté debajo de donde se encuentra el televisor, para no verlo, en arriesgado desafío a la ley promulgada por don Isaac Newton. 

Pronto comprobé que no ver sería insuficiente, ya que del engendro se estaba extrayendo su máxima potencia en volumen, para ametrallar el aire y hacer rebotar en las membranas auditivas, las voces superpuestas y simultáneas de conductores y participantes de un programa de entretenimientos. No era Tinelli, pero uno de los conductores hablaba -gritaba, en realidad- como él. 

Cuando percibí que a nadie parecía molestarle y mi resistencia se acercaba a su límite, invadido también por el temor a que la vibración favoreciera la manifestación de la Ley de Isaac, decidí aumentar la apuesta y arriesgar también la revelación de mi estado llamando a la joven que atendía las mesas, a la que solicité con mi último aliento cuerdo que disminuyera el volumen. Argumenté que como los conductores del programa hablaban todos a la vez, no se entendía nada -lo cual, bien mirado, constituye el lado bueno de la desgracia- y que por lo tanto era en vano el exceso de volumen. 

Amablemente la dama accedió y tomando el control, bajó el volumen y cambió de canal con una sonrisa condescendiente. Quise abrazarla pero me contuve, ya había ocasionado suficiente disturbio. Como la pareja de al lado miraba de reojo, aproveché para comentarles esto de la alienación y el torpe barullo. 

Para mi sorpresa, coincidieron conmigo y me contaron que recién venían del colegio, de una reunión de padres, y que ahí pasaba lo mismo, que todos hablaban a la vez, que nadie escuchaba, que no se entendía nada, que era imposible arribar a una conclusión, etc. Todo ello relatado por ambos al unísono y a voz en cuello...

Alguien llegó a tiempo para interrumpir el dislate e impedir que derramara la cerveza en mis oídos, permitiéndome disfrutarla por donde corresponde.

¿Qué habrá sido de los oyentes? Me pregunté mientras perseguía una aceituna y reflexionaba acerca del porvenir de las radios. 


Definitivamente los parlanchines están ganando la batalla: estos auténticos jíbaros del sistema, utilizan el taponamiento de oídos como principio elemental para el reduccionismo de cabezas, lo cual tiene su lógica dado que, dejando libre la boca para que drene y tapando la entrada, el vaciamiento se produce rápidamente facilitando el achique, funcional a ciertos propósitos...

CONTINUARÁ, cuando me venga en ganas...




Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Pachakamakin

7.26.2012

LOS RIOS DEL TIEMPO. EL NILO DECODIFICADO [3/3]

Por Goro Adachi
Traducción: Andrés Gustavo Fernández







HISTORIA DE DOS RIOS

La importancia histórica de los ríos Tigris y Eufrates rivaliza con la del Nilo. Así como el Nilo dio la vida a la civilización egipcia, los ríos Tigris y Eufrates se la dieron a Sumer, en la Mesopotamia, el actual Irak, la primera civilización avanzada de la historia. 



Que existe una conexión oculta entre el Nilo y el Tigris-Eufrates está señalado inicialmente por la posición latitudinal de la última “boca”. Está a 30º N exactamente -la latitud del Ojo del Nilo marcado por Giza y El Cairo. Esto significa que las bocas de los ríos mesopotámicos están precisamente alineadas con la eterna mirada de La Esfinge, fija en el horizonte del Este. 



En consecuencia, esto dirige a las siguientes observaciones: 

1. La disposición de los ríos Tigris y Eufrates, dos ríos paralelos que discurren en diagonal, recuerda al Nilo Azul y el de Atbara. 

2. El Tigris y el Eufrates se superpone a la región más al norte de Mesopotamia y se solapa con los montes del Taurus, reflejando perfectamente la región de los tributarios del Nilo coincidiendo con el segmento de la Era de Tauro.

3. Hay una poderosa creencia de los tiempos antiguos de que el Nilo y el Eufrates “no eran sino diferentes porciones de la misma corriente”. [23]

4. La época marcada por Khartoum en el Nilo (4.000 AC) coincide aproximadamente con el ascenso de Sumer en Mesopotamia. Floreció a lo largo de la Era de Tauro. 



Estas correspondencias apuntan a algún tipo de esquema de transposición geográfica. Esto era incluso reconocido en los mitos de la antigüedad:

5. La Sección de Tauro en el Nilo y los montes Taurus en Turquía están asociados con la saga de los ángeles caídos (los vigilantes, Nephilim o Annunaki) y el Diluvio. 

6. Los pasajes del Génesis relativos al Jardín del Edén revelan una clara conexión entre los afluentes del Nilo y el Tigris–Eufrates.

El punto 5 está apoyado por el trabajo de Andrew Collins, quien ha llegado a la conclusión, detallada en su libro De las cenizas de los ángeles, de que el hogar de los Vigilantes -los Angeles Caídos-, análogo al Edén, estaba situado en los alrededores de las
cabeceras
 del Tigris y el Eufrates en el Kurdistán turco. Collins también encontró que es la misma locación adonde la tradición apunta el lugar del descenso del Arca de Noé.

Cómo están los Angeles Caídos y el Arca relacionados con la región de Tauro del Nilo? La respuesta es muy interesante. Primero, la región alrededor de la Gran Curva está muy asociada con la idea de una inundación, y por extensión con el Arca, porque la inundación anual del Nilo era causada por la unión de las corrientes del Nilo Azul y el Atbara en esta región. La Gran Curva, siendo un “gran arco” añade más peso a la conexión entre las palabras arca y arco, que derivan de la misma raíz.

Para los Angeles Caídos, la conexión se realiza a través de Prometeo, el dios griego que dio el fuego a la humanidad. Prometeo es la encarnación de los ángeles rebeldes. Esto conduce a lo siguiente:

 Como alusión a la “curva”, Prometeo está relacionado estrechamente con la idea de arremolinar, rizar o dar vuelta. Por ejemplo, en la palabra sánscrita pramantha (Prometeo), la parte mantha tiene el significado de arremolinar. [24] 
  El dios védico del fuego, Agni, una forma de pramantha se dice que vino de la "confluencia de ríos" como en referencia a las confluencias nilóticas del Karthoum y el Atbara de la sección de la Gran Curva. [25]
 El propio Agni está relacionado con el personaje mitológico Heimdal-Hallinskidi-Vindler, cuyo nombre se dice que significa “una estaca torcida, doblada o inclinada” y “rizar, torcer, etc.”, aludiendo de forma similar a la Gran Curva. [26] 

Hay un acontecimiento bastante más impactante basado en el último punto: la conexión con el Edén.


LOS CUATRO RIOS DEL EDEN IDENTIFICADOS

La región alrededor de las cabeceras del Tigris y el Eufrates es la zona del Edén, la cual según el Génesis estaba conectada a cuatro ríos, dos de los cuales eran el Tigris y el Eufrates. Las identidades de los otros dos, llamados Pisón y Gihón, no han sido identificados aún definitivamente por los eruditos.

Si examinamos el pasaje correspondiente del Génesis (2:10-14) con los hallazgos realizados hasta ahora en mente, llega a hacerse claro que los dos misteriosos ríos no son otros que el Nilo Azul y el Atbara!
Había un río que salía de Edén y regaba el jardín, y allí se dividía y se hacía cuatro cabezas de río. Sus nombres eran: el primero, Pisón, que rodea la tierra de Havila, donde hay oro. Y el oro de aquella tierra es bueno. También hay allí bedelio y ónice. El segundo río tiene por nombre Gihón, y es el que rodea la tierra de Cus. Y el nombre del tercero es Hidequel; es el que va al este de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates. [27] 
¿Dónde está la tierra de Cus a través de la cual se dice que fluye el Gihón? La chocante respuesta se hace evidente en la versión de la Biblia del Rey Jaime, según la cual el Gihón serpentea en "la tierra de Etiopía", esto es, la tierra de los afluentes del Nilo. Esta es una clave bastante descarada, y nunca se ha entendido hasta ahora.

Pero la “tierra de Cus más exactamente se refiere al antiguo reino de Cush (o Kush) que existió en Nubia hacia el 2000 AC. Nubia se corresponde con la región Tauro del Nilo (la Gran Curva), donde se encontraría el Edén si se "transpusiera" el Tigris– Eufrates. Y es ahí exactamente donde el Nilo “serpentea”, es decir, la Gran Curva, como es descripto en el pasaje del Génesis. 



El otro río en cuestión, el Pisón, es también descrito como “serpenteante”. Pero aquí se dice que el Pisín serpentea a través de una tierra donde hay oro. ¿Puede esto estar relacionado de alguna forma con la región de Nubia y Cush? La respuesta es definitivamente sí. Para los egipcios Nubia era conocida primariamente como "la tierra del oro".

Para culminar, Graham Hancock nos informa en La señal y el sello, que “los mismos abisinios creían firmemente que el Nilo Azul era nada menos que el Gihón del Génesis... y esta era una tradición muy antigua”; de hecho, “los dos manantiales gemelos considerados como la fuente del Nilo Azul son conocidos hasta nuestros días como Giyón por los mismos etíopes”. [28] 

De ahí que pueda concluirse que el Gihón es el Nilo Azul y el Pisón, el Atbara. Los cuatro ríos del Edén han sido así identificados por primera vez en la historia conocida. Son el Eufrates, el Tigris, el Nilo Azul y el Atbara.

Es ahora prácticamente innegable que los afluentes del Nilo y el Tigris y el Eufrates son porciones del mismo esquema y están diseñados para interactuar. Esto nos conduce a la siguiente gran revelación, de hecho una “cortina de humo”.


CORTINA DE HUMO: INTERACCION SUPERPUESTA

Es revelada cuando los dos sistemas fluviales del Edén se sobreimponen uno a otro. Es cuando nos damos cuenta que estamos mirando las “huellas de los dioses”. Este es el mejor camino para describir el acontecimiento “imposible” que estamos presenciando. 

Obviamente los cursos de los dos sistemas fluviales no coinciden con exactitud. Pero descubrimos que el Tigris y el Eufrates se las arreglan para cruzar las dos confluencias en el Nilo simultáneamente (Khartoum y Atbara) en una posición en particular. Y este es solo el principio. Encontramos enseguida que, en esa posición, el norte del Eufrates toca la punta de la Gran Curva en las coordenadas 19,5° N–33,0º E. 



En otras palabras, en una configuración sobreimpuesta fija, el sistema Tigris–Éufrates marca simultáneamente los tres puntos clave de la sección Tauro del Nilo. Y no olvidemos que esta configuración es algo remarcado por los dos ríos paralelos del Tauro. 



Esto no es todo. Descubrimos a continuación que el punto de contacto entre el Eufrates y la Gran Curva estuvo originalmente en la latitud de 39,6º N. Recordemos que este es el ángulo del canal de ventilación sur de la Cámara de la Reina diseñado para su alineamiento con Sirio en 2.350 AC., es decir, la fecha asignada al ápice de la Gran Curva. Nótese tambien que Sirio y la Gran Curva están ligados a la inundación del Nilo. 



Aquí hay observaciones adicionales para intensificar la coherencia de esta configuración sobreimpuesta: 

 Como ya se ha mencionado, la región montañosa del Taurus en el Tigris-Éufrates se sobrepone directamente a la sección Tauro del Nilo. 
 El Tigris y el Eufrates siguen muy de cerca los cursos del Atbara y el Nilo Azul respectivamente cerca de las uniones del Nilo. 
 El monte Judi, lugar de descanso tradicional para el Arca, marca muy de cerca la confluencia del Atbara. 
 La desembocadura del Tigris–Éufrates (originalmente a 30º N) parece descansar sobre el Nilo en el paralelo 10º N, la latitud acentuada por la doble curva del oeste del Nilo Azul. 
 El lago Tana se ve situado en el sudeste de Mesopotamia entre los dos ríos, es decir, exactamente donde residía la civilización sumeria.


(Nota: para la configuración sobreimpuesta, la longitud de 33,0º E del Nilo corriendo a través del punto de contacto de la Curva y el Eufrates se usa como el “meridiano de anclaje”, en el cual se alinea el meridiano 40,2º E de Mesopotamia. [Ver el Apéndice 2 para más información sobre este asunto].
Esta es la Configuración Sobreimpuesta del Edén (en inglés ‘Eden Overlay Configuration’, EOC) que reside en el núcleo de la Teoría de los Ríos del Tiempo. Con ella la Tierra se transforma súbitamente en un puzzle planetario. La sorprendente coherencia visual y conceptual contemplada aquí provee la validez del concepto de los Ríos del Tiempo. 

Hay incluso un antiguo dibujo egipcio que parece aludir a la interacción sobreimpuesta. Es una descripción del “Monte Primigenio de la Creación”, asociado a Osiris, que tiene una extraordinaria semejanza con la disposición EOC. 


















Tan chocantes como son estos hallazgos, esto es actualmente solo la punta del iceberg. Es el comienzo de un cuento olvidado que está resurgiendo de los abismos del tiempo. La Teoría de los Ríos del Tiempo en su totalidad es mucho mayor de lo que se ha presentado aquí, y está continuamente creciendo y evolucionando. De hecho, créase o no, hay más “cortinas de humo”. 


CONCLUSIONES & PRESAGIOS

En conclusión este Ensayo ha demostrado que:

1. El diseño del Nilo funciona estupendamente con los monumentos marcadores de tiempo de Giza.

2. A través de la interacción en el Nº 1, el Nilo se convierte en una línea de tiempo sorprendentemente precisa y significativa...

3.  El Calendario del Nilo señala las dos primeras y más misteriosas civilizaciones antiguas, Sumeria y Egipto.

4.  Los mismos dos puntos sobre el Nilo marcando el año 4000 AC. y 3124 AC., más el punto de anclaje 19.5º N/2350, también son señalados por una transposición del Tigris y el Eufrates (en la Configuración en Capas del Edén).

5. El Tigris y el Eufrates fueron diseñados para ser una 'versión' de los afluentes del Nilo, el Nilo Azul y el Atbara. Estos dos conjuntos de ríos interactuan coherentemente en superposición.

6. Todo esto está apoyado e impulsado por los Mitos antiguos.

El Sistema de los Ríos del Tiempo es visualmente impactante, conceptualmente elegante, internamente consistente y bastante fácil de entender. Está fuertemente apoyado en evidencia Arqueoastronómica, numérica, textual y simbólica. y sin embargo, su existencia es claramente "imposible" de acuerdo con el modelo aceptado de la realidad. Amenos que haya un defecto fatal en la Teoría esto parece una situación de Jaque Mate. Finalmente, es el turno de la realidad de dar marcha atrás.

Una de las cuestiones clave que han quedado muy claras en los resultados presentados en este Ensayo es que existe una inteligencia superior monitoreando -o una guiando, si se prefiere- la evolución de la humanidad y que no estamos solos.

¿Pero de qué estamos hablando aquí en realidad? ¿De dioses? ¿De Angeles Caídos? ¿De Extraterrestres?

La respuesta no es fácil. Pero lo que ahora sabemos con certeza es que no somos el gobernante supremo de nuestro dominio como muchos de nosotros habíamos asumido con arrogancia. Toda la historia -el pasado, el presente y el futuro aún más- ya está trazado y tallado en piedra, literalmente. 

Pero lo que encontramos aquí es la necesidad emergente de imaginar a alguien o a algo que es tan inteligente y lo suficientemente poderoso como para haber producido en una escala planetaria un "mapa del tiempo".

Ellos no están, sin embargo, totalmente desprovistos de rostro. Por ejemplo, encontramos claves en ciertos textos mesopotámicos. Describen a seres de apariencia divina llamados Annunaki diseñando y excavando los cursos del Tigris y el Eufrates, lo que incluso está asociado con los “destinos”: 
Ahora que los destinos del Cielo y la Tierra han sido fijados, se han dado a las trincheras y canales su curso correcto, se han establecido las orillas del Tigris y el Eufrates... Oh, Annunaki, grandes dioses del cielo, ¿Qué más podemos hacer? [29]
Los Annunaki del cielo Hicieron que los Igigi llevaran la carga. Los dioses tuvieron que excavar canales, tuvieron que limpiar canales, las venas de la tierra... Los dioses excavaron el rio Tigris y luego excavaron el Eufrates. [30]
En todas partes se nos cuenta que el dios llamado Enlil estaba “a cargo de los dioses que se afanaban día y noche, año tras año, excavando el Eufrates y el Tigris”. [31] Está también escrito que, para evitar que las aguas del Tigris fueran hacia el este, el señor empleó su gran inteligencia y construyó un dique para controlar el curso del río. [32]

Un mensaje en una botella de los "dioses Anunnaki"- esto parece ser lo que el sistema de Los Ríos de Tiempo representa. Y hay indicios de que el destinatario se encuentra en las personas que viven en el Siglo 21, es decir, nosotros. 

Después de todo, no tendría mucho sentido si la historia terminase antes de que alguien haya leído el Mensaje, y que ya forma parte de las últimas generaciones que se enfrentan a la inminente llegada del "Fin de los Tiempos" c. 2100 DC marcado por Giza en el extremo norte de la Línea de Tiempo del Nilo. 

[Es ciertamente apropiado decir que Giza es el sitio de las Grandes Pirámides y la Esfinge, es decir, a menudo se piensa que los Monumentos son una Cápsula del Tiempo de algún tipo]. 

Así que en realidad hay un sentido de urgencia de mal agüero. Porque el tiempo es corto y sólo podemos deducir que debe ser muy importante para nosotros descifrar el misterioso mensaje del abismo del tiempo, tal vez para que podamos prepararnos para el misterioso "Evento X" programado para nuestro futuro inmediato. Y promete ser el evento más poderoso de la civilización humana en toda la Historia.

Es muy sincrónico que el libro del Autor de Los ríos del Tiempo salió en 2003 para revelar el plan de La Teoría de los Ríos del Tiempo al público en general, ya que 2003 pasa a ser el año del histórico encuentro cercano de la Tierra con Marte -el más cercano en la Historia-. 

Como se explica en el libro, el "borde del tiempo" -c. 2100 DC- resulta ser inseparable de la del Planeta Rojo. Considere esto por ejemplo: la Gran Esfinge allí, el Guardián de Giza, tenía el mismo nombre que Marte, en el Antiguo Egipto, y el nombre de la actual capital de Egipto justo al lado de Giza, El Cairo, se refiere a "Marte".

De hecho, Marte es en realidad el Tema principal sustentado por el Sistema de los Ríos del Tiempo. El Planeta Rojo, al parecer, representa nada menos que el Reino de nuestra propia Génesis y el Destino. Significa una parte esencial, pero en Secreto, de lo que somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

La explosiva 
verdad se había escondido en las sombras durante miles de años -esperando pacientemente su hora de subir de nuevo a la Luz. Al comienzo del Tercer Milenio, el Secreto es finalmente sacado a la Luz.

Este Documento representa sólo la punta del iceberg, sólo el comienzo de una Historia trascendental. Sin embargo, se abre la puerta de enlace ...





APENDICE 1
LA LATITUD INICIAL DEL NILO

Mientras que 30 es un número temporal, basado en los períodos orbitales de Saturno y la Luna, podría ser expresado más precisamente como 29,5. Encontramos que la órbita de Saturno alrededor del Sol le lleva 29,46 años, y que la órbita de la Luna alrededor de la Tierra (més sinódico) es de 29,55 días. 

Cuando se examina de cerca el Nilo también revela que su latitud es de unos 29,5º, debido a que el comienzo del río se encuentra ligeramente al norte del Ecuador. (En alguna parte entre 0,4º y 0,5º N [1]

Figura 1.


La ligera ambigüedad que rodea la latitud inicial del río puede ser resuelta a través del análisis proporcional. Encontramos que usando 0,41º N (= ~0° 25’N.), la razón entre la longitud resultante del Nilo y los 0,41º extra sería de 29.59:0.41 o ~72.17:1, que podría entonces ser simplificado a 72:1[2]

Lo significatico aquí es que el número 72 es un número sagrado que aparece con frecuencia en los mitos. Como se propone en el libro Hamlet’s Mill, la importancia esotérica del número 72 puede ser rastreada a las estrellas, específicamente un fenómeno astronómico conocido como precesión, un extremadamente lento movimiento aparente de las estrellas causado por el movimiento de peonza del eje de la Tierra. La unidad básica de este mecanismo, el movimiento del punto vernal en 1 grado, resulta ser igual a 72 años. Por lo tanto 72 puede ser considerado un número temporal. 

Figura 2.


Corroborando esta visión está el hecho de que el antiguo calendario egipcio veía al año como compuesto por 360 días más 5 días extra (epagómenos), en los que se decía que habían nacido importantes dioses, Osiris, Horus, Seth, Isis Nephthys. La razón entre 360 y 5 equivale a 72. Esto nos dice en consecuencia que 0,41º N, que produce la razón 72:1, debe ser considerada la latitud inicial del río Nilo.

[1] Precisar el lugar exacto donde nace el río es algo problemático debido al estrechamiento del lago en ese lugar. Es interesante, sin embargo, que la latitud más al norte del Lago Victoria pasa a ser de 0,5º N. exactamente.

[2] Para mostrar que esto no es una simplificación, podríamos hacerlo a la inversa, en primer lugar preguntando ¿Cuáles serían los números en grados de latitud, si dividimos los 30º en dos partes para que su relación fuese 72:1? La respuesta es: ~0,411 y 29,589~. Estos son prácticamente idénticos a los números del Nilo inicialmente utilizados.



APENDICE 2
SOBRE LA PROYECCION DE MAPAS Y LA INTERACCION

Trabajar con mapas sin entender sus sutiles mecanismos puede llevar con facilidad a la inconsistencia y la confusión. El nivel de complejidad involucrado en ello es bastante sorprendente. Aquellos que quieran investigar el sistema de los Ríos del Tiempo en profundidad deberían seguir los siguientes puntos básicos.

Proyección Azimutal OrtográficaDebido a que hay varias formas de representar un globo esférico en un plano, hay varios tipos de proyecciones en mapa. Se usan diferentes proyecciones para propósitos distintos. Para el esquema de la sobreimposición de Los Ríos del Tiempo, estamos exigidos a usar un programa virtual global. 

Los mapas convencionales contienen varias distorsiones espaciales que no son útiles para nuestro propósito, que es ver dos o más regiones geográficas diferentes sobreimpuestas. Necesitamos la flexibilidad digital y la precisión de un globo virtual para crear sobreimposiciones geográficas a gran escala.Y preferiblemente la Tierra simulada debe ser una “proyección ortográfica azimutal”. 


Figura A2.1 Proyección Azimutal Ortográfica.

Figura A2.2 Comparación.


Muestra un globo de apariencia natural, pero su geometría es como si se viera desde muy lejos. Comparación. Si la operación requerida no es realizar una sobreimposición de mapas, no importa si el globo virtual es de Proyección Azimutal Ortográfica o una representación real (vista en perspectiva). Pero si la operación requiere combinar un mapa con algo más (como una proyección celeste o un dibujo), el tipo de proyección del globo tiene su importancia, porque podrían haber variación en los resultados dependiendo de la selección.

La Proyección Azimutal Ortográfica es la mejor elección en este caso porque eliminaría una variable, la distancia entre el punto de vista y la Tierra, al determinar la configuración de la sobreimposición. Esto hace que el proceso completo sea mucho más simple.


ALINEANDO DE MAPAS

Cómo alinear múltiples sobreimposiciones de mapas o globos es otra cuestión importante en nuestro trabajo. Comparar dos zonas del planeta separadas por una gran distancia, especialmente en términos de latitud, no es tan simple como suena.

Primero, es imperativo que los centros de cada proyección usada en una composición coincidan al sobreponerlos, para que las distorsiones espaciales sean uniformes entre ambos mapas. 


Figura A2.3 Cómo producir un mapa en capas a gran escala.
(el producto final de este ejemplo es la Configuración en Capas del Edén
discutido en el Ensayo de El Nilo Decodificado).


Pero esto por sí solo no asegura la consistencia. Necesitamos decidir cuidadosamente dónde situar los centros de las proyecciones antes de juntarlas, lo que produciría varios resultados. Este proceso puede ser facilitado eligiendo el meridiano central, como digo yo, el “meridiano de anclaje”. La posición del meridiano de anclaje afecta a la configuración de la sobreimposición. 


Figura A2.4 La posición del meridiano de anclaje (meridiano central)
afecta la configuración en capas.


Como queda claro, el primer meridiano de anclaje elegido o detectado para este Sistema de los Ríos del Tiempo es 33º E. Todos estos puntos deben ser seguidos cuidadosamente cuando intentamos reproducir, confirmar o criticar hallazgos presentados en el libro o en el documento que hemos estudiado.




[Continuará...]


Diagramación|Arte|Diseño: Pachakamakin
Portada: Pachakamakin



CITAS:

[23] Allen, Star Names, p.216. 
[24] Ver de Santillana and von Dechend, Hamlet’s Mill, pp.139-40, 159, 377-383. 
[25] Ibid., pp.140, 382, 429. 
[26] Ibid., pp.157-9. 
[27] Speiser (trans.), The Anchor Bible: Genesis, Genesis 2:10-14. 
[28] Graham Hancock, The Sign and the Seal (New York: Touchstone, 1993), pp.205, 450. 
[29] Alexander Heidel, The Babylonian Genesis (Chicago: University of Chicago Press, 1951), pp.6871. 
[30] From the Atrahasis Epic (Tablet 1). 
[31] Thorkild Jacobsen, The Treasures of Darkness (London: Yale University Press, 1976), p.117 
[32] Ibid., Pp.130-1.


7.24.2012

NIBIRU II: EL ENUMA ELISH

Por Alan Brain









Nibiru, según las teorías de Zecharia Sitchin, es el nombre del planeta de los Anunnaki, una raza de extraterrestres que llegó a la Tierra hace miles de años y vivió entre los humanos. Su presencia fue registrada en varias tablillas de arcilla y sellos cilíndricos utilizados por la civilización sumeria.


¿Se encontrará Nibiru en las fronteras de la vía láctea?


En la entrega anterior de esta serie revisamos los indicios que llevaron a Zecharia Sitchin a sostener que la civilización sumeria conocía un planeta que se oculta más allá de los confines del Sistema Solar, el planeta Nibiru.  En esta entrega, veremos el origen del nombre Nibiru y explicaremos como Sitchin interpreta el épico relato babilónico del Enuma Elish y lo convierte en la narración del primer cruce entre Nibiru y los planetas del Sistema Solar.


NIBIRU Y EL ENUMA ELISH

El Enuma Elish es un relato de origen babilónico que narra la creación del mundo. El héroe de la historia es el dios Marduk, quien derrotó al monstruo Tiamat.

Según la historia convencional, el Enuma Elish es un relato mitológico que fue escrito para justificar el ascenso de Marduk a la posición suprema entre los dioses babilónicos.
Sin embargo, para Zecharia Sitchin, el Enuma Elish es una detallada descripción científica que narra la formación del Sistema Solar y sobretodo, la primera catastrófica entrada del misterioso planeta Nibiru en el Sistema Solar.

Sitchin no es el único investigador que sostiene que el Enuma Elish narra una colisión estelar.  En 1902, el estudioso de la civilización sumeria Leonard William King, sostuvo que los dioses y monstruos del relato representaban componentes astronómicos. En su interpretación, Tiamat representa una estrella o constelación y Marduk representa al planeta Júpiter.

El historiador de la universidad de Cambridge D.S. Allan y el geólogo de la Universidad de Oxford, J.B. Delair realizaron una exhaustiva investigación multidisciplinaria, presentada en su libro Cataclismo. En este trabajo los investigadores sostienen también que el Enuma Elish narra una gran colisión en nuestro Sistema Solar que tuvo consecuencias catastróficas para la Tierra, aunque ellos la sitúan más cerca en el tiempo.


El Enuma Elish narra el triunfo del dios Marduk sobre el monstruo 
Tiamat. Para Sitchin, el relato es una descripción, en detalle, del nacimiento 
del Sistema Solar.


Al margen de las diferencias entre la teoría de Sitchin, la de Leonard King, y la de Allan y Delair, la idea central es la misma: el Enuma Elish narra una colisión estelar y no es una simple justificación para la ascensión del dios Marduk.

La versión más antigua que conocemos del Enuma Elish se encuentra escrita en unas tablillas de barro (datadas hacia el 650 AC) encontradas en la Biblioteca de Nínive. Esta narración que tiene como héroe al dios Marduk es, para Sitchin, una versión tardía de un relato original sumerio que tendría a los Anunnaki Anu, Enlil y Ninurta como héroes principales. 

Sitchin sostiene que fueron los Anunnaki quienes transmitieron el relato del Enuma Elish a los sumerios hace miles de años. Posteriormente, en Babilonia, se modificó a los personajes de la historia para incluir al dios Marduk como el héroe principal.

Antes de analizar algunos fragmentos del relato, es necesario conocer la relación que Sitchin establece entre los nombres de los planetas del Sistema Solar y los personajes de la epopeya babilónica pues eso nos ayudará a entender mejor sus conclusiones.


NIBIRU Y LOS PERSONAJES DEL ENUMA ELISH

En la primera columna de la izquierda de la siguiente tabla hemos puesto los nombres de los dioses del relato, en la segunda columna de la izquierda está la traducción que hace Sitchin del nombre de estos dioses, en la tercera tenemos el planeta del Sistema Solar que Sitchin identifica con cada dios, y en la última columna tenemos el planeta que Allan y Delair identifican con cada dios.


Tabla que indica el planeta que Sitchin le asignó a cada personaje 
o deidad que aparece en el Enuma Elish.


Veamos como empieza el Enuma Elish.

Cuando, en las alturas, el Cielo no había recibido nombre, y abajo, el suelo firme [la Tierra] no había sido llamado; nada, salvo el primordial APSU, su Engendrador, MUMMU y TIAMAT -la que les dio a luz a todos; sus aguas se entremezclaron. Ninguna caña se había formado aún, ni tierra pantanosa había aparecido.
Ninguno de los dioses había sido traído al ser aún, nadie llevaba un nombre, sus destinos eran inciertos; fue entonces cuando se formaron los dioses en medio de ellos.” [Extracto del Enuma Elish]

Sitchin interpreta el fragmento anterior del Enuma Elish de la siguiente manera:

“En la inmensidad del espacio, los "dioses" -los planetas- estaban aún por aparecer, por ser nombrados, por tener sus "destinos" -sus órbitas- fijados. Sólo existían tres cuerpos: "el primordial AP.SU" [Sol], MUM.MU [Mercurio] y TIAMAT -El planeta desconocido-.
Las «aguas» de Apsu y Tiamat se mezclaron, y el texto aclara que no se refiere a las aguas en las que crecen las cañas, sino más bien a las aguas primordiales, los elementos básicos generadores de vida del universo. Apsu, por tanto, es el Sol, "el que existe desde el principio". El más cercano a él es Mummu.
El relato deja claro más adelante que Mummu era el ayudante de confianza y emisario de Apsu: una buena descripción de Mercurio, el pequeño planeta que gira con rapidez alrededor de su gigante señor. De hecho, ésta era la idea que los antiguos griegos y romanos tenían del dios-planeta Mercurio: el rápido mensajero de los dioses.”

El texto inicial del Enuma Elish es, para la mayoría de historiadores convencionales, un relato mitológico del inicio de los tiempos. En cambio, para Sitchin, se trata de la historia del nacimiento de nuestro Sistema Solar.


El Enuma Elish se escribió en siete tablillas y el Génesis bíblico se desarrolló 
en siete dias. Dios descansó en el séptimo día del Genesis y la séptima 
tablilla del Enuma Elish es una apreciación de la obra de su dios. 
Las similitudes han sido producto de varias investigaciones.

“Antes de que [Lahmu y Lahamu] hubieran crecido en edad y en estatura hasta el tamaño señalado, el dios ANSHAR y el dios KISHAR fueron formados, sobrepasándoles [en tamaño]. Cuando se alargaron los días y se multiplicaron los años, el dios ANU se convirtió en su hijo -de sus antepasados un rival. Entonces, el primogénito de Anshar, Anu, como su igual y a su imagen engendró a NUDIMMUD.” [Extracto del Enuma Elish]

El texto anterior explica, según Sitchin, que mientras Marte y Venus -Lahmu y Lahamu- crecían en tamaño, un proceso que pudo tomar miles de años,  y alcanzaban las dimensiones que conocemos en la actualidad, aparecieron dos planetas más: Júpiter y Saturno. La frase “se alargaron los días y se multiplicaron los años” representa, según Sitchin, los largos períodos de tiempo que pasaron durante la formación de los planetas de nuestro Sistema Solar.  El texto también relata que Anu, identificado como Urano, engendró como su igual y a su imagen a Nudimmud, que Sitchin identifica como el planeta Neptuno. No es difícil darse cuenta que el planeta Urano y el planeta Neptuno son bastante similares en tamaño y posición dentro del Sistema Solar.

El Enuma Elish continúa con la aparición de los dioses restantes y Sitchin va identificando a cada uno con un planeta, de acuerdo a la tabla que tenemos más arriba. Aún no aparecen la Tierra, la Luna y Nibiru.  Según las teorías de Zecharia Sitchin, los dos primeros se formarían a causa de una gran colisión y el último vendría de los confines del Sistema Solar.


LA LLEGADA DE NIBIRU

Más adelante, el Enuma Elish nos explica que el misterioso, y ahora desaparecido, planeta Tiamat -que según Sitchin era más grande que Venus- perturbaba el orden de la recién creada familia del Sistema Solar.

“Los hermanos divinos se agruparon; perturbaban a Tiamat con sus avances y retiradas. Alteraban el "vientre" de Tiamat con sus cabriolas en las moradas del cielo. Apsu no podía rebajar el clamor de ellos; Tiamat había enmudecido con sus maneras. Sus actos eran detestables… molestas eran sus maneras.” [Extracto del Enuma Elish]

Sitchin traduce el párrafo anterior en términos astronómicos: los “avances y retiradas” de los planetas son una referencia a sus órbitas erráticas, “se agruparon” significa que sus órbitas los estaban poniendo en peligro de colisionar unos contra otros,  “alteraban el vientre de Tiamat significa que estaban interfiriendo en la órbita del planeta Tiamat,Apsu no podía rebajar el clamor de ellos” significa que la fuerza de gravedad que el Sol ejerce en los planetas no era suficiente para contrarrestar esta caótica situación.


Según la interpretación que hace Zecharia Sitchin del Enuma Elish,
el planeta fue quien atrajo al planeta Nibiru hacia el Sistema Solar.


El épico relato babilónico continúa narrándonos cómo el planeta Neptuno (el más alejado del Sol) atrajo a un nuevo invitado al Sistema Solar: el planeta Marduk, que Sitchin luego identificaría como Nibiru. Este nuevo cuerpo celeste llegó desde las profundidades del espacio exterior.

Según Sitchin, Nibiru tiene un tamaño similar al de Saturno, y en ese entonces, era un planeta joven que aún emitía radiaciones y causaba estragos en su recorrido. Zecharia Sitchin nos explica como fue la entrada de Nibiru en el Sistema Solar.

“El orden del tránsito -primero por Neptuno, después por Urano-indica que Marduk [Nibiru] estaba entrando en el Sistema Solar no en la dirección orbital del sistema -en sentido contrario a las manecillas del reloj-, sino en dirección opuesta, en el sentido de las manecillas del reloj.
Siguiendo el nuevo sendero, el recién llegado no tardó en verse atrapado por las inmensas fuerzas gravitatorias y magnéticas del gigante Anshar/Saturno y, luego, de Kishar/Júpiter. Su sendero se curvó aún más hacia dentro, hacia el centro del Sistema Solar, hacia Tiamat.

Mientras que el Enuma Elish nos cuenta que los dioses habían decretado que el destino de Marduk era enfrentarse a Tiamat, Sitchin explica que el texto se refiere a como la órbita de Marduk/Nibiru se alteró y lo encaminó irremediablemente hacia el planeta Tiamat.
La llegada de Nibiru causó problemas en la mayoría de planetas del Sistema Solar. Mientras Nibiru se acercaba a Tiamat, las fuerzas gravitatorias hicieron que de ambos cuerpos celestes se desprendieran grandes fragmentos que se convirtieron en satélites, volviendo la situación aún más caótica.


LA COLISION ENTRE NIBIRU Y TIAMAT


Nibiru chocó dos veces con Tiamat. En la primera colisión,  los satélites que se habían desprendido de Nibiru, a causa de las fuerzas gravitacionales de los planetas Saturno y Júpiter, protegieron al gran Nibiru e impactaron en el pequeño planeta Tiamat partiéndolo en dos.


Gráficos realizados por Zecharia Sitchin ilustrando la ruta
que llevó a Nibiru a chocar con Tiamat.


Sitchin sostiene que como resultado de este primer enfrentamiento varios de los cometas que conocemos.

“Lo más significativo es que, mientras que todos los planetas que conocemos circundan al Sol en la misma dirección (contraria a las manecillas del reloj), muchos cometas se mueven en sentido inverso. Los astrónomos no pueden decirnos cuál fue la fuerza o cuál fue el suceso que creó a los cometas y los arrojó a sus inusuales órbitas.
Nuestra respuesta: Marduk/Nibiru barriendo en sentido inverso, en su propio plano orbital, despedazó, destruyó la hueste de satélites de Tiamat hasta convertirla en pequeños cometas, afectándoles con su campo gravitatorio…”
Como resultado del primer choque, la parte superior de Tiamat se desprendió, se estrelló contra uno de los satélites sobrevivientes de Nibiru, y fue impulsada hacia la orbita que hoy tiene el planeta Tierra. Según esta teoría, la parte superior que se desprendió del planeta Tiamat es lo que hoy conocemos como el planeta Tierra.

En algún momento después de que Nibiru completó su primera órbita alrededor del Sol, se produjo la segunda colisión. Esta vez, Nibiru despedazó la parte inferior de Tiamat. Los fragmentos de Tiamat, con el tiempo, se convertirían en lo que hoy conocemos como el cinturón de asteroides. 


El único satélite sobreviviente de Tiamat fue atraído por la fuerza gravitatoria del pedazo superior de Tiamat, que hoy conocemos como el planeta Tierra, y terminó convirtiéndose en la Luna.



Para Sitchin, la Tierra y la Luna se formaron como consecuencia de la colision entre el planeta Nibiru y el planeta Tiamat. [Foto por TJ.Blackwell]


Luego del triunfo de Marduk, el relato babilónico le cambia de nombre al héroe y lo empieza a llamar Nibiru.

Zecharia Sitchin se basó en el siguiente párrafo para bautizar a su nuevo planeta como Nibiru. 

Nibiru resguardará el portal entre el cielo y la tierra; Aquellos que no pudieron cruzar por arriba o por abajo, deben siempre pedir su autorización. Nibiru es la estrella que brilla en el cielo.” [Extracto del Enuma Elish]
Así es como Sitchin describe el nacimiento de la Tierra y la catastrófica primera entrada de Nibiru al Sistema Solar.

Para la mayoría de astrónomos e historiadores, Marduk o Nibiru es el planeta Júpiter. Para otros, es la estrella Canopus o un cometa.  Según Zecharia Sitchin, Nibiru es el planeta de origen de los Anunnaki, quienes vinieron a la Tierra hace medio millón de años y convivieron con los humanos.

En la siguiente entrega veremos como Sitchin dedujo la órbita del planeta Nibiru.




[Continuará...]

Nibiru [I]: El Orígen
Nibiru [II]: El Enuma Elish
Nibiru [III]: La Orbita
Nibiru [IV]: La Ruta
Nibiru [V]: La Búsqueda

Las Crónicas Annunaki [I]
Las Crónicas Annunaki [II]
Las Crónicas Annunaki [III]
Las Crónicas Annunaki [IV]
Los Annunaki. La Conexión Azteca [I]
Los Annunaki. La Conexión Azteca [II]
Los Annunaki. La Conexión Perú [I]
Los Annunaki. La Conexión Perú [II]
Los Annunaki. La Conexión Perú [III]
Los Annunaki. La Conexión Perú [IV]
Los Annunaki. La Conexión Perú [V]
Los Annunaki. La Conexión Perú [VI]
Los Annunaki. La Conexión Perú [VII]

Portada: NGC 2264 Nebulosa del Cono, NASA Hubble Space Telescope
Diagramación & DG: Pachakamakin


FUENTES:

★ Zecharia Sitchin. Book I of The Earth Chronicles. The 12th Planet. Harper Collins.
★ Giorgio de Santillana and Hertha Von Dechend. Hamlet’s Mill. Nonpareil book.
★ D.S.Allan and J.B. Delair.-Cataclysm. Bear & Company.